La guía de estudio “Ven, sígueme” de esta semana abarca Doctrina y Convenios 30-36, que incluye los llamamientos misionales a los primeros miembros de la Iglesia.
A continuación, les ofrecemos algunas citas de líderes de la Iglesia actuales y del pasado sobre estas secciones Doctrina y Convenios.
Doctrina y Convenios 30
“Satanás también busca distraernos con cosas menos importantes. El Señor advirtió a un líder de los comienzos de la Iglesia: ‘Tus pensamientos han estado en las cosas de la tierra más que en las que son de mí… y en el ministerio al cual has sido llamado’ (Doctrina y Convenios 30:2). ¿Estamos tan preocupados con las cosas del mundo que nos distraemos de nuestras asignaciones divinas?”
— Élder John C. Pingree Jr., Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2017, “‘Tengo una obra para ti’”
“No servimos bien a nuestro Salvador si tememos al hombre más que a Dios. Él reprendió a algunos líderes de Su Iglesia restaurada por buscar las alabanzas del mundo y por poner sus pensamientos en las cosas de la tierra más que en las cosas del Señor (véase Doctrina y Convenios 30:2; 58:39). Esas reprimendas nos recuerdan que somos llamados a establecer las normas del Señor, no a seguir las del mundo”.
— Presidente Dallin H. Oaks, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2009, “Servicio desinteresado”
“La meditación hace que nuestros pensamientos se aparten de las cosas triviales de este mundo y nos acerca más a la bondadosa mano de nuestro Creador que nos guía tiernamente si damos oído a la voz ‘apacible y delicada’ del Espíritu Santo (véase 1 Reyes 19:12; 1 Nefi 17:45; Doctrina y Convenios 85:6). En Doctrina y Convenios el Señor le habló a David Whitmer, diciendo:
“’… tus pensamientos han estado en las cosas de la tierra más que en las que son de … tu Creador … no has prestado atención a mi Espíritu …' (Doctrina y Convenios 30:2).
“El meditar en las cosas del Señor -Su palabra, Sus enseñanzas, Sus mandamientos, Su vida, Su amor, los dones que Él nos ha dado, Su expiación por nosotros- nos hace experimentar un inmenso sentimiento de gratitud por nuestro Salvador, así como por la vida y las bendiciones que Él nos ha dado”.
— El fallecido élder Robert D. Hales, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 1998, “La curación del alma y del cuerpo”
Doctrina y Convenios 31
“Al hablar a Thomas B. Marsh, un converso reciente, el Señor le dijo de modo alentador: ‘Alza tu corazón y regocíjate, porque la hora de tu misión ha llegado’ (Doctrina y Convenios 31:3).
“Creo que esa invitación puede servir de inspiración a todos los miembros de la Iglesia. Después de todo, cada uno de nosotros ha recibido de nuestro Padre Celestial la misión de recoger a Israel a ambos lados del velo. …
“Sin duda, hay muchas causas nobles en el mundo; es imposible mencionarlas todas, pero ¿no les gustaría participar en una gran causa que está a su alcance y en la que su contribución marca una diferencia crucial? El recogimiento marca una diferencia eterna para todos. En esa causa pueden participar personas de todas las edades, independientemente de sus circunstancias o de dónde vivan. No hay ninguna otra causa más inclusiva en el mundo”.
— Élder Marcos A. Aidukaitis, Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2022, “Alza tu corazón y regocíjate”
“La Iglesia fue establecida por Jesucristo durante Su ministerio terrenal, … En ésta, ‘la dispensación del cumplimiento de los tiempos’ (Doctrina y Convenios 128:18), el Señor restauró lo que una vez fue, diciéndole específicamente al profeta José Smith: ‘Estableceré la iglesia por tu mano’ (Doctrina y Convenios 31:7). Jesucristo fue y es cabeza de Su Iglesia, y está representado en la tierra por profetas que poseen autoridad apostólica.
“Ésta es una iglesia magnífica. Su organización, efectividad y absoluta bondad son respetadas por todos los que sinceramente buscan entenderla. … En esta Iglesia tenemos líderes laicos desinteresados y una comunidad de santos que están dispuestos a ayudarse unos a otros de un modo encomiable. No hay nada como esta Iglesia en todo el mundo”.
— Élder Donald L. Hallstrom, en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2012, “Convertidos a Su Evangelio por medio de la Iglesia”

“Las oraciones de la mañana y de la noche —y todas las intermedias— no son acontecimientos aislados que no guardan relación entre sí, sino que están unidas la una a la otra cada día y a lo largo de días, semanas, meses e incluso años. Así es como, en parte, cumplimos con la admonición de ‘orar siempre’ (Lucas 21:36; 3 Nefi 18:15, 18; Doctrina y Convenios 31:12). Oraciones fervientes como esas juegan un papel decisivo en obtener las bendiciones más sublimes que Dios tiene para Sus hijos fieles”.
— Élder David A. Bednar del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2008, “Ora siempre”
“Hablaré de la urgente necesidad de que más matrimonios maduros presten servicio en el campo misional. …
“En 1830 el Señor llamó a Thomas B. Marsh para que dejara a su familia y saliera al campo misional. El hermano Marsh estaba muy preocupado por tener que dejar a su familia en esa época. En una tierna revelación, el Señor le dijo: ‘…te bendeciré a ti y a tu familia, sí, a tus pequeñitos… Alza tu corazón y regocíjate, porque la hora de tu misión ha llegado… Por consiguiente, tu familia vivirá… apártate de ellos por un corto tiempo solamente y declara mi palabra, y yo prepararé un lugar para ellos’ (Doctrina y Convenios 31:2–3, 5–6). Es muy posible que ésas sean las bendiciones que más necesitan sus hijos, sus nietos, sus bisnietos y su posteridad futura”.
— El fallecido élder Robert D. Hales, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2001, “Matrimonios misioneros: Una época para servir”
“Nuestras hermanas son firmes, abundando siempre en buenas obras. (Véase 1 Corintios 15:58). Ellas comprenden que el mandamiento es llegar a tener una buena actitud y poner manos a la obra. ‘[Sean] constantes’ (Doctrina y Convenios 31:9): inamovibles en la rectitud, humildes, solicitas, ingeniosas, bondadosas, generosas, consideradas, mesuradas, tiernas, diligentes, francas. ¡La mujer posee todas esas cualidades y todas esas facultades!”
— Hermana Elaine L. Jack, en aquel entonces presidenta general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de abril de 1992, “‘La caridad nunca deja de ser’”
Doctrina y Convenios 32
“Usad las Escrituras. Estas son las palabras del Señor a nosotros, y el Espíritu del Señor hablará mediante ellas a todos, a los jóvenes y a los mayores (véase 2 Nefi 32:3; Alma 31:5; Doctrina y Convenios 32:4)”.
— Élder Gene R. Cook, en aquel entonces un Setenta Autoridad General, octubre de 1988 conferencia general de, “Invitemos a los demás a ‘venir a Cristo’”
“Cuando el Señor dio instrucciones concernientes a la obra misional, volvió a exigir que los hermanos tomaran la palabra seriamente y declaró: ‘Y darán oído a estas palabras, sin liviandad ...’ (Doctrina y Convenios 32:5).
‘Porque este es un día de amonestación y no de muchas palabras. Porque yo, el Señor no seré burlado …’ (véase Doctrina y Convenios 63:58).”
— El fallecido élder Mark E. Petersen, en aquel entonces un miembro del Consejo de los Doce, conferencia general de abril de 1975, “El día de reposo” (en inglés)
Doctrina y Convenios 33

“Además, hagan lo correcto por las razones correctas. El Señor, … ‘discierne los pensamientos y las intenciones del corazón’ (Doctrina y Convenios 33:1), conoce los motivos por los que ustedes van a la Iglesia, ya sea que sólo estén presentes físicamente o verdaderamente adorando. … Recuerden que la informalidad en asuntos espirituales jamás fue felicidad. Hagan de la Iglesia y del Evangelio restaurado toda su vida y no sólo una parte de su vida externa o social. … ¡La confianza espiritual aumenta cuando se esfuerzan verdaderamente, y por las razones correctas, por vivir una vida consagrada a pesar de sus imperfecciones!”
— Élder Jörg Klebingat, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2014, “Acerquémonos al trono de Dios con confianza”
“Como apropiadamente lo recalcaron las vírgenes prudentes, cada uno de nosotros debe ‘comprar para uno mismo’. Esas mujeres inspiradas no describían una transacción de negocios; más bien, recalcaban la responsabilidad individual que tenemos de mantener viva la lámpara de nuestro testimonio y de obtener una provisión suficiente del aceite de la conversión. … No hay atajos; no es posible la preparación a último momento.
“‘Por lo tanto, sed fieles, orando siempre, llevando arregladas y encendidas vuestras lámparas, y una provisión de aceite, a fin de que estéis listos a la venida del Esposo’ (Doctrina y Convenios 33:17)”.
— Élder David A. Bednar del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2012, “Convertidos al Señor”
Doctrina y Convenios 34
“El magnífico e incomprensible efecto de la expiación de Jesucristo se basa en el amor de Dios por cada uno de nosotros. … Nuestro Redentor, Jesucristo, declaró en una revelación moderna que Él ‘de tal manera amó al mundo que dio su propia vida, para que cuantos crean lleguen a ser hijos de Dios’ (Doctrina y Convenios 34:3).
“¿Es de sorprender, entonces, que El Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo finalice con la enseñanza de que para llegar a ser ‘perfecciona[dos]’ y ‘santificados en Cristo’ nosotros debemos ‘am[ar] a Dios con todo [n]uestro poder, mente y fuerza’? (Moroni 10:32-33). Su plan motivado por el amor debe recibirse con amor”.
— Presidente Dallin H. Oaks, primer consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de abril de 2021, “¿Qué ha hecho nuestro Salvador por nosotros??”
“¿Qué le diría hoy el Señor a un joven que estuviera decidiéndose a cumplir una misión regular? Con palabras llenas de amor, Él le dijo a Orson Pratt cuando este tenía diecinueve años de edad: ‘Orson, hijo mío, escucha, oye y ve lo que te diré yo, Dios el Señor … bendito eres, porque has creído; y más bendito eres, porque te he llamado a predicar mi evangelio …’ (Doctrina y Convenios 34:1, 4-5). ¿Pueden sentir el amor que el Señor tiene por todo joven que responda al llamamiento de servirle?”
— El fallecido élder H. Bryan Richards, en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 1998, “‘Pero yo y mi casa serviremos a Jehová'”
“En Doctrina y Convenios leemos: ‘Jesucristo tu Redentor … de tal manera amó al mundo que dio su propia vida’ (Doctrina y Convenios 34: 1, 3).
“De tal manera amó Dios que ha dado.
“De tal manera amó Cristo que dio.
“Estamos en la tierra para aprender, por el ejemplo del Padre y del Hijo, a amar lo suficiente para dar: para usar nuestro albedrío con caridad. Estamos aquí para aprender a hacer la voluntad del Padre”.
— El fallecido élder Marion D. Hanks, en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 1990, “Panorama de recuerdos”
Doctrina y Convenios 35
“Hay momentos en que todos tenemos que hacerles frente a los que se burlan de nosotros y nos humillan; habrá veces en que algunos de nosotros tengamos que enfrentar una fuerza terrenal tan potente como Goliat; cuando eso suceda, debemos emular el valor de David, que fue poderoso porque tenía fe y siguió una causa justa en el nombre del Señor de los ejércitos.
Nuestros misioneros tal vez parezcan también débiles e indefensos frente a los ejércitos del adversario y de quienes a él le sirven. Mas el Señor les ha prometido que Él será ‘su escudo’ (Doctrina y Convenios 35:14), y esa promesa se cumple todos los días en muchas partes del mundo entero”.
— Presidente Dallin H. Oaks, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 1992, “Historias bíblicas y protección personal”
“Escuchad también las palabras del Señor dirigidas a Sus emisarios:
“’Por tanto, llamo a lo débil del mundo, a aquellos que son indoctos y despreciados, para trillar a las naciones por el poder de mi Espíritu.
“’Y su brazo será mi brazo, y yo seré su escudo y su broquel; y ceñiré sus lomos y lucharan por mi varonilmente …' (Doctrina y Convenios 35:13–14).
“Tened el deseo de uniros a ese ejército y marchar al lado de compañeros para luchar ‘varonilmente’ por Jesucristo, acompañados del Espíritu”.
— El fallecido élder L. Aldin Porter (en inglés), en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 1992, “Un discípulo de Jesucristo”
“Entre las instrucciones del Señor, pocas son las que se mencionan con mayor frecuencia o a las que se da mayor énfasis que el mandamiento de atender a los pobres y necesitados. ¡Y esta dispensación no es la excepción!
“En diciembre de 1830, el mismo año en que se organizó La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el Señor decretó: ‘Se predicará el evangelio a los pobres y mansos, y estarán esperando la hora de mi Venida, porque ya está próxima’ (Doctrina y Convenios 35:15)”.
— Presidente Russell M. Nelson, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 1986, “‘En cuanto lo hicisteis a uno de estos …'”
Doctrina y Convenios 36
“Más aún, Dios nos da una seguridad inapreciable y personal por medio del Espíritu Santo (véase Juan 14:26; Doctrina y Convenios 36:2). Ya sea en tiempos tranquilos o turbulentos, nuestra mejor fuente de consuelo es el Consolador.
— El fallecido élder Neal A. Maxwell, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2002, “Rodeados por ‘los brazos de [Su] amor’”
“Todos tenemos hambre de saber ‘las cosas apacibles del reino’ (Doctrina y Convenios 36:2) … En todo hogar, vecindario y comunidad debemos esmerarnos por obtener la paz, y por nunca tomar parte en la creación de contención o divisiones”.
— El fallecido presidente M. Russell Ballard, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2002, “Las cosas apacibles del reino”

