La vida ha sido difícil para muchas personas en Megenagna, un pueblo en el área de Adís Abeba, Etiopía. Muchos han sido desplazados a causa del conflicto en el norte de Etiopía. Ellos y otros viven en la pobreza, sin hogar o con dificultades económicas.
Para ayudar, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días distribuirá paquetes de alimentos a unas 550 familias que viven en Megenagna durante los próximos siete meses. Esto significa que se ayudará a más de 2500 personas.
La Sala de Prensa de la Iglesia en África (en inglés) informó que los funcionarios del gobierno local están trabajando junto con la Iglesia para identificar a las familias que recibirán alimentos, y los paquetes de alimentos serán distribuidos por la organización sin fines de lucro Real Humanitarian (en inglés).

Una colecta de alimentos el 16 de julio puso en marcha la iniciativa. Tigist Negus Kiros recibió un paquete de comida ese día.
“Vine solo a Adís Abeba porque mi familia lo necesitaba debido a la guerra en nuestro pueblo”, dijo. “Al tener esta comida, podré ahorrar más dinero para enviárselo a mi familia para que puedan venir aquí y estar conmigo para estar a salvo de la guerra”.
Selam Mattieos Ayele dijo que la comida representaba esperanza para su familia: “Los tiempos en Etiopía han sido muy difíciles y es difícil encontrar trabajo y comida. Espero que esta comida alimente a mi familia y podamos sobrevivir durante esta temporada de lluvias”.
En el evento de inauguración, el presidente de la Rama Megenagna, Birhanu Molla Beyene, les dijo a los miembros de la comunidad y a los medios de comunicación que la Iglesia hacía las donaciones de alimentos en un esfuerzo por seguir las enseñanzas de Jesucristo.

“Puesto que todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, tenemos que hacer el bien a nuestros semejantes y compartir lo que tenemos con los necesitados”, explicó. “Tenemos que poner de nuestra parte para traer paz y prosperidad a nuestro país. La Iglesia seguirá ayudando a los necesitados”.
Los misioneros de la Misión Etiopía Adís Abeba de la Iglesia ayudaron a distribuir los alimentos en la primera colecta de alimentos. El élder Joshua Caleb Folau expresó sus sentimientos.
“Esta oportunidad de asociarnos con la comunidad local para satisfacer las necesidades de quienes sufren nos permitió marcar la diferencia mientras servimos como lo haría el Salvador”, dijo el élder Folau. “Él nos ama a cada uno de nosotros más de lo que podemos imaginar”.


