CAMBRIDGE, Massachusetts — En un momento en que los jóvenes adultos se sienten aislados y solos, las universidades e instituciones de educación superior de base religiosa deben profundizar el sentido de propósito de los jóvenes adultos y brindarles un sentido de pertenencia, dijo el élder Clark G. Gilbert en la Universidad de Harvard.
“Esta es una nación que clama por algo más, algo más profundo”, dijo.
Al dirigirse el jueves 26 de marzo a los estudiantes y al profesorado en el Harvard Faculty Club, el élder Gilbert miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días analizó el papel de la fe en la esfera pública.
“Es mi oración y mi esperanza que las personas de fe se levanten, que se les tenga en cuenta, que encuentren maneras — aunque tengan que intentarlo varias veces — de seguir haciendo oír sus voces en la esfera pública”, dijo.
Antes de convertirse en apóstol en febrero, el élder Gilbert fue comisionado de Educación de la Iglesia y, anteriormente, se desempeñó como presidente de BYU–Idaho y BYU–Pathway Worldwide. Esta conferencia supuso su regreso a Harvard, institución donde obtuvo su doctorado e impartió clases en la escuela de negocios. Su intervención tuvo lugar en el marco de la serie “La fe en la esfera pública”, como preámbulo al evento Fe y Verdad 2026 — una reunión universitaria que congrega a toda la comunidad cristiana de Harvard.
“Fe y Verdad es un regalo absoluto para la Universidad de Harvard”, dijo, agradeciendo a Ruth Okediji, profesora de derecho en Harvard, por la organización del evento.
Okediji, quien habló en BYU en enero de 2024, dijo que eventos como este responden a una profunda necesidad de esta generación y de la nación: “¿Cómo podemos mejorar la calidad y la integridad de nuestra esfera pública haciendo que la fe vuelva a formar parte de ella?”.
Una crisis y una solución
El élder Gilbert dijo que los estudiantes universitarios de los Estados Unidos se enfrentan a una crisis de ansiedad, depresión y soledad.
“Su generación, en particular, es la más solitaria en la historia de los Estados Unidos”, dijo el élder Gilbert a los jóvenes adultos, vinculando este fenómeno no solo con los teléfonos inteligentes y las redes sociales, sino también con la falta de afiliación religiosa.
El élder Gilbert citó un estudio reciente de la Universidad de Harvard que demuestra que casi 3 de cada 5 jóvenes adultos carecen de un sentido de propósito. Los datos del Pew Research Center muestran un aumento en el número de adultos sin afiliación religiosa; sin embargo, aquellos que mantienen una asistencia regular a los servicios de adoración reportan mayores niveles de felicidad y satisfacción.
A pesar del aumento de los que se conocen como “sin religión”, y a pesar de una narrativa habitual en los medios de comunicación, las universidades de base religiosa están experimentando un crecimiento a nivel nacional. De hecho, entre el año 2000 y el 2025, el sistema de BYU creció en más de 100 000 estudiantes (en inglés), dijo el élder Gilbert. Otras universidades con afiliaciones religiosas también están experimentando un crecimiento, ya que los estudiantes, incluyendo aquellos sin creencias religiosas, buscan una educación que incorpore la fe y el desarrollo del carácter.
El élder Gilbert fue el autor original de un artículo publicado en agosto de 2025 en la revista Deseret Magazine, en el que exponía precisamente estos temas. The Chronicle of Higher Education [Crónica de educación superior], publicó recientemente un artículo de seguimiento titulado: “Las universidades religiosas están en auge. ¿Por qué?” (ambos en inglés).
“Si eres una persona de fe, tienes que seguir volviendo al campo de juego”, dijo el élder Gilbert, animando a los estudiantes a no desanimarse ni a retraerse cuando resulte difícil alzar la voz en defensa de la fe.
Caminar ‘hacia’ algo
También el jueves, el élder Gilbert pasó un tiempo a orillas del río Charles para estar cerca de un lugar que tiene un gran significado para él. Cuando cursaba sus estudios de posgrado en Harvard, él y su esposa, la hermana Christine Gilbert, habían venido a ese lugar para tener un picnic con su hijo pequeño.
Al comienzo de sus estudios de posgrado, se sintió totalmente abrumado por las intensas clases de matemáticas que tenía que cursar. Le comentó a su esposa que no creía ser capaz de lograrlo. En pocas palabras, ella le respondió: “Oraste para conseguir esto; sabes que nuestra familia debe estar aquí. Ahora, “ármate de valor” y ponte a estudiar matemáticas”.
Reconoció entonces que necesitaba confiar en el Salvador para que le ayudara; que había hecho convenios con el Señor y que el Señor dirigiría su camino.
Al relatar esta historia ante el cuerpo docente y los estudiantes de Harvard, el élder Gilbert concluyó: “Si no hubiera contado con un marco de fe y propósito, habría rendido”.
Un miembro del profesorado le preguntó acerca del valor que había tenido para “dejar atrás” su carrera como profesor en la Escuela de Negocios de Harvard, para seguir su fe e ir a BYU–Idaho. El élder Gilbert respondió que eso “también se trataba de caminar hacia” algo mejor, lo cual siempre ocurre cuando se sigue la guía del Señor.
La fe y la razón no están en conflicto, concluyó, explicando que si Estados Unidos valora verdaderamente una sociedad pluralista, en la que todos son bienvenidos, entonces las instituciones estadounidenses y la esfera pública deben incluir también la fe.
“Estados Unidos necesita fe”, dijo. “La mayoría de los “sin religión” desean tener a Dios en sus vidas. La mayoría de los “sin religión” oran. Puede que la mayoría de los “sin religión” se hayan desvinculado de una religión en particular, pero sienten el vacío que la ausencia de fe deja en sus vidas”.
El élder Gilbert concluyó invitando a los estudiantes a defender su fe y a tener el valor de ayudar a otros a hacer lo mismo.
