Más de 700 jóvenes adultos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se ofrecieron como voluntarios en los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales 2023 en Berlín, Alemania, del 16 al 25 de junio.
Los jóvenes adultos, que representaron a 48 países y tenían entre 18 y 35 años, fueron el grupo de voluntarios más grande en las Olimpiadas Especiales, según un comunicado de prensa en ChurchofJesusChrist.org (en inglés).
Ellos se ofrecieron como parte de una conferencia de servicio patrocinada por la Iglesia en Europa. Los participantes incluyeron miembros y amigos de la Iglesia.
“Esta es la primera vez que veo un grupo tan grande de jóvenes adultos haciendo algo tan bueno, tan placentero y tan poderoso, no solo como Iglesia, sino abiertos al mundo, junto con y para la comunidad”, dijo el élder Massimo De Feo, Setenta Autoridad General que presta servicio como presidente del Área Europa Central de la Iglesia, durante la conferencia de servicio.
“Esto es algo que deberíamos hacer cada vez más en el futuro. A medida que servimos en la comunidad, ayudamos, tal como lo hizo Jesucristo, y, por lo tanto, sentimos que podemos llegar a ser más como Él, y nuestra naturaleza cambia”.
Cómo comenzó la conferencia de servicio de Berlín
Los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales son el evento deportivo inclusivo más grande del mundo, con unos 7000 atletas con discapacidades compitiendo en 26 disciplinas. Más de 12 000 voluntarios de todo el mundo ayudaron en los juegos de 2023.

La colaboración con la organización de las Olimpiadas Especiales comenzó con una sencilla iniciativa del élder Robert Swift, un misionero mayor que había trabajado durante 45 años como maestro de educación física para niños con necesidades especiales.
“Quería hacer algo similar mientras estaba en mi misión en Berlín y descubrí en línea que las Olimpiadas Especiales buscaban voluntarios. Les dijimos que tenemos muchos jóvenes adultos a quienes les encantaría servir a la comunidad y ser voluntarios en los Juegos”, dijo el élder Swift.
Se corrió la voz rápidamente entre los jóvenes adultos en Europa. La presidencia del Área Europa Central decidió patrocinar una conferencia de servicio en torno a las Olimpiadas Especiales para brindar a los jóvenes adultos la oportunidad de mostrar amor por Dios al ayudar a los demás y fomentar la unidad y el sentido de pertenencia.
Cómo fue la conferencia de servicio
La Iglesia en Europa proporcionó alojamiento y comida, mientras que la organización de las Olimpiadas Especiales proporcionó el transporte público, servicios de autobuses, material para los voluntarios, capacitación y asignaciones a más de 21 trabajos para los voluntarios. Ellos podían participar durante un período de cinco días o los 10 días completos.
Todos los participantes se inscribieron primero como voluntarios en las Olimpiadas Especiales. Durante todo el día se organizaron turnos de voluntarios en las ocho sedes olímpicas oficiales de Berlín. Por las noches, la Iglesia organizó eventos sociales, incluyendo bailes, una fiesta en la playa, cine al aire libre y karaoke, y grandes servicios de adoración los domingos.

“Colaborar con grupos grandes como la Iglesia de Jesucristo es una linda experiencia para los grupos y para nosotros”, dijo Oliver Büttel, director de voluntarios de Olimpiadas Especiales. “Los grupos siempre permanecen unidos y son útiles porque son fiables y dignos de confianza. Ellos juegan un papel importante en la experiencia de voluntariado. Esperamos que, con la ayuda de la Iglesia, aumente la concienciación por la inclusión en la sociedad, no solo por la importancia del tema en sí, sino también por el tamaño y la necesidad de este relevante evento multideportivo”.
Lo que dijeron los jóvenes adultos sobre las Olimpiadas Especiales
Liv Jakobi, una joven adulta de Alemania, relacionó el juego de voleibol con el trabajo con otros voluntarios: “No es un juego individual; hay que trabajar en equipo para alcanzar el objetivo. Y es lo mismo en esta gran conferencia. Todos trabajamos juntos mano a mano”.
Dan Winkler de Alemania y Tabita Aversa de Brasil fueron dos de los jóvenes adultos del equipo organizador de la conferencia de servicio. Todos los elementos de la conferencia, dijo Aversa, se centraron en ayudar a los demás.
“Espero que todos hayan sentido el amor que Dios tiene por todos Sus hijos”, dijo Aversa. “Este amor me motivó a ayudar con esta conferencia y espero que todos sintieron lo mismo, al pasar tiempo juntos y haciendo algo bueno por los demás”.
Winkler agregó: “Espero que todos los participantes sientan ese espíritu especial de servicio y lo compartan con otros en el mundo. Esto puede convertirse en algo mucho más grande que solo un buen recuerdo de una conferencia, sino incluso en un movimiento que nos une, más allá de las fronteras, con todos los que nos rodean”.


