Siete miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Canadá han recibido la prestigiosa Medalla de la Coronación del Rey Carlos III por sus esfuerzos en el trabajo interreligioso y el servicio comunitario.
Estos galardonados, provenientes de comunidades de todo el país, fueron nominados por la Conversación Interreligiosa Canadiense y reconocidos por el gobierno de Canadá por sus importantes contribuciones a la armonía religiosa, el servicio y el diálogo público.
La Medalla de la Coronación, establecida en honor a la ascensión del Rey Carlos III, rinde homenaje a los canadienses que han tenido un impacto duradero en sus comunidades.
Cada uno de los Santos de los Últimos Días homenajeados desempeñó un papel único en el fomento de la comprensión, el respeto y la colaboración entre los grupos religiosos de sus regiones, informó la Sala de prensa de la Iglesia en Canadá.
Esfuerzos nacionales: El diálogo en el centro del entendimiento interreligioso

Sandra Pallin, directora nacional de comunicación de la Iglesia en Canadá, ha pasado la última década formando parte del comité ejecutivo de la Conversación Interreligiosa Canadiense. También ha ayudado a organizar cinco conferencias consecutivas de “Nuestra Sociedad Integral”, un evento interreligioso que promueve el diálogo civil y la inclusión religiosa.
“Eventos como la conferencia ‘Nuestra Sociedad Integral’ son puntos de partida importantes para el diálogo y la construcción de puentes, si queremos aumentar la comprensión y encontrar puntos en común en la sociedad civil canadiense”, afirmó Pallin.
La carta expresa la visión de “promover la armonía y la comprensión religiosa” y de trabajar por “una mayor verdad y reconciliación entre los grupos indígenas y los canadienses que llegaron posteriormente”.
Organización comunitaria: Fe en acción en Calgary

En Alberta, Dalton Harding cofundó el Consejo Interreligioso de Calgary en 2017. Sus esfuerzos han unido a personas de diversas religiones para servir a los demás a través de campañas de recolección de alimentos, proyectos de servicio conjunto y un grupo de “Scriptural Reasoning” [“Razonamiento Bíblico”] donde los textos sagrados fomentan la conversación y el aprendizaje.
Describió que uno de los principales objetivos de su trabajo interreligioso es movilizar a los creyentes para que hagan el bien en la comunidad.
La defensa de la fe en Columbia Británica: Elevando la fe en la esfera pública

Los galardonados Sherry Marceil y Neil McKenzie son conocidos por defender la fe en la educación y las políticas públicas. Desarrollaron conjuntamente un “Manual de recursos multirreligiosos” para docentes y lideran el desarrollo profesional provincial para educadores sobre pluralismo religioso.
“Defendemos ante el gobierno a las personas de fe”, dijo Marceil.
McKenzie agregó: “Necesitamos centrarnos en las políticas en la esfera pública, que, una vez implementadas, impulsarán el estatus de la fe por sí sola para siempre”.
Su defensa ayuda a garantizar que las voces religiosas de los demás no solo se respeten, sino que también se incluyen en la configuración de las aulas de Canadá.
Libertad religiosa en Edmonton: Una conversación comunitaria

En Edmonton, Chantelle McMullen ayudó a organizar una conferencia titulada “Libertad religiosa: Una conversación comunitaria”, que reunió a oradores de diversas religiones para afirmar la importancia compartida de la libertad religiosa.
McMullen también ha fortalecido vínculos con los Servicios Sociales Católicos a través de SirveAhora y ha sido una colaboradora clave en la Campaña de Alimentos de Edmonton, el evento de recolección de alimentos más grande de la ciudad para bancos de alimentos.
Espiritualidad indígena y respeto mutuo

John Borrows, un Anishinaabe [indígena] y miembro de los chippewas de la Primera Nación Nawash, compartió cómo servir en la Sociedad Multireligiosa de Victoria le ayudó a apreciar tanto sus propias tradiciones como las de los demás.
“La vida es plena cuando somos amables y tranquilos”, dijo. “Ser curioso e invitar a un amigo a asistir al servicio religioso profundiza la comprensión y el respeto mutuo”.
Hospitalidad y armonía en Halifax

Para Janet MacLennan, de Halifax, el trabajo interreligioso comienza con la amistad. A través de su servicio en Interfaith Harmony Halifax, ha compartido comidas, historias y experiencias de fe con vecinos de diversas religiones.
Dijo: “Lo más importante que he aprendido es que, independientemente de la religión que practiquemos, si nos esforzamos sinceramente por vivir nuestra fe con integridad, nuestras similitudes son mucho mayores que nuestras diferencias y podemos ser amigos, no enemigos”.
Un legado de libertad religiosa
El presidente de la Iglesia, Russell M. Nelson, dijo: “Dado que hay mucho que es digno de elogio en cada una de nuestras religiones, es importante que mantengamos la integridad de nuestras instituciones religiosas y preservemos la tolerancia hacia las creencias sagradas de los demás”. Ese mensaje se pronunció en 1993 en un parlamento de las religiones del mundo.
Pallin explicó que los Santos de los Últimos Días “respetan las diversas creencias y las contribuciones únicas de todas las religiones del mundo. Desde nuestros inicios, el profeta José Smith elevó el principio de la libertad religiosa y el respeto cuando declaró: ‘Reclamamos el derecho de adorar a Dios Todopoderoso conforme los dictados de nuestra propia conciencia, y concedemos a todos los hombres el mismo privilegio: que adoren cómo, dónde y lo que deseen’”."

