En su calidad de comisionado de educación de la Iglesia, el élder Clark G. Gilbert les habló a los posibles futuros estudiantes de la Universidad Brigham Young, la Universidad Brigham Young – Idaho, la Universidad de Arizona, la Universidad Estatal de Arizona y de otros lugares.
Por eso, al dirigirse a los posibles estudiantes de la Universidad de Utah y sus padres durante un devocional realizado en el edificio del instituto de la universidad el domingo 12 de noviembre, el élder Gilbert indicó que no estaba promocionando la asistencia a ese centro de estudios. Sin embargo, su principal mensaje era muy simple: “Sin importar a dónde asistan, queremos que incluyan a la educación religiosa como parte de su experiencia universitaria”, dijo el Setenta Autoridad General a los oyentes.
Cerca de 500 estudiantes de secundaria y sus padres, asistieron al evento del domingo el cual sirvió como una oportunidad no solo para conocer el amplio edificio del instituto de la Iglesia, que se encuentra al lado del campus universitario en Salt Lake City, sino además para enterarse de las clases, actividades y programas que allí se ofrecen.

Además, del élder Gilbert, también participó el presidente de la Universidad de Utah, Taylor Randall, un Santo de los Últimos Días y exalumno del instituto de la Universidad de Utah.
En su breve discurso, el élder Gilbert señaló tres razones por las cuales los estudiantes deben “involucrar al Señor en su educación”.
En primer lugar, “[al] involucrar al Señor aumentará[n] su fortaleza espiritual”.
El mundo necesita de personas con valentía y que puedan seguir adelante, incluso cuando las cosas se ponen difíciles. El élder Gilbert citó a la psicóloga Angela Duckworth, quien dijo: “En distintas ocasiones, en mayor o menor medida, recibimos golpes [y caemos]. Si nos quedamos en el suelo, la valentía pierde. Si nos levantamos, la valentía triunfa”.
Como ejemplo, el élder Gilbert recordó cuando era un estudiante de postgrado en la Universidad de Harvard que pasaba por dificultades, y se preguntaba si podría seguir adelante. Su esposa, la hermana Christine Gilbert, le recordaba que ellos habían orado sobre el estar allí y que el Señor les ayudaría. “Me dio el valor para perseverar”, dijo.
En segundo lugar, el involucrar al Señor les dará acceso al poder testificador del Espíritu Santo.
El élder Gilbert compartió un video clip del presidente Henry B. Eyring de la Primera Presidencia, quien en un discurso ofrecido en BYU en 2006, habló de la época en que era un estudiante de física en la Universidad de Utah y tenía dificultades.
Cuando estudiaba un libro de texto sobre termodinámica, al llegar a la mitad de la página, y en medio de algunos cálculos matemáticos, el joven presidente Eyring tuvo una clara confirmación de que lo que estaba leyendo era cierto. “Era exactamente el [mismo] sentimiento que había experimentado antes, mientras meditaba las escrituras del Señor y que he tenido muchas veces desde entonces”, recordó el presidente Eyring.
El Espíritu puede testificar de la verdad y ayudar, sin importar cuál sea el tema.
En tercer lugar, el involucrar al Señor puede proporcionar una amplificación de los dones y talentos de las personas.
El élder Gilbert presentó como ejemplos a las presidentas generales de la Sociedad de Socorro, Julie B. Beck y Camille N. Johnson, quienes han enseñado cómo llegar a ser mejores instrumentos para el Señor a través de la educación.
La presidenta Johnson dijo, “Debemos recibir toda la educación y la capacitación que podamos para estar preparados. Preparados para servir en el mundo y en la Iglesia. Preparados para ser sabios consejeros y compañeros de nuestros cónyuges. Preparados para ser maestros eficaces de nuestros hijos y de aquellos jóvenes sobre quienes tenemos influencia. Cuanto más aprendamos, mayor influencia podremos ejercer para el bien”.

El élder Gilbert también le agradeció al presidente Randall su participación en el evento, y dijo que era un “innovador” y “[un] constructor de puentes — no solo para nuestra fe, sino para todos los grupos y comunidades”.
En su discurso, el presidente Randall invitó a los posibles futuros estudiantes a unirse a la comunidad universitaria. “Traigan sus experiencias, su personalidad y su fe. Ayúdennos a transformar nuestra comunidad universitaria en una que ame, sirva y edifique a medida que [se] educa. Esta universidad acoge [tanto] la fe y creencias que ustedes tengan, como las distintas fes y creencias de los demás. Queremos que se sientan muy a gusto aquí”.
La Universidad ha extendido la mano de la amistad a la Iglesia y a otras creencias de diversas maneras. Una de ellas ha sido la transformación de la universidad en algo más que un simple campus universitario sin alojamiento para los estudiantes. Para eso, construirá 5.000 habitaciones para dormitorios en los próximos cinco años.
“Estamos construyendo un laboratorio viviente para que comprendan cómo pueden edificar una comunidad”, dijo el presidente Randall.

También mencionó la asociación entre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la fundación Clark and Christine Ivory Foundation y la Universidad de Utah para la construcción de la casa universitaria Ivory University House al lado del instituto, “donde los estudiantes pueden sentirse cómodos [mientras viven de acuerdo a] sus normas”.
Este edificio tendrá una capacidad de 623 camas, incluirá oportunidades de tutoría, asesoramiento y pasantías, además de actividades, gimnasio y zonas de estudio, en el lugar.
El presidente Randall finalizó diciéndole a los estudiantes: “Estamos haciendo estas inversiones y muchas más porque creemos que ustedes son el futuro de nuestras comunidades y de la sociedad. Ustedes serán quienes resolverán los problemas [relacionados con] el aire limpio, la energía, la pobreza y el clima. También serán los que traigan amor, servicio y paz a nuestro mundo. Por favor, sepan que son bienvenidos aquí, necesitamos que vengan a ayudarnos a amar, servir y edificar una comunidad en la cual todos queramos vivir”.
Durante el evento del domingo por la noche, Troy D. Virgin, director del Instituto Universitario de Salt Lake City, también describió muchas de las actividades que se ofrecen en el instituto, y Russell Flynn, presidente de la Asociación de Estudiantes Santos de los Últimos Días (LDSSA) y Sadie Bowler, integrante de la asociación, hablaron sobre sus experiencias en el Instituto.

