Cinco años después de que un incendio provocado destruyera el centro de estaca de Cape Girardeau, Misuri, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días del área finalmente cuentan con un nuevo edificio — y un lugar permanente para adorar y al que llamar hogar.
El nuevo centro de estaca fue dedicado el sábado 19 de septiembre por el presidente de la Estaca Cape Girardeau, B. Earl DeWaal, quien era consejero de la presidencia de estaca en el momento del incendio.
En sus palabras de dedicación, expresó a la congregación que habría un enfoque renovado o una nueva determinación de seguir al Salvador, Jesucristo.
Pidió a los miembros de la estaca que evaluaran sus vidas. “¿Podemos ser mejores? Sientan la invitación del Señor a ser mejores”, dijo.
La noche del domingo 18 de abril de 2021, el centro de estaca de Cape Girardeau, Misuri, fue consumido por las llamas. Los investigadores determinaron que el incendio fue provocado intencionalmente. El responsable fue condenado posteriormente a más de nueve años de prisión.

Pero, en lugar de centrarse en la ira o el dolor, la estaca se esforzó por enfocarse en la unidad y la reconstrucción, dejando atrás el pasado, según informó el Church News en 2022.
Vieron bendiciones — tales como un armario con ejemplares de las Escrituras para Seminario y una pintura de Jesucristo que se salvaron del fuego, una mayor unidad entre los miembros y la reactivación de algunas personas que se habían alejado.
La estaca abarca el sureste de Misuri y el sur de Illinois. Líderes de muchas otras confesiones religiosas ofrecieron su apoyo, preguntando qué podían hacer para ayudar y poniendo sus propios edificios a disposición cuando fuera necesario. Durante los últimos cinco años, los miembros de la Iglesia se reunieron en el Osage Centre, en la universidad Southeast Missouri State University y en el Metro Business College.
No obstante, los espacios temporales resultaron insuficientes a medida que aumentaba la membresía de la Iglesia y se añadía un barrio más. El Barrio Cape Girardeau se dividió en los barrios Hubble Creek y Lasalle; ambos se reunirán ahora en el nuevo centro de estaca.

El obispo del Barrio Hubble Creek, Clifton W. Gentry, dijo que el nuevo edificio sin duda facilitará el crecimiento, pero que, independientemente de dónde se reúnan, saben que el Salvador está con ellos y cuida de todos Sus hijos.
“Básicamente, sabemos que el principio que siempre intentamos cumplir en cualquier aspecto de la Iglesia es recordar que Jesucristo está a la cabeza”, dijo.
El obispo Gentry expresó que los miembros están agradecidos de contar con un edificio donde pueden reunirse y participar en las ordenanzas del Evangelio. Pero saben que gran parte de su labor se desarrollará fuera del centro de estaca.
“Creo que mantener al Salvador en primer plano significa continuar con lo que hemos estado hacienda”, dijo. “Hemos crecido desde que el edificio se incendió, y tenemos que continuar con la labor que ha conducido a ello”.
Se celebró una casa abierta para el público los días jueves, viernes y sábado, del 17 al 19 de septiembre, en diversos horarios, para permitir que las personas recorrieran el edificio. Los miembros del barrio invitaron a sus amigos y vecinos a venir y ver. Geoff Lewis, el contratista general del proyecto, dijo: “Este era mi edificio. Era mío. Era mi proyecto, Me ocupé de él. Todo el día, todos los días. No obstante, desprenderme de él es un alivio, porque ya no tengo que preocuparme por él”.
Después de haberse reunido en tantos espacios provisionales, los miembros expresaron lo agradable que era disponer por fin de un centro de reuniones diseñado para la adoración.

Wes Mueller, exobispo de la estaca, declaró tras la dedicación del sábado: “Me impresionó saber que el edificio estará protegido. Será un lugar donde se difundirá el Evangelio y podrá aumentar el número de miembros”.
Claudia Mueller, miembro de la estaca desde hace treinta años, dijo haber sentido la presencia del Espíritu durante la dedicación, mientras el presidente DeWaal hablaba sobre el futuro de la Iglesia en el área.
“Lo antiguo daba paso a lo nuevo, y ahora lo nuevo ya está aquí”, dijo Mueller. “Podremos ver el crecimiento. El Espíritu se manifestó con gran dulzura y fuerza. La gente lo percibió. La gente estaba feliz, y ese sentimiento perduró durante toda la dedicación. El futuro es prometedor”.
La Iglesia ya tenía presencia en el área, pero cobró mayor notoriedad a raíz del incendio provocado. El periódico Southeast Missourian publicó cómo los miembros siguieron sirviendo a sus comunidades mediante bancos de alimentos móviles y otras iniciativas de ayuda.
Un artículo de opinión del mismo periódico (en inglés) mencionaba que el presidente DeWaal esperaba que las nuevas instalaciones fueran un lugar de paz.
Los editores escribieron: “Gracias al compromiso de la comunidad de la Iglesia de ayudar a los demás y entre sí, estamos seguros de que así será. Felicidades y buena suerte”.


