El élder Brian J. Holmes aprendió del presidente Russell M. Nelson a escribir el nombre del llamamiento entre signos de exclamación, en lugar de entre signos de interrogación.
“Estamos esforzándonos por hacer eso”, dijo. “Simplemente poner el signo de exclamación y seguir adelante con alegría y optimismo, y dar lo mejor de nosotros”.
El élder Holmes fue sostenido como un nuevo Setenta Autoridad General de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días durante la sesión del sábado por la mañana de la conferencia general de abril de 2025.
Dijo que se sentía abrumado, lleno de alegría, profundamente humilde y emocionado por la oportunidad de continuar sirviendo al Señor de esta manera. Además, tiene la esperanza de compartir su testimonio del papel central de Jesucristo en el plan del Padre Celestial.
“Y que, a través de ese testimonio”, añadió, “el Espíritu Santo realmente conmoverá el corazón de alguna persona y le brinde esperanza, confianza y seguridad de que puede salir adelante con su vida y desarrollar su propia relación con Él; que Él puede guiar su vida y ayudarle a regresar a su hogar [celestial]”.
Mientras el élder Holmes reflexionaba sobre experiencias pasadas, dijo que él y su esposa, la hermana Maggie Holmes, dan testimonio de la promesa que hace el Señor en Doctrina y Convenios 84:88 de que Él “ir[á] delante de vuestra faz”.
“Eso es lo que el Señor ha hecho por nosotros durante toda nuestra vida”, dijo el élder Holmes. “Cuando entregamos nuestra vida al Señor, Él puede hacer mucho más con ella de los que podríamos lograr por nosotros mismos”.

Seguir ejemplos rectos
El élder Holmes se crio en Salt Lake City —uno de 12 hijos— en lo que él llama “el hogar ideal centrado en el evangelio”, con noches de hogar, estudio de las escrituras en familia y oración familiar. Su padre, Michael H. Holmes, sirvió como Setenta de Área.
El élder Holmes conoció a Maggie Wilson en la secundaria, y se casaron en el Templo de Salt Lake el 29 de marzo de 1999, después de que el élder Holmes regresara de la Misión Munich Alemania.
La hermana Holmes era la única integrante de su familia que asistía a la iglesia cuando era una jovencita.
El élder Holmes dijo que solía pensar para sí: “No sé si yo sería capaz de hacer lo mismo. Si mis padres no estuvieran empujándome un poco, ¿habría ido a la iglesia yo solo?”
La hermana Holmes dijo que era difícil ir a la Iglesia sola, pero las mujeres jóvenes de la clase y sus líderes hicieron todo lo posible para que nunca se sintiera sola ni rechazada. Con frecuencia la invitaban a sentarse con ellas durante las reuniones de la Iglesia y a sus hogares para compartir con sus familias.
“[Recuerdo que] en la reunión sacramental cantábamos ‘Las familias pueden ser eternas’, entonces miraba a las familias a mi alrededor y [me decía] yo quiero tener eso también, algún día”, dijo ella.
Hoy, el élder Holmes está agradecido por aquellas fieles mujeres jóvenes y líderes que dieron el ejemplo de seguir a Cristo al preocuparse y hermanar a su futura esposa.
“Es muy fácil pensar que ‘mi llamamiento no importa’ o que ‘mi contribución es insignificante’” dijo. “Sin embargo, el ejemplo de esas maravillosas hermanas —y como amaron y ministraron a Maggie— la ayudó a impulsarse por la senda del convenio”.
Su sueño de sellarse en el templo y tener una familia eterna, como las líderes de las Mujeres Jóvenes, se hizo realidad cuando ella y el élder Holmes se casaron en 1999.
La hermana Holmes dijo que el mayor gozo de su vida es ser madre de sus seis hijos.
“Siempre he sentido que mi llamamiento más importante estaba en el hogar”, dijo. “Nuestros hijos nos dan mucha felicidad y nos encanta pasar tiempo juntos en familia”.
“Cuando entregamos nuestra vida al Señor, Él puede hacer mucho más con ella de los que podríamos lograr por nosotros mismos”.
— Élder Brian J. Holmes
El Señor abrió puertas
El élder y la hermana Holmes dijeron que sus convenios con el Señor les han dado la seguridad de que todo saldrá bien.
Mientras servía como obispo en South Jordan, Utah en 2005, surgió la oportunidad de ampliar su negocio familiar de construcción de casas a Arizona. Sin embargo, como el élder Holmes llevaba apenas unos años en el llamamiento, tenía sentimientos encontrados con respecto a su traslado. Dijo que no quería “dejar al Señor a mitad del camino”.
El élder Holmes recuerda que su presidente de estaca, siguiendo una impresión del Espíritu le preguntó cuánto tiempo más se quedaría. Esa sencilla pregunta abrió la puerta para que ambos pudieran conversar y analizaran lo que el élder Holmes debía hacer.
“El presidente me aconsejó: ‘Tu llamamiento más importante es ser un esposo y padre. Si esta nueva oportunidad de trabajo puede bendecir a tu familia, entonces deberías considerarla. Siempre habrá oportunidades para servir al Señor’”.
El élder y la hermana Holmes, relatan que ayunaron, oraron y fueron al templo procurando revelación para su familia. Estaban seguros de que trasladarse a Arizona era lo que debían hacer. Sin embargo, esa confianza pronto fue puesta a prueba cuando el mercado inmobiliario se derrumbó en 2007, forzando el cierre del negocio familiar en Arizona.
El élder Holmes dijo que consideraron la posibilidad de regresar a Utah, pero sintieron la imperiosa necesidad de quedarse.
“No sabíamos cómo íbamos a quedarnos ni qué íbamos a hacer para mantener a nuestra familia”, dijo.
Fue entonces cuando decidió estudiar Derecho en la Universidad Estatal de Arizona.
Dijo que lo aceptaron “por la gracia del Señor”. Las clases estaban llenas, pero él era el primero en la lista de espera, entonces el primer día de clases se abrió un cupo. Sin embargo, aun así, no estaba seguro de si debía continuar.
“Nos dijeron que debíamos firmar una declaración donde nos comprometíamos a no aceptar ningún empleo externo durante el primer año de estudios en la Facultad de Derecho. Además, me entregaron el material de lectura obligatorio para la primera semana, era una pila de papeles de más de 200 páginas”.
El élder Holmes recuerda que llegó a casa con la pila de papeles para leer: “Simplemente dije, ‘no hay forma de que podamos hacer esto’”.
Lo que más le preocupaba era mantener a su familia —que ya contaba con cuatro niños pequeños. Así que, un tanto derrotado, le mostró a su esposa la enorme pila de papeles.
“Nunca olvidaré que ella me abrazó —y esto es típico de Maggie— y me dijo: ‘Brian, el Señor nos abrió esta puerta y vamos a pasar por ella. Podremos hacerlo porque Él nos ayudará”, dijo.
El élder Holmes obtuvo su título de abogado y después fundó el estudio jurídico, Holmes Law PLC, y trabajó como asesor legal general para Charter One LLC.
Según el élder Holmes, fue la fe de la hermana Holmes lo que inspiró a la familia a seguir adelante con confianza, incluso cuando el futuro no era claro.
“A veces hay que estar dispuesto a ‘bajarse del barco’”, afirmó. “He aprendido que hay muchos ‘barcos’. No es algo que se hace una sola vez. La vida presenta distintas situaciones y desafíos, y uno tiene que bajarse constantemente de los distintos ‘barcos’. Así es como la fe se fortalece. La fe es un principio de acción y poder”.
La hermana Holmes explicó: “Tratamos de enseñar a nuestros hijos que si hacen lo correcto y toman las decisiones correctas —como guardar los convenios— el Señor los guiará y allanará el camino, y será una hermosa vida.
Poder en la sencillez del evangelio
El élder Holmes dijo que ama la sencillez del evangelio, como el conocimiento de que Dios ama a sus hijos, que Jesucristo vive y que su evangelio ha sido restaurado en la tierra.
“Esas doctrinas hacen que valga la pena vivir”, afirmó. “Hay tanto poder en la sencillez del evangelio, es algo hermoso”.
También ama al Señor Jesucristo. “Con todo nuestro corazón, sentimos una profunda gratitud por Su vida, Su misión, y lo que ha hecho por nosotros”.
Dijo que sabe que el Padre Celestial fue el autor del plan de salvación “debido a Su amor por Sus hijos”.
“Y debido a Su perfecto amor por nosotros, envió a Su Hijo Unigénito, Jesucristo, para que fuera nuestro Salvador y Redentor”.
El élder Holmes añadió que sabe que el presidente Nelson es el Profeta del Señor en la tierra hoy en día.
“Ese sencillo conocimiento —junto con nuestros convenios— nos da el poder para enfrentar los desafíos y las vicisitudes de la vida, porque la restauración del evangelio trajo consigo la restauración del conocimiento del plan de Dios”.
“Hay tanto poder en la sencillez del evangelio, es algo hermoso”.
— Élder Brian J. Holmes

Acerca del élder Brian J. Holmes
Familia: Brian John Holmes nació el 5 de diciembre de 1977, en Salt Lake City; es uno de los 12 hijos de Michael H. y Marian R. Holmes. Se casó con Maggie Wilson en el Templo de Salt Lake el 29 de marzo de 1999. El élder y la hermana Holmes tienen seis hijos y en el momento de su llamamiento como autoridad general, residían en Queen Creek, Arizona.
Educación: Licenciatura en Ciencia Política y Doctorado en Derecho de la Universidad Estatal de Arizona.
Empleo: Trabajó como vicepresidente de Holmes Homes en Arizona; fundó Holmes Law PLC y más recientemente como asesor legal general de Charter One LLC.
Servicio en la Iglesia: Al momento de su llamamiento como autoridad general, el élder Holmes servía como Setenta de Área en el Área Norteamérica Suroeste. También sirvió como presidente de estaca, sumo consejero, obispo y misionero en la Misión Munich Alemania.
