La guía de estudio “Ven, sígueme” de esta semana abarca Isaías 50-57, que incluye la descripción del Salvador como “varón de dolores y experimentado en quebranto” (Isaías 53:3-4).
A continuación, se presentan algunas citas de líderes pasados y actuales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días acerca de estos capítulos de las Escrituras.
Isaías 51
“Inevitablemente, las acciones de las personas que intentan seguir el Plan de Salvación de Dios pueden causar malentendidos e incluso conflicto con familiares o amigos que no crean en esos principios. Tal conflicto es siempre así. Cada generación que ha procurado seguir el plan de Dios ha tenido sus desafíos. En la antigüedad, el profeta Isaías dio fortaleza a los Israelitas, a quienes llamó ‘los que conocéis rectitud… en cuyo corazón está mi ley’. A ellos declaró, ‘No temáis afrenta de hombre ni tengáis miedo de sus ultrajes’ (Isaías 51:7; véase también 2 Nefi 8:7). Sea cual sea la causa del conflicto con aquellos que no entienden o creen el plan de Dios, aquellos que sí lo creen tienen el mandamiento de escoger la manera del Señor en lugar de la manera del mundo”.
— Presidente Dallin H. Oaks, en aquel entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2017, “El plan y la proclamación”
“Sé que nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, es poderoso para salvar. Como el Hijo de Dios, quien expió los pecados del mundo y dio Su vida y la volvió a tomar, Él posee el poder de la redención y de la resurrección. Ha hecho posible la inmortalidad para todos y la vida eterna para quienes lo escojan a Él. Sé que mediante Su sacrificio expiatorio podemos arrepentirnos y en verdad ser purificados y redimidos. Es un milagro que Él nos ame a ustedes y a mí de esa manera. … Él puede sanar las ‘soledades’ de su alma: los lugares que el pecado y los pesares han tornado áridos, inclementes y desolados, y ‘converti[r] su desierto en Edén’, (Isaías 51:3)”.
— Hermana Kristin M. Yee, segunda consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de octubre de 2024, “El gozo de nuestra redención”
Isaías 52
“Mis amados hermanos, que estemos llenos de gratitud por el derecho de elegir, que aceptemos la responsabilidad de elegir, y seamos siempre conscientes de los resultados de las decisiones. Como poseedores del sacerdocio, todos nosotros, unidos como uno, podemos hacernos merecedores de la influencia guiadora de nuestro Padre Celestial al elegir cuidadosa y correctamente. Estamos embarcados en la obra del Señor Jesucristo. Nosotros, como aquellos de tiempos antiguos, hemos respondido a Su llamado. Estamos en Su obra. Tendremos éxito en el mandato solemne: ‘…sed limpios los que lleváis los vasos de Jehová’ (Isaías 52:11)”.
— El fallecido presidente Thomas S. Monson, en aquel entonces el Presidente de la Iglesia, conferencia general de octubre de 2010, “Los tres aspectos de las decisiones”
Isaías 53
“Sin embargo, recordamos, del Libro de Mormón, que algunas cosas son sencillas y preciosas a la vez, y que, antes de que Jesús naciera, se profetizó que ‘no ha[bría] parecer en él ni hermosura; y cuando le v[iér]amos, no habr[ía] en él atractivo para que le deseemos’ (Isaías 53:2). Cuán a menudo ha enviado Dios Su majestuoso mensaje mediante una recién llamada y muy ansiosa presidenta de la Sociedad de Socorro, o un muchacho sin instrucción en una granja en Nueva York, o un misionero nuevo, o un bebé acostado en un pesebre.
“¿Qué importa si las respuestas a nuestras oraciones llegan de maneras sencillas o complicadas? ¿Estamos dispuestos a perseverar, a seguir tratando de vivir el Evangelio de Cristo sin importar cuánta saliva y lodo se requiera?”
— El fallecido presidente Jeffrey R. Holland, en aquel entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2025, “‘Mis ojos ven por fin’”
“En lo más recóndito de nosotros abrigamos el deseo de regresar a nuestro hogar celestial y Jesucristo es nuestro sistema de guía celestial. Él es el camino. Su sacrificio expiatorio hace posible que hagamos convenios sagrados con Dios. Una vez que hagamos convenios, nos encontraremos, de vez en cuando, nadando contra la corriente. El peligro, la decepción, la tentación y la aflicción pondrán a prueba nuestra fe y nuestra fortaleza espiritual. Pidan ayuda. Jesucristo es comprensivo y siempre está dispuesto a compartir nuestras cargas.
“Recuerden que a Él se le conoce como ‘varón de dolores y experimentado en quebranto’ (Isaías 53:3)”.
— Élder Sergio R. Vargas, Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2025, “Nuestro sistema de guía celestial”

“Cuando su fe, su familia o su futuro pasen por dificultades —cuando se pregunten por qué la vida es tan difícil cuando están haciendo todo lo posible por vivir el Evangelio—, recuerden que el Señor nos dijo que esperáramos tener problemas. Estos son parte del plan y no quiere decir que ustedes hayan sido abandonados; son un componente más de lo que significa ser Suyos. Después de todo, Él fue un ‘varón de dolores y experimentado en quebranto’ (Isaías 53:3)”
— Hermana Michelle D. Craig, en aquel entonces primera consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, conferencia general de octubre de 2022, “Con todo nuestro corazón”
“No debemos empeñarnos en la imposibilidad de procurar la justificación racional de nuestros pecados; y, por otro lado, tampoco debemos empeñarnos en la imposibilidad de erradicar los efectos del pecado solo mediante nuestros propios méritos. Nuestra religión no es una religión de racionalización ni de perfeccionismo, sino una religión de redención, de redención por medio de Jesucristo. Si estamos entre los penitentes, con Su expiación nuestros pecados quedan clavados en Su cruz, y ‘con sus llagas somos sanados’ (Isaías 53:5)”.
— Presidente D. Todd Christofferson, en aquel entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2021, “El amor de Dios”
Isaías 54
“Cuando no sentimos la calidez del amor divino, este no se ha marchado. Las propias palabras de Dios son que ‘los montes se moverán y los collados serán quitados, mas no se quitará de [nosotros] [Su] bondad’ (Isaías 54:10). De modo que, para que quede claro, la idea de que Dios ha dejado de amarnos debe estar tan abajo en la lista de posibles explicaciones en la vida, ¡que no lleguemos a ella sino hasta después de que los montes y las colinas se hayan retirado!”
— Élder Karl D. Hirst, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2024, “El favorito de Dios”
“Por favor, no teman ni demoren el arrepentimiento. Satanás se deleita en la desdicha de ustedes. Acaben con eso. ¡Expulsen de su vida la influencia de Satanás! y empiecen hoy mismo a experimentar el gozo de despojarse del hombre natural. El Salvador nos ama siempre, pero especialmente cuando nos arrepentimos. Él prometió que, aunque ‘los montes se m[uevan] y los collados se[a]n quitados […], no se quitará de ti mi bondad’ (Isaías 54:10)”.
— El fallecido presidente Russell M. Nelson, en aquel entonces Presidente de la Iglesia, conferencia general de abril de 2022, “El poder el ímpetu espiritual”
“Entonces, en un mundo ‘azotad[o] por la tempestad, sin consuelo’, como dijo Jehová que sería, ¿cómo encontramos lo que Él llamó ‘el convenio de […] paz’? Lo hallamos al volvernos a Aquel que dijo que tendría compasión de nosotros y ‘con misericordia eterna’ otorgaría paz a nuestros hijos (Isaías 54:8, 10-11, 13). A pesar de las profecías aterradoras y de los inquietantes pasajes de las Escrituras que declaran que en general la paz será retirada de la tierra, los profetas … nos han enseñado que ¡no tiene por qué retirársenos la paz de manera individual! Por lo tanto, en esta Pascua de Resurrección tratemos de establecer la paz de un modo personal, aplicando la gracia y el bálsamo sanador de la expiación del Señor Jesucristo a nosotros mismos y a nuestras familias y a todos a quienes podamos tender una mano a nuestro alrededor”.
— El fallecido presidente Jeffrey R. Holland, en aquel entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2021, “No como el mundo la da”
Isaías 55
“Isaías describió de manera poética lo que significa servir en el “campo” misional. En las Escrituras leemos que ‘el campo es el mundo’ (Mateo 13:38-39). Este gran profeta de la antigüedad escribió: ‘Porque con alegría saldréis y en paz seréis conducidos; los montes y los collados prorrumpirán en cánticos delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso’ (Isaías 55:12). Los montes, collados, campos y árboles se pueden comparar con los presidentes de misión, obispos, líderes de distrito y miembros, y aquellos que buscan la verdad … testificarán que los misioneros mayores cambian el paisaje mismo con su testimonio de nuestro Salvador y Redentor, Jesucristo”.
— Élder Ronald A. Rasband del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2023, “Cuán grande será su gozo”
“El profeta Isaías aseguró, incluso a los inicuos, que cuando se ‘vu[elvan] a Jehová… tendrá de [ellos] misericordia… [y] será amplio en perdonar’ (Isaías 55:7). … nuestro amoroso Salvador abre los brazos para recibir a todo hombre y mujer bajo las amorosas condiciones que Él ha prescrito a fin de disfrutar de las mayores bendiciones que Dios tiene para Sus hijos”.
— Presidente Dallin H. Oaks, en aquel entonces primer consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de abril de 2019, “Limpios mediante el arrepentimiento”
“Cuando se nos pide hacer cosas difíciles, incluso cosas que son contrarias a los vivos deseos del corazón, recuerden que la lealtad que prometemos a la causa de Cristo es que sea la devoción suprema de nuestra vida. Aunque Isaías nos asegura que se halla disponible ‘sin dinero y sin precio’ (Isaías 55:1) —y así es—, debemos estar preparados para que, en palabras de T. S. Eliot, nos cueste ‘nada menos que todas las cosas’”.
— El fallecido presidente Jeffrey R. Holland, en aquel entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2021, “La mayor posesión”
“A veces, es posible que le pidamos a Dios tener éxito y Él nos dé fortaleza física y mental. Quizás supliquemos por prosperidad y recibamos una perspectiva más amplia y más paciencia; o pidamos ser mejores y se nos bendiga con el don de la gracia. Él puede concedernos convicción y confianza al esforzarnos por alcanzar metas dignas; y cuando suplicamos alivio por las dificultades físicas, mentales y espirituales, quizás Él aumente nuestra resolución y capacidad de recuperación. …
“También recordaremos la declaración del Señor:
“‘Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice Jehová.
“‘Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos’ (Isaías 55:8–9)”.
— Élder David A. Bednar del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2013, “Las ventanas de los cielos”
Isaías 56
“Cuando recibí el llamamiento para servir como presidenta de las Mujeres Jóvenes, acudí a las escrituras en busca de consuelo y guía porque me sentía incapaz y abrumada por la responsabilidad que superaba con creces mi limitada capacidad. …
“A medida que las estudiaba, encontré especial consuelo en las promesas dadas al Salvador. Sentí que el Padre Celestial quería que hiciera mías esas bendiciones en medio de mi necesidad. ‘Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabra oportuna al cansado’ (Isaías 50:4). … Por medio de las escrituras encontré revelación personal que me ha guiado y consolado en este llamamiento”.
— Hermana Susan W. Tanner, en aquel entonces presidenta general de las Mujeres Jóvenes, durante el Devocional de la Universidad Brigham Young de septiembre de 2005, “Las escrituras: más valiosas que el oro y más dulces que la miel” (en inglés)
“¿Cómo es que nos transformamos en víctimas de la deshonestidad? Por cierto que de muchas formas, pero analicemos algunas.
Una poderosa declaración de Isaías proporciona la explicación para una de tales razones: ‘Y son perros voraces e insaciables, y son pastores que no saben entender; todos ellos miran sus propios caminos, cada uno tras su propio provecho, cada uno por su lado’ (Isaías 56:11). La codicia puede transformar a una persona tanto en deshonesta como en ingenua”.
— El fallecido élder Marvin J. Ashton, en aquel entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 1982, “‘No hay nada de malo’”
Isaías 57

“En realidad, es mucho más fácil estar ‘del todo dispuestos’ que solo a medias. Cuando estamos dispuestos a medias, o nada dispuestos, ocurre, según dicen en La guerra de las galaxias, ‘una perturbación en la fuerza’. Estamos en contra de la voluntad de Dios y, por tanto, en contra de la naturaleza de la felicidad. Isaías dijo:
“‘… los malvados son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo.
“‘No hay paz para los malvados, dice mi Dios’. (Isaías 57:20-21)”.
— Élder Gary B. Sabin, Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2017, “Estar de pie por dentro y del todo dispuestos”
“En el mundo preterrenal, amábamos a nuestro Padre y lo adorábamos; deseábamos ser como Él. Como resultado de Su perfecto amor paternal, dio a Su Hijo Amado, Jesucristo, para que fuera nuestro Salvador y Redentor. Él es el Hijo del Hombre de Santidad. Su ‘nombre es el Santo’ (Isaías 57:15), ‘el Santo de Israel’ (1 Nefi 22:21, 24, 26, 28).
— Hermana Carol F. McConkie, en aquel entonces primera consejera presidencia general de las Mujeres Jóvenes, conferencia general de abril de 2017, “La hermosura de la santidad”

