Después de más de un año, los misioneros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cuentan con la autorización oficial para regresar a Burundi, en el Área África Central de la Iglesia
La obra misional en ese país fue suspendida temporalmente mientras la Iglesia obtenía la autorización del Ministerio del Interior, Seguridad y Desarrollo Comunitario. El Manual General de la Iglesia explica que la Iglesia y sus miembros respetan todas las leyes y requisitos con respecto a los esfuerzos misionales.
Recientemente, el gobierno le entregó a la Iglesia la documentación oficial, y los misioneros regresaron a Burundi el 16 de abril.
El informe de la de la Sala de Prensa de la Iglesia en África habló de “gran gozo y gratitud” al llegar al aeropuerto cuatro jóvenes misioneros de tiempo completo, una pareja de misioneros mayores, el presidente de la Misión Ruanda Kigali, John A. Koranteng y su esposa, la hermana Cynthia K. Koranteng.

Los jóvenes misioneros de enseñanza asignados a Burundi pertenecen a la Misión Ruanda Kigali. Burundi limita al norte con Ruanda; al este y sureste con Tanzania; y al oeste con la República Democrática del Congo.
Las últimas estadísticas publicadas en ChurchofJesusChrist.org (en inglés), indican que en Burundi hay más de 2.000 miembros organizados en 12 ramas que componen el Distrito Bujumbura, Burundi.
Jean M. Ndikumana, presidente del Distrito Bujumbura Burundi, acompañado por presidentes de rama, otros líderes locales de la Iglesia y miembros, recibió a los misioneros a su llegada al aeropuerto.
En sus comentarios, el presidente Ndikumana expresó, en nombre de todos los miembros de la Iglesia en Burundi, su profunda gratitud y gozo. Dijo que la llegada de los misioneros representa “una gran bendición” y explicó que los miembros trabajarán “hombro con hombro con los misioneros para hacer avanzar la obra del Señor en todo el país”.
El presidente Koranteng agradeció a los Santos de los Últimos Días de Burundi por su fe y sus constantes oraciones, así como por los esfuerzos realizados para dar seguimiento al proceso que culminó con la obtención del documento de reconocimiento del gobierno.
La Sala de Prensa de la Iglesia en África informó que el presidente de misión recordó a cada uno que no solo se celebra la llegada de los misioneros, sino también la llegada del evangelio restaurado, e invitó a todos a apoyarlos en su labor de traer más almas a Cristo.

La historia de la Iglesia en Burundi se remonta a la década de 1980, con reconocimiento en 1992 (ambos enlaces en inglés).
La Iglesia ha participado en varios proyectos humanitarios en Burundi en los últimos años, entre ellos la donación de equipos médicos a la fundación de la primera dama, que apoya al Hospital Umugiraneza. Líderes de la Iglesia del Área África Central se reunieron con el primer ministro en enero y en octubre de 2023. En esas ocasiones hablaron no solo de enseñar el evangelio de Jesucristo, sino también de los programas de autosuficiencia para ayudar a las personas a valerse por sí mismas.
“También queríamos demostrarle al gobierno que La iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es un aliado de largo plazo en la comunidad”, dijo el élder Matthew L. Carpenter, Setenta Autoridad General que en ese entonces era el presidente del Área África Central.

