Tryston O’Toole envió la solicitud para servir una misión en el otoño de 2021, con la ilusión de recibir un llamamiento como misionero de enseñanza de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Seis semanas después, él y su familia fueron invitados a una reunión con el presidente de estaca, quien compartió una noticia inesperada.
Debido a que O’Toole tiene síndrome de Tourette y depresión, y como recibe tratamiento farmacológico para ambos, no fue considerado para una asignación de enseñanza. Sin embargo, había otra opción: una misión de servicio, si estaba dispuesto a aceptarla.

El joven de Corona, California, y su familia al principio se sintieron desilusionados. En aquel momento, la idea de las misiones de servicio todavía era relativamente nueva. Pero cuando el presidente de estaca les explicó en qué consistía una misión de servicio, un sentimiento cálido y apacible les confirmó a O’Toole y a su familia que ese llamamiento venía del Señor
Cinco años después, O’Toole describe su misión como una de las mayores bendiciones de su vida.
“De no haber sido por la misión, no tendría nada de lo que tengo ahora”, dijo. “Así conocí a mi esposa; así conseguí mi primer trabajo formal. Literalmente, todo lo que tengo hasta este momento es gracias a mi misión”.
El joven de 23 años continuó: “Ha fortalecido mi testimonio de que, si sirves a Jesucristo con todo tu corazón, mente y fuerza, haces tu parte, y te acercas a Él —no es fácil— las puertas se abrirán”.
Bendecidos con oportunidades
Según el informe estadístico de 2025, el número total de misioneros de la Iglesia en todo el mundo alcanzó los 84 000, entre ellos más de 4500 jóvenes misioneros de servicio.
El propósito de los jóvenes misioneros de servicio es servir a Dios y a Sus hijos en sus comunidades mientras viven en su propio hogar. Las asignaciones de adaptan a las necesidades del candidato y del área, según ChurchofJesusChrist.org.
Durante su misión de servicio de dos años, O’Toole sirvió de diversas maneras en distintos lugares.
Sirvió en el Almacén Central del Obispo en Mira Loma, California; trabajó como obrero de ordenanzas en el Templo de Redlands, California; ayudó en la restauración de aviones en el Museo Aeronáutico March Field (March Field Air Museum), un museo de aviación ubicado en la Base de la Reserva Aeronáutica March (March Air Reserve Base) en Riverside, California; colaboró en un establecimiento de terapia ecuestre; y trabajó en Warfighter Made, una organización sin fines de lucro que se especializa en la construcción de vehículos todoterreno personalizados y en ofrecer terapia recreativa a exintegrantes de las fuerzas armadas enfermos o heridos.
Antes de la misión de O’Toole, se habían realizado varios intentos para asignar misioneros de servicio al Museo Aeronáutico March Field, pero, estos no prosperaron. Sin embargo, con O’Toole, los directivos del museo aceptaron la propuesta, y él sirvió con tanta eficacia que abrió el camino para que otros misioneros también pudieran servir allí.

“Llegaron a exhibir un Libro de Mormón en el museo, y después de mi misión me ofrecieron un trabajo de tiempo completo”, dijo O’Toole.
Cuando comenzó a servir en Warfighter, le indicaron a O’Toole “no traigas la religión al taller”.
“Me dijeron: ‘Respetamos lo que haces, pero no traigas la religión al taller, porque todos tienen su propia opinión. Queremos mantener un ambiente neutral. No queremos que esto se convierta en una iglesia’”.
Aun así, al final de su misión, sus compañeros de trabajo en Warfighter asistieron a la iglesia para escuchar el informe de O’Toole sobre su misión, y se llevaron una impresión positiva de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
“Pude sembrar una semilla para que supieran de qué se trata la Iglesia”, dijo.
Encontrar una compañera eterna
Mientras servía en el Templo de Redlands, O’Toole entabló amistad con una obrera del templo que acababa de regresar de la Misión Virginia Richmond. Se llamaba Stephanie Figueroa.
La misma noche en que fue relevado de su misión, O’Toole la invitó a salir. Con el tiempo, la pareja se casó en el templo de Redlands el 12 de octubre de 2024. La recepción de la boda se celebró en el Museo Aeronáutico March Field.
“Todavía servimos juntos en el templo; y ella me mantiene en el camino recto y estrecho”, dijo O’Toole. “Sin mi misión, nunca la habría conocido”.

Si recibes un llamamiento a una misión de servicio
A quienes reciban un llamamiento a una misión de servicio, O’Toole ofrece este consejo sencillo: “Háganlo”.
“He recibido muchas, muchas bendiciones gracias a mi misión, así que los animo —y seguiré animándolos hasta el día de que me muera—, dijo.
Elizabeth O’Toole, su madre, comentó: “El Señor sabe, y para Tryston, esto era exactamente lo que necesitaba. Si recibes ese llamamiento, es porque eso es lo mejor para ti”.

