A continuación, se encuentra el texto de la oración dedicatoria que ofreció el presidente Dallin H. Oaks para dedicar el Templo de Belo Horizonte, Brasil, el domingo 16 de agosto de 2026.
Nuestro Padre Celestial: Venimos a Ti en oración en esta gran ocasión en la que dedicaremos este Templo de Belo Horizonte, Brasil, a Ti y a Tu Amado Hijo, Jesucristo, para Tu obra y Tu gloria. Te damos gracias por las innumerables bendiciones, entre ellas, la fidelidad de Tus siervos en todo el mundo, cuyos diezmos han hecho posible que podamos construir este templo y tantos otros para la bendición de Tus hijos.
Te agradecemos por el plan que Tu estableciste para la vida eterna de Tus hijos. Te damos gracias por Tu Hijo Unigénito, el Señor Jesucristo. Te damos gracias por Su Resurrección, que asegura nuestra inmortalidad; por Su Expiación por nuestros de los que nos hemos arrepentido; y porque sufrió nuestros dolores y enfermedades para poder socorrernos en nuestras debilidades. Gracias por el Espíritu Santo, que da testimonio de Ti y de Tu Hijo y que nos conduce a la verdad.
Te damos gracias por la restauración del evangelio, que comenzó cuando te manifestaste junto a Tu Hijo Unigénito al Profeta José Smith. Te agradecemos por el Libro de Mormón, el segundo testigo de Tu Hijo, Jesucristo. Gracias por restaurar la autoridad y las llaves del Santo Sacerdocio, mediante las cuales podemos enseñar Tu palabra y llevar a cabo las ordenanzas de salvación.
Te agradecemos por los pioneros llenos de fe y devoción que establecieron Tu obra en Brasil de una manera tan significativa, muchos de los cuales han venido hoy a celebrar esta dedicación de otra casa del Señor.
Oramos por los miembros de Tu Iglesia que viven en Brasil, entre ellos, la nueva generación, para que pongan de manifestar las verdades de Tu evangelio mediante decisiones y actividades prudentes. También oramos para que esas mismas bendiciones estén sobre los misioneros, tanto jóvenes como mayores, y sobre todos quienes procuran servirte. Oramos para que todos se sientan motivados a acudir a este sagrado templo, a fin de que, mediate Tu obra, los convenios y las ordenanzas de salvación y exaltación estén al alcance de todos Tus hijos justos a ambos lados del velo.
Bendice, por favor, a los ciudadanos de Brasil y de los países vecinos con libertad y prosperidad en sus actividades espirituales y temporales. Bendice también a los líderes de esta gran nación. Inspira sus pensamientos e intenciones, para que puedan liderar con rectitud y eficacia.
Padre Celestial, te rogamos que bendigas a los líderes de este Templo de Belo Horizonte, Brasil, al presidente y la directora del templo, así como a sus consejeros y asistentes, y a todos quienes trabajan bajo su dirección, mientras ejercen la autoridad de Tu santo sacerdocio en estas ordenanzas y convenios sagrados. Además, bendice a todos quienes sirvan dignamente en Tus santos templos, que puedan participar con gozo y con el entendimiento de que Tu obra seguirá avanzando con poder para cumplir Tus propósitos para todos Tus hijos. Oramos para que Tu Espíritu siempre esté presente en estos recintos sagrados para iluminar, guiar y bendecir a todos quienes estén aquí y todo lo que se diga y haga aquí.
Te rogamos que protejas este templo y todos los edificios que lo rodean de toda influencia destructiva, cualquiera sea su naturaleza.
Ahora, Padre Celestial, en virtud de la autoridad del santo Sacerdocio de Melquisedec, dedicamos y consagramos a Ti y a Tu Amado Hijo este Templo de Belo Horizonte, Brasil, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Dedicamos cada parte de esta sagrada estructura y sus alrededores, incluidos los terrenos y las instalaciones auxiliares, para sus santos fines. Dedicamos cada parte de este templo desde sus cimientos hasta la aguja que lo corona, incluyendo el baptisterio, las salas de ordenanzas, las salas de sellamientos, el salón celestial y todos los demás recintos de esta santa casa para que cumplan sus sagradas funciones.
Invocamos Tu poder para asegurar que Tu Espíritu y Tu gloria siempre estarán presentes aquí y en toda Tu sagrada obra que se lleve a cabo aquí.
Oramos para que Tu Espíritu siempre esté presente en estos recintos sagrados para iluminar, guiar y bendecir a quienes estén aquí y todo lo que aquí se diga y se haga.
Y ahora, reiteramos nuestras expresiones de amor y gratitud a Ti y hacia Tu Amado Hijo, Jesucristo, al dedicar este templo a Ti y a Tu Amado Hijo para Tu sagrada obra, y hacemos esto y te rogamos por estas bendiciones en el sagrado nombre de Jesucristo, amén.
