PROVO, Utah — En eco a la declaración del presidente Russell M. Nelson de que “el Señor verdaderamente está apresurando Su obra”, el élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, señaló el aumento anual de misioneros en servicio, bautismos realizados y templos en funcionamiento, en construcción o en planificación.
“‘Apresurar’ es una palabra que importa. Sugiere moverse rápidamente, acelerar e incluso urgencia”, dijo el viernes 20 de junio durante el Seminario para Nuevos Líderes de Misión 2025, realizado en el Centro de Capacitación Misional de Provo.
“En el crecimiento de la Iglesia y el plan de Cristo, se está produciendo una aceleración”, dijo el élder Rasband, y luego se dirigió a los participantes del seminario: “Y ustedes son parte de ello. En su función como líderes de misión, guiarán e inspirarán a los misioneros para que vean cómo el Señor está apresurando Su obra”.
Los líderes de misión deben ayudar a sus misioneros a arraigarse profundamente a medida que aprenden, comprenden y viven el Propósito Misional, dijo él. Esa declaración de propósito destaca las buenas nuevas del evangelio, que a su vez incluye toda la doctrina, principios, leyes, mandamientos, ordenanzas y convenios necesarios para la salvación y la exaltación.
El élder Rasband citó varias veces una línea de "Predicad Mi Evangelio“: “Es fundamental para su objetivo como misionero el que bautice y confirme a las personas a las que enseña”.
Eso debe estar escrito en los corazones de los misioneros y sus líderes de misión, dijo él, con una exhortación a “mantener ardiente la llama de la fe para bautizar”.
El élder Rasband también destacó el énfasis que el Salvador resucitado dio al bautismo y la conversión en Sus enseñanzas a los apóstoles y discípulos tanto en el Nuevo Testamento como en el Libro de Mormón. Hablando en nombre de la Primera Presidencia y del Cuórum de los Doce Apóstoles, agregó: “Sentimos un gran gozo y urgencia por recoger a Israel y seguir la instrucción del Señor de enseñar y bautizar mientras nos preparamos para la Segunda Venida del Salvador”.
Pero advirtió que no se debe centrar la atención únicamente en los bautismos y pensar que la obra está concluida, ya que es necesario un equilibrio entre bautizar y asegurar un crecimiento real en la Iglesia.
La hermana Melanie Rasband, quien acompañó a su esposo en la presentación, habló sobre lo que aprendieron como líderes de misión hace tres décadas acerca de la importancia de que los nuevos miembros permanezcan anclados a Jesucristo y Su doctrina.
“Nuestra oración era que más hijos de Dios vinieran al Salvador mediante el bautismo, estando verdaderamente convertidos”, dijo. “Aprendimos a mantenernos centrados en Jesucristo y Su doctrina como la manera de bautizar y confirmar a más hijos de Dios, y también ayudarlos a permanecer en la senda del convenio y perseverar hasta el fin”.

Agregó el élder Rasband: “Ustedes y los misioneros del Señor saldrán y, con poder y autoridad, invitarán a todos a venir a Cristo. Nuestro deseo es hacer mucho más que ayudar a los hijos de Dios a comenzar a caminar por la senda estrecha y angosta. Más bien, deseamos que todos permanezcan mientras continúan avanzando por la senda del convenio”.
El Apóstol enumeró directrices de Predicad Mi Evangelio para ayudar a fortalecer y nutrir a los nuevos miembros:
El Apóstol enumeró las directivas de "Predicad Mi Evangelio" para ayudar a fortalecer y nutrir a los nuevos miembros:
· Ayudarles a asistir a la reunión sacramental cada semana y participar de la Santa Cena.
· Volver a enseñarles las lecciones del capítulo 3.
· Hablar de sus necesidades y registrar su progreso en el informe de progreso en la senda del convenio durante las reuniones semanales de coordinación misional.
· Ayudarles a tener experiencias descritas en Mi senda del convenio en la aplicación Herramientas para Miembros, lo que incluye que los varones en edad reciban el Sacerdocio Aarónico y que los miembros en edad adecuada reciban una recomendación para el templo a fin de efectuar bautismos y confirmaciones vicarias por antepasados fallecidos.
Luego de referirse a Alma 26:5–7 sobre la conversión firme de los que vivieron en los días de los hijos de Mosíah, el élder Rasband citó al fallecido élder Neal A. Maxwell, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “Cuando bautizamos, nuestra vista debe ir más allá de la pila bautismal hacia el santo templo. El gran granero al cual se deben recoger las gavillas es el santo templo”.
El élder Rasband volvió a la enseñanza de Predicad Mi Evangelio de que “el bautismo y la confirmación no son un destino final. … Más bien, estas ordenanzas son la puerta por la cual los hijos de Dios entran en la senda del convenio. Esta senda conduce a las ordenanzas, los convenios y las bendiciones gozosas del templo, y finalmente, a la vida eterna”.
Dichas experiencias sagradas ayudarán a que los nuevos miembros se mantengan unidos al Señor “y permanezcan en Sus manos, donde estarán a salvo de las tormentas de la vida y de los vientos fuertes del adversario”, dijo.
Aclaró que su mensaje sobre ayudar a los nuevos miembros a permanecer no sugiere reducir el enfoque en el bautismo. “Por el contrario, el Señor espera que ‘lleven más fruto’ (Juan 15:2). Ayuden a sus misioneros a profundizar su comprensión del propósito misional y a ver cómo ‘el bautismo y la confirmación son centrales’ para ese propósito”.

