La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días trabaja para ser buenos mayordomos de la tierra, creyendo que el cuidado de la tierra está estrechamente relacionado con el cuidado de los necesitados.
En su discurso de la conferencia general de octubre de 2022, el obispo presidente Gérald Caussé dijo: “Como hijos de Dios, hemos recibido el encargo de ser mayordomos, cuidadores y guardianes de Sus creaciones divinas. El Señor dijo que hizo ‘a todo hombre responsable, como mayordomo de las bendiciones terrenales que he dispuesto y preparado para mis criaturas’ (Doctrina y Convenios 104:13)”.
Los proyectos humanitarios se seleccionan cuidadosamente para garantizar que se implementen soluciones sostenibles, utilizando materiales y recursos locales cuando sea posible.
Los miembros de la Iglesia plantan árboles, limpian sus comunidades y participan en cientos de otros proyectos ambientales cada año.
La Iglesia utiliza prácticas de gestión sostenibles de la tierra en sus granjas, huertos y fincas. Ahora se construyen más edificios utilizando prácticas de construcción sostenibles, emisiones reducidas y mayores iniciativas solares.
La cantidad de material reciclado en las instalaciones de la Iglesia está aumentando, alcanzando las 4000 toneladas en 2022, sin incluir los 73 millones de libras recicladas a través de Deseret Industries.
Se alienta a los miembros a seguir el consejo del presidente Russell M. Nelson de “cuidar la tierra, ser mayordomos sabios sobre ella, preservarla para las generaciones futuras y amarse y cuidarse unos a otros” (“La creación” (en inglés), mayo de 2000).
Entre los esfuerzos de administración ambiental de la Iglesia se encuentran:

- Más de 500 centros de reuniones actualmente con iniciativas solares.

- 4000 toneladas de papel, metal, cartón y plástico reciclados por las instalaciones de la Iglesia.

- 73 millones de libras de productos reciclados procesados por Deseret Industries.

- Reducción de 38 millones de galones en el consumo anual de agua desde 2018 en las Oficinas Generales de la Iglesia. Los nuevos terrenos alrededor de la plaza del Edificio de las Oficinas de la Iglesia cuentan con más plantas perennes, menos césped y un 30% más de árboles.

- A principios de este año, la Iglesia donó 6500 millones de galones de agua de riego anual al Gran Lago Salado. La donación podría ser la mayor donación permanente de agua en beneficio del Gran Lago Salado jamás recibida por el estado. “Estamos comprometidos a ser parte de la solución para ayudar al Gran Lago Salado”, dijo el obispo W. Christopher Waddell, primer consejero del Obispado Presidente.

