En tanto que se desarrollaba una importante crisis en el Medio Oriente a finales de 2023, un gran número de personas resultaron desplazadas de sus hogares. Por esa razón, Líbano enfrentó una creciente necesidad de ayuda humanitaria para asistir a 1.5 millones de refugiados y desplazados.
Muchos de ellos habían perdido sus pertenencias y necesitaban, incluso los elementos más básicos como, alimentos, agua, artículos de higiene y ropa de cama.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días respondió a esta situación colaborando con la organización Union of Relief and Development Associations (en inglés), conocida como URDA, para proporcionar apoyo y artículos de primera necesidad, especialmente en la parte sur del país.
URDA es una organización no gubernamental dedicada a garantizar los derechos humanos de los grupos más vulnerables del Líbano.
Los kits con ropa de cama ofrecieron comodidad y seguridad a las familias desplazadas que se alojaban en los refugios. Los kits de higiene proporcionaron un punto de partida para el bienestar a la vez que evitaban la propagación de enfermedades. Los alimentos listos para consumir y el agua potable abordaron las necesidades nutricionales inmediatas y los problemas de salud, explicó la Sala de Prensa del Medio Oriente de la Iglesia (en inglés).
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha trabajado con URDA en múltiples proyectos a través del Líbano en el pasado como, por ejemplo, el suministro de mochilas (en inglés) llenas de materiales escolares para 1.500 niños de la escuela primaria. Stacey Knight, gerenta de programas humanitarios para el Área Medio Oriente y África Norte de la Iglesia, habló sobre este trabajo conjunto.
“Estamos agradecidos por la oportunidad de participar en estos importantes proyectos para ayudar a quienes lo necesitan desesperadamente”, dijo Knight. “La situación de muchas de estas personas nos rompe el corazón, por eso queremos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para proporcionar la ayuda. La Iglesia participa en este y otros proyectos en toda la región y se compromete a hacer todo lo posible para servir a todos los hijos de Dios”.

La iniciativa en el sur del Líbano es un ejemplo de los esfuerzos de la Iglesia por atender a los necesitados de la región y en todo el mundo.
Por ejemplo, el resumen de 2023 sobre el cuidado de los necesitados que publicó la Iglesia explica que, de acuerdo con su objetivo declarado de brindar ayuda humanitaria incluso en zonas de conflicto, la Iglesia ha colaborado con múltiples organizaciones de ayuda internacional en Gaza e Israel (en inglés) para proporcionar importantes recursos financieros destinados a la atención médica y de la salud mental urgentes, entre otras necesidades.
Recientemente se inauguró en la región iraquí del Kurdistán un centro de capacitación en enfermería. La Iglesia ayudó a construir nuevos pozos en Iraq, proporcionó ropa de abrigo para el invierno y materiales para refugios en Siria y distribuyó kits de alimentación en Dubai.
En 2023, la Iglesia participó en 4119 proyectos humanitarios en 191 países y territorios — brindando 6.2 millones de horas de trabajo voluntario y $1360 millones de dólares en contribuciones.


