En un país africano donde la única unidad de cuidados intensivos pública carecía de lo básico para salvar vidas, una transformación notable ahora ofrece esperanza y sanación.
Gracias a una importante renovación y a la donación de equipos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la UCI del Hospital Connaught en Freetown, Sierra Leona — que desde hace tiempo necesitaba mejoras esenciales — se ha revitalizado y convertido en una instalación moderna que salva vidas, informó ChurchofJesusChrist.org
En una ceremonia celebrada el 25 de junio, líderes gubernamentales, personal del hospital, líderes de la Iglesia y miembros de la comunidad se reunieron para celebrar lo que muchos llamaron un “renacimiento”.
Señalando a Aquel que hizo posible la donación, la directora de la UCI dijo: “En nombre de la administración y el personal del hospital, quiero agradecer a Dios Todopoderoso por hacer posible este evento”.
Antes de esta donación, la UCI funcionaba sin oxígeno confiable, ventiladores, monitores de signos vitales ó ni siquiera camas estándar. Las condiciones eran precarias, especialmente para un centro que funcionaba como la única UCI pública del país y el principal hospital docente de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Sierra Leona.
Esa necesidad crítica impulsó a los administradores del hospital a pedir ayuda a la Iglesia. Tras visitar y evaluar las instalaciones, la Iglesia se comprometió no solo a renovar la UCI completamente, sino también a equiparla con equipos médicos de última generación.
La unidad modernizada ahora cuenta con 12 camas de cuidados intensivos totalmente equipadas, cada una con electrocardiógrafos, monitores de signos vitales, oxímetros de pulso, desfibriladores, bombas de infusión y un sistema centralizado de suministro de oxígeno.
La UCI ahora cumple con las normas internacionales de seguridad contra incendios e incluye una sala de aislamiento para pacientes con enfermedades infecciosas.
“Esto no es solo una renovación; es un renacimiento”, dijo el Dr. Mark I. Kapuwa, gerente de atención médica del hospital de Connaught. “Gracias a la firme colaboración con La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nuestra UCI ha renacido, renovada de pies a cabeza. Todo se ha reconstruido según las normas. Estamos inmensamente emocionados”.
Hablando en nombre de la Iglesia, el élder Isaac K. Morrison, Setenta Autoridad General y consejero de la presidencia del Área África Oeste de la Iglesia, reflexionó sobre cómo este proyecto humanitario se alinea con las enseñanzas de Jesucristo.
“El ministerio del Salvador estuvo lleno no solo de enseñanzas espirituales, sino también de obras de sanación”, dijo el élder Morrison. “Su continuo esfuerzo por cuidar a los enfermos y afligidos es un fiel reflejo del ejemplo de Jesucristo. Es un honor para nuestra Iglesia colaborar con ustedes… Que estos recursos los empoderen aún más para cumplir su noble misión de salvar vidas”.

Señalando al leproso agradecido, como se describe en Lucas 17, Kapuwa pidió a la directora de la UCI que representara al hospital en el agradecimiento.
Dijo: “En nombre de la dirección y el personal del hospital, quiero expresar, desde lo más profundo de mi corazón, a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días: Muchas gracias. De corazón, de corazón, apreciamos su esfuerzo y generosidad en brindar un ambiente de trabajo propicio para nosotros y nuestros pacientes”.
La Primera Dama, Fátima Maada Bio publicó un comunicado elogiando la renovación como un modelo de colaboración entre el gobierno y las organizaciones religiosas. Afirmó: “Esta renovación no es una simple remodelación; representa un renacimiento”.
Explicó que la Iglesia y el gobierno comparten un propósito similar, “Este proyecto se ha llevado a cabo mediante la confianza, la transparencia y un propósito compartido, reforzando la posición del Hospital Connaught como hospital de referencia y docente”.
La primera dama enfatizó que el gobierno se compromete a mantener las instalaciones, no solo como una UCI en funcionamiento, sino como un ejemplo de excelencia médica que elevará el nivel de formación de las futuras generaciones sierraleoneses de profesionales de la salud.
“Esta iniciativa va más allá de la infraestructura física; encarna la aspiración nacional de un entorno laboral de alta calidad y el compromiso con la salud pública”, dijo. “El gobierno se ha comprometido a mantener estas instalaciones, garantizando que sigan siendo una escuela de enseñanza y formación ejemplar, elevando el nivel de la educación y la práctica médica en el país”.
Kapuwa calificó el evento como “un orgulloso momento de unidad y progreso”. Escribió en Facebook: “Estamos construyendo un futuro más saludable, un hito a la vez”.
En sus palabras durante la ceremonia, el élder Morrison reiteró las motivaciones cristianas que impulsan la labor humanitaria de la Iglesia.
“Como Iglesia, la labor humanitaria no es solo caridad — representa nuestro discipulado”, dijo. “Como lo ejemplificó el Salvador, quien sanó, amó y consoló, dedicamos esta donación a ustedes y al país. Que nos recuerde que incluso en tiempos difíciles, podemos lograr un cambio trabajando juntos con compasión y siguiendo el ejemplo del Salvador”.
