En mayo de 1833, Asahel Perry viajó desde el norte del estado de Nueva York hasta Kirtland, Ohio, ansioso por conocer al profeta José Smith, aunque Perry aún no era miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Llegó justo cuando se convocaba una reunión para planificar la construcción del Templo de Kirtland. Durante dicha reunión, varios expresaron sus inquietudes sobre el proyecto, considerando que era demasiado ambicioso dada la limitada disponibilidad de recursos financieros de la Iglesia.
La fe de Perry permaneció firme. Él y algunos amigos contaron en silencio sus ahorros. Aunque necesitaban dinero para su viaje de regreso a casa, Perry se acercó a José Smith y le ofreció una moneda de oro de cinco dólares. Actualmente el valor de esa moneda equivaldría a varios cientos de dólares.
El Profeta se puso de pie ante los asistentes y sostuvo la moneda en alto. Expresándose con gran energía, dijo que “la obra ha comenzado y la casa [del Señor] se construirá de acuerdo con el modelo presentado” por el Señor Jesucristo.
Con el tiempo, la familia de Asahel Perry se unió a la Iglesia, recibió sus bendiciones en el Templo de Nauvoo y cruzó las llanuras hasta Utah. Hoy, sus restos descansan en Springville, Utah.
Perry es el tatarabuelo del élder Ronald A. Rasband del Cuórum de los Doce Apóstoles. Acompañado por su esposa, la hermana Melanie Rasband, el élder Rasband compartió la historia de sus antepasados como parte de su presentación durante el Día de Descubrimiento Familiar (en inglés) el sábado 7 de marzo, el tercer y último día de RootsTech 2026.
“Para mí, aquel acto de humilde sacrificio fue más que una simple donación: fue una hermosa expresión de la fe incipiente, pero profunda, de mi antepasado”, dijo el élder Rasband.
“Esta es una de las muchas historias familiares que ha trascendido a lo largo de las generaciones, ha conmovido mi alma profundamente y ha unido a mi familia. Hermanos y hermanas, ya sean la primera o la décima generación de miembros de la Iglesia en su familia, ustedes pueden crear su propio legado familiar de fe, un legado que una y entrelace a las generaciones”.
El Día de Descubrimiento Familiar es un evento gratuito de un día y parte de RootsTech, diseñado para ayudar a los Santos de los Últimos Días a descubrir y celebrar su legado familiar. La actividad se llevó a cabo de manera presencial en el Centro de Convenciones Salt Palace y, además, estuvo disponible en línea a través de RootsTech.org (en inglés).
Unir a las familias mediante los convenios del templo
La hermana Rasband comenzó citando las palabras del presidente Dallin H. Oaks en la conferencia general de octubre de 2025: “La doctrina de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se centra en la familia. Lo esencial de nuestra doctrina sobre la familia es el templo. Las ordenanzas que se reciben ahí nos permiten regresar como familias eternas a la presencia de nuestro Padre Celestial.”
El élder y la hermana Rasband afirmaron que esta verdad, expresada por un profeta de Dios refleja la obra y la gloria del Padre Celestial de “llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” (Moisés 1:39). Además, alentaron a los miembros a acudir con más frecuencia a la casa del Señor, hacer convenios sagrados que unen a cada persona con el Salvador y le dan acceso al poder espiritual.
Los miembros también pueden buscar antepasados que fallecieron sin recibir las bendiciones del templo y efectuar por ellos las ordenanzas correspondientes, uniendo así a las familias por la eternidad.
El élder Rasband dijo: “Reconocemos que nuestra fe no nos pertenece solo a nosotros; es un don que se ha transmitido de generación en generación. Al honrar los sacrificios y la devoción de quienes nos precedieron —cuyos testimonios, con frecuencia, nacieron de las pruebas y de una confianza inquebrantable en el Señor—, comprendemos que sus historias ahora están unidas a la nuestra y forman parte de ella.
Entonces, la hermana Rasband añadió: “Cuando unimos nuestra vida a la de quienes nos precedieron y a la de quienes vendrán después, formamos una cadena de fe que conduce directamente a Jesucristo y nos brinda propósito y sentido de pertenencia”.
Un testigo especial y el cumplimiento de una promesa
El élder Rasband mostró un video (en inglés) grabado en el parque The Place Heritage Park en 2015, poco después de su llamamiento como Apóstol. En él cuenta la historia de su bisabuela, Sarah Elizabeth Moulton, quien nació en Gloucester, Inglaterra, en 1837.
Su familia se unió a la Iglesia cuando ella tenía cuatro años. Cuando tenía 18 años, utilizaron el Fondo Perpetuo para la Emigración y los ahorros que habían guardado en un frasco para viajar desde Liverpool, Inglaterra hasta América.

Antes de partir, la familia Moulton recibió la promesa de que llegarían sanos y salvos a Utah, sin perder a ninguno de sus integrantes.
Una vez en América, en 1856, los Moulton se unieron a la desafortunada compañía de carros de mano de Willie. En octubre, los sorprendió una tormenta de nieve cerca de Rocky Ridge, en las montañas de Wyoming, sobre el río Sweetwater, aún a 563 kilómetros de Salt Lake City.
Al enterarse de su situación, el presidente Brigham Young envió hombres, alimentos y provisiones para rescatar a los viajeros que luchaban por sobrevivir.
Aunque algunos murieron y muchos sufrieron congelación de pies y extremidades, la promesa hecha a la familia Moulton se cumplió: ningún miembro de la familia pereció, ni siquiera el bebé nacido a bordo del barco en el que viajaban desde Liverpool.
Sarah Moulton se casó con John Bennett Hawkins, uno de los jóvenes que participaron en el rescate, y juntos tuvieron diez hijos, entre ellos la abuela del élder Rasband.
“Como pioneros modernos, nuestra trayectoria personal puede ser igual de desafiante. Sin embargo, estamos creando un legado de fe para quienes nos seguirán”, dijo el élder Rasband en el video.
Su mayor esperanza es ver que este legado sagrado, fundado en la fe y enseñanzas de Jesucristo, continúe en su familia.
“¿Qué los impulsó a seguir adelante? Fue el firme testimonio del Señor Jesucristo”, explicó el élder Rasband. “Yo no empujé un carro de mano a través de las llanuras, pero como bisnieto de pioneros, siento lo que ellos sintieron. Y lo que ellos sabían, yo lo sé: que Jesús es el Cristo viviente, el Hijo de Dios”.
‘Nuestra familia lo es todo para nosotros’
Como la historia familiar implica conectar el pasado, el presente y el futuro, el élder y la hermana Rasband, invitaron a algunos de sus 29 nietos a acompañarlos en el escenario.
Los nietos compartieron lo que habían aprendido de las historias de sus antepasados, su legado de fe y los lazos familiares con Jesucristo. También reflexionaron sobre la experiencia de llevar nombres de familiares al templo para realizar ordenanzas por aquellos que habían fallecido.
“Nuestra familia lo es todo para nosotros”, dijo el élder Rasband. “Gracias a nuestro Salvador, Jesucristo, testificamos que podemos estar juntos para siempre, lo que trae paz a nuestras almas y da un mayor propósito a nuestras vidas”.
La conversión de la familia Cannon
En el verano de 2025, el élder y la hermana Rasband visitaron Nauvoo, Illinois, para ver la actuación de sus familiares en el Nauvoo Pageant y en el British Pageants (en inglés).
El British Pageant cuenta la historia de la conversión de uno de los antepasados de la hermana Rasband, Ann Cannon, y su familia. “Es un relato maravilloso, inspirado en su legado de fe y devoción”, dijo.

Los miembros del elenco del British Pageant subieron al escenario de RootsTech para representar las escenas ambientadas en Liverpool, Inglaterra, en 1840.
George y Ann Cannon, padres del futuro apóstol George Q. Cannon, fueron bautizados por su cuñado, John Taylor, que más tarde se convirtió en el tercer Presidente de la Iglesia.
Cuando John Taylor le preguntó a George Cannon, padre, sobre su experiencia al leer el Libro de Mormón, Cannon respondió” “Ningún hombre malvado podría haber escrito un libro como este, y ningún hombre bueno lo habría hecho, a menos que Dios se lo hubiera encomendado”.
Dos años más tarde, la familia Cannon emigró a los Estados Unidos. Durante la travesía del Atlántico, Ann Cannon se enfermó, falleció y fue sepultada en el mar. Sus seis hijos dieron origen a generaciones de descendientes Santos de los Últimos Días.
Después de la presentación, la hermana Rasband expresó su agradecimiento por la valentía y fe de su tatarabuela, Ann Cannon.
Espero que hayan sentido, al igual que nosotros, el poder que proviene de escuchar historias de antepasados devotos, historias que nos ayudan a edificar la fe y a encontrar la fortaleza para sobrellevar las pruebas de nuestros días, tomando enseñanza de sus experiencias personales”, dijo ella.
Invitaciones y testimonios
El élder y la hermana Rasband invitaron a los miembros a “participar en esta obra espiritual de los últimos días, mientras unen a sus familias en Cristo al servir y adorar en Su santo templo”, y a estar “armados de rectitud y con el poder de Dios en gran gloria” (1 Nefi 14:14).
Entonces invitaron a los miembros a usar la función “Ordenanzas listas” en FamilySearch para encontrar nombres de familiares que puedan llevar al templo, así como agregar nombres, recuerdos, fotos y otra información para ayudar a futuras generaciones.
“El poder celestial que se recibe a través del templo y la historia familiar está disponible para todos los que participen en esta gran obra”, dijo la hermana Rasband.
El élder Rasband señaló que las decisiones de cada persona tienen repercusión más allá de su propia vida. Finalizó dando su testimonio del Salvador.
“No vivimos solo para nosotros mismos, sino que, con el tiempo, seremos los antepasados de nuestra propia posteridad”, compartió el élder Rasband. “Cada acto de fe, cada testimonio compartido, cada elección justa fortalecen no solo nuestras vidas, sino también las generaciones venideras, a medida que procuramos dejar un legado de fe y devoción, anclado en el Amado Hijo de Dios, nuestro Salvador, Jesucristo”.
