En un devocional mundial para jóvenes adultos, transmitido el domingo 3 de mayo, el élder Gary E. Stevenson y su esposa, la hermana Lesa Stevenson, compararon el descender cada vez más profundo en una piscina y adentrarse cada vez más en el espacio, con profundizar “en nuestra conversión de toda la vida como discípulos de Jesucristo”.
Como miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, el élder Stevenson señaló cómo el poder y el entendimiento de Dios se describen en las Escrituras como “infinitos”.
“El apóstol Pablo, en su epístola a los Efesios, enseñó que la gloria de la Iglesia por medio de Jesucristo se extiende por ‘todas las edades, por los siglos de los siglos’”, dijo el élder Stevenson. “En el Libro de Mormón, los hijos de Mosíah hablaron de la “infinita misericordia” del Señor, y Mormón escribió a su hijo Moroni acerca de “Su infinita bondad y gracia”.
La hermana Stevenson dijo: “Si alguna vez sentimos que nuestra conversión está completa, invitémonos a nosotros mismos a maravillarnos ante el hecho de que siempre podemos profundizar nuestra conversión y fe en Jesucristo y Su Expiación”.
El devocional se filmó en el Planetario Clark en Salt Lake City, y en el Observatorio Orson Pratt de la Universidad Brigham Young, en Provo, Utah, y se transmitió a todo el mundo a través del canal de YouTube de la Iglesia y, en broadcasts.churchofjesuschrist.org.
El élder James R. Rasband, Setenta Autoridad General y comisionado de educación de la Iglesia, dio inicio al devocional.
Los Stevenson se dirigieron a los jóvenes adultos frente a una gran pantalla IMAX, con imágenes visuales que representaban profundidades cada vez mayores como metáfora de la profundización de la conversión a Jesucristo. La metáfora comenzó con una piscina, luego un lago, un océano, el espacio exterior y, finalmente, el espacio profundo.
Observatorio Orson Pratt
En el Observatorio Orson Pratt, los Stevenson conversaron con expertos que utilizan los avanzados telescopios en sus estudios.
“Una de las cosas que hemos aprendido aquí es que existe una hipótesis casi universal en el mundo de los astrofísicos, que todavía queda mucho por descubrir — y que el futuro depara viajes, visión y entendimiento cada vez más profundos de las inmensidades del espacio”, dijo el élder Stevenson. “Queda mucho camino por recorrer en la búsqueda de profundizar nuestra comprensión y visión del universe”.
La hermana Stevenson enfatizó que, al igual que el niño que siente que por fin ha llegado cuando alcanza la parte profunda de la piscina, “nosotros también debemos tener cuidado de no caer en la sensación de que, de alguna manera, podemos alcanzar un punto final en nuestra conversión que nos lleve a un discipulado para toda la vida”.
Uno siempre puede profundizar su conversión, añadió el élder Stevenson.
“Ciertamente, después del bautismo y de la Primaria, sí, después de haber progresado a través de los Hombres Jóvenes y las Mujeres Jóvenes, e incluso después de una misión rica y gratificante, o de haber participado en las ordenanzas y los convenios realizados en el santo templo. No debemos comparar la profundidad de nuestra conversión con llegar al fondo de la parte profunda de una piscina, un lago o incluso el océano. Podemos ir mucho más profundo. Más profundo que las espectaculares imágenes de galaxias situadas a millones de años luz de distancia”.
El élder Stevenson dijo que, así como la recompensa de mirar más profundamente en el espacio ha seguido el progreso de la tecnología avanzada, también habrá bendiciones al invertir en una conversión más profunda a Jesucristo.
“Ustedes también descubrirán que, al invertir tiempo y esfuerzo y aplicar los principios del Evangelio para profundizar su conversión, igualmente serán recompensados”, dijo. “Los ojos de su entendimiento —con respecto a los asuntos espirituales— serán abiertos, revelando mayor profundidad y claridad”.
Jóvenes adultos
La transmisión incluyó a varios jóvenes adultos que hablaron desde diversas partes del mundo, respondiendo a la pregunta: “¿Cómo puedo profundizar mi conversión para lograr un discipulado de por vida de Jesucristo?”.
Leah Flores, de la ciudad de Cabanatuan, Filipinas, dijo que asistir al templo con regularidad le ha ayudado a profundizar su conversión a Jesucristo, “porque me recuerda quién soy y en quién me estoy convirtiendo”.
Jennifer Yazmin Castro Guerra, de Monterrey, Nuevo León, México, dijo que el estudio de las Escrituras y de los mensajes de la conferencia general le ha enseñado que posee el deseo de aprender de Jesucristo.
“Él está ahí conmigo”, dijo Guerra. “Él me apoya, me fortalece, y verdaderamente tengo el testimonio de que Él vive y de que está ahí para mí — para todos nosotros”.
Centro de control
Llevando aún más lejos la metáfora de la exploración espacial, el élder Stevenson hizo referencia a los equipos de control en tierra que brindan apoyo desde la Tierra mientras los astronautas exploran el cosmos.
Con la reciente misión Artemis II, todo un equipo de expertos estuvo completamente inmerso en los objetivos de la misión, lo que incluyó prever obstáculos y aportar soluciones, contribuyendo así al éxito de la misión y al bienestar de las personas en el espacio.
“Espero asegurarles que, en su misión de profundizar su conversión para llegar a ser discípulos de Jesucristo de por vida, ustedes también cuentan con un equipo dedicado y profundamente interesado en el objetivo de su misión”, dijo el élder Stevenson. “Estoy agradecido de formar parte de ese equipo, junto con muchos otros. La Iglesia restaurada de Jesucristo está edificada sobre un cimiento de apóstoles y profetas, siendo Jesucristo mismo la piedra angular. Tengan la certeza de que, comenzando con Él, y por medio de un Profeta viviente, la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce — junto con líderes dedicados, familiares y seres queridos— ustedes no están solos”.
Para concluir, el élder Stevenson dijo que la Expiación de Jesucristo es tanto infinita como eterna.
“Él conoce a cada uno de ustedes y se regocija a medida que se esfuerzan por conocerlo a Él”.
El élder Stevenson invitó a los jóvenes adultos a reservar un tiempo de quietud en el transcurso de la próxima semana para considerar, en espíritu de oración, qué pueden hacer para profundizar su conversión y encaminarse hacia un discipulado de por vida.
“Consideren tanto los principios rectores como las acciones más concretas y prácticas”, dijo. “Yo mismo he hecho esto y tengo una lista en la que estoy trabajando. Les prometo que, al hacerlo, hallarán respuestas, paz, gozo, dirección, y una fe y un conocimiento más profundos, así como una conversión más profunda a Jesucristo”.
