El élder Jorge M. Alvarado, Setenta Autoridad General de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, compartió con los estudiantes en un devocional en la Universidad Brigham Young-Idaho el martes, 18 de marzo cómo él y su familia han sido bendecidos al hacer convenios en el templo.
“Quiero que sientan que los cielos se abren para ustedes”, dijo a los estudiantes reunidos en el I-Center en Rexburg, Idaho. “Una de las ayudas más útiles a su disposición es el templo del Salvador”.
Dios y su Hijo, Jesucristo, se manifestarán a quienes “se acerquen el templo”, prometió el élder Alvarado.
Señaló el discurso del presidente Russell M. Nelson en un Devocional Mundial para Jóvenes en 2018, donde les dijo a los jóvenes que son la esperanza de Israel. El élder Alvarado dijo: “Ustedes no son los líderes del mañana ni de un futuro lejano. Ustedes, sí, ustedes, son los líderes de hoy… El Salvador tiene la mira puesta en ustedes”.
Continuó diciendo: “Al usar su albedrío para avanzar con firmeza en Cristo, nunca se equivocarán. Esto es posible gracias a los convenios sagrados”.

El discipulado y la conexión por convenio con el Señor Jesucristo es una búsqueda que dura toda la vida, testificó el élder Alvarado.
“El Señor los bendecirá a ustedes y a su posteridad como bendice la mía hoy”, dijo.
La hermana Cari Lu Ríos Alvarado también habló de cómo los convenios del templo están bendiciendo a su familia. Compartió una historia de su hija Kelli, quien dijo que le costaba prestar atención mientras recibía su investidura. Más tarde, mientras ayudaba a su hermano menor a prepararse para hacer convenios en el templo, se sintió inspirada a compartir que el templo se centra en Jesucristo.
Citando a Kelli, la hermana Alvarado dijo: “Cuando comencé a concentrarme en Jesucristo con todo mi corazón durante mi adoración en el templo, gané confianza. Y ahora puedo decir que el templo es lo mejor que tengo en el mundo para acercarme a Jesucristo”.
El élder Alvarado advirtió que aún habrá desafíos en la vida. Dijo que él mismo enfrentó muchas adversidades.
“La oscuridad intentó acecharme muchas veces cuando era un joven adulto que formaba una familia con Cari Lu”, dijo. “Como cualquier familia, todos pasamos por nuestras dificultades, pero mi confianza está en mi Salvador y en su poder para iluminar nuestra vida con su gracia que bendice a mi familia eterna”.

El élder Alvarado dijo que también puede haber personas, incluso amigos y familiares, que se burlen de quienes aprenden de Cristo y adoran en la casa del Señor.
“Habrá oposición en cualquier intento de venir a Cristo, pero no busquen fuentes mundanas para comprender lo que no es de este mundo”, dijo.
Para enfrentar esta oposición, el élder Alvarado mencionó las palabras del presidente Nelson en el Devocional Mundial para Jóvenes Adultos de mayo de 2022 y en su discurso de la conferencia general de octubre de 2022.
“Los insté entonces — y se lo ruego a ustedes ahora — a hacerse cargo de su propio testimonio de Jesucristo y Su evangelio”, enseñó el presidente Nelson. “Trabajen para conseguirlo; nútranlo de manera que crezca, aliméntenlo con la verdad. No lo mezclen con las filosofías falsas de hombres y mujeres incrédulos. Al hacer del fortalecimiento continuo de su testimonio de Jesucristo su prioridad mayor, observen cómo se producen milagros en sus vidas”.
El élder Alvarado dijo: “Hagamos esto por el resto de nuestras vidas: seamos proactivos en nuestra preparación para recibir y participar en las ordenanzas de salvación y exaltación, y en honrar los convenios que transformarán nuestra vida ahora y a lo largo de cada día”.
Invitó a los estudiantes a centrarse en los convenios del templo como una meta principal en sus vidas. También los invitó a hacer que sus hogares, incluso sus apartamentos, se sientan como un templo.
“Lleven el templo con ustedes”, dijo.
Al hablar sobre el perfeccionismo, el élder Alvarado recordó: “Dios no espera que sean perfectos. Cometeremos errores y nos quedaremos cortos”, dijo. “Pero podemos superar esas deficiencias gracias a nuestro Salvador y a los convenios que hemos sido invitados a hacer con Él y con nuestro Padre Celestial”.

