En toda Asia —desde Tokio, Japón, hasta Singapur— los Santos de los Últimos Días se acercaron esta primavera a nuevas tradiciones religiosas: una sinagoga judía, un comedor comunitario católico y una cena multirreligiosa. En cada una de estas experiencias, los miembros fortalecieron su propia fe mientras tendían puentes de entendimiento.
Conociendo las tradiciones judías en Japón
Inclinados sobre rollos de pergamino llenos de escritura hebrea, 150 jóvenes Santos de los Últimos Días se reunieron alrededor de la Torá —quizás viéndola por primera vez— mientras el rabino Andrew Scheer les enseñaba sobre el judaísmo.
El rabino Scheer leyó un pasaje de los Diez Mandamientos del pergamino y luego compartió la traducción al inglés.
“‘No tendrás dioses ajenos delante de mí’”, tradujo.

Los jóvenes —pertenecientes a la Estaca Tokio Japón Sur (de habla inglesa), que incluye barrios de habla inglesa y ramas militares de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días— visitaron la Sinagoga de la Comunidad Judía de Japón el 17 de mayo, invitados por el rabino Scheer, según informó la Sala de Prensa de la Iglesia del Área Asia Este (en inglés).
La sinagoga, ubicada a unos 20 minutos a pie del Templo de Tokio, Japón, sirve como un centro importante para la vida judía en el país. Durante la visita, los jóvenes Santos de los Últimos Días conocieron la historia y el diseño de la sinagoga, así como aspectos fundamentales de la adoración judía y de la vida religiosa cotidiana.
El rabino Scheer enseñó sobre la importancia del Shabat (el día de reposo) como un tiempo de renovación espiritual y descanso:
“‘El Shabat es la “festividad” judía más importante porque es nuestro ancla. Todas las demás festividades tienen importancia, pero ninguna se compara con la adoración semanal a Dios’”.
También explicó la función de la mikveh, un espacio lleno de agua similar a una pila bautismal, utilizado en la práctica judía como símbolo de renovación espiritual y purificación.
Para muchos miembros, la visita proporcionó un contexto valioso para comprender mejor el profundo simbolismo de su propia fe, al mismo tiempo que fortaleció las relaciones con personas de otras religiones.
Apoyo a un comedor comunitario católico en Japón
Maribeth Sumang y Renato Sumang son miembros del Departamento de Bienestar y Servicios para una Vida Autosuficiente de la Iglesia y líderes locales que viven en Kobe, Japón, a unos 32 kilómetros al oeste de Osaka.
Después de conversar con un amigo católico y antiguo compañero de trabajo, el matrimonio conoció un comedor comunitario que funciona cada fin de semana en la Iglesia Católica Central de Kobe. Con el deseo de demostrar amor cristiano y servir a sus vecinos, comenzaron a colaborar allí hace varios años.
Tras mucho tiempo prestando servicio como voluntarios, los Sumang sintieron con fuerza que debían encontrar una manera de mejorar las instalaciones y el equipo del comedor, un deseo que pronto dio lugar a una solicitud oficial al Departamento de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia, según informó la Sala de Prensa de la Iglesia en Japón (en japonés).

“Lo que comenzó como un pequeño acto de servicio se ha convertido en una gran bendición para nuestra familia”, dijo Maribeth Sumang al reflexionar sobre su experiencia. “Hemos aprendido cuánta alegría y satisfacción podemos encontrar al trabajar juntos como equipo por una buena causa”.
El 16 de mayo, la Iglesia llevó a cabo una ceremonia en la Iglesia Católica Central de Kobe para entregar suministros de ayuda destinados a los voluntarios del comedor comunitario.
“Al trabajar juntos y servirnos unos a otros, hemos llegado a vernos como hermanos y hermanas en Cristo, trascendiendo las diferencias denominacionales”, dijo Sumang. “Compartimos un firme deseo de seguir al Salvador y de cuidar de quienes nos rodean. Nos hemos dado cuenta de cuánto tenemos en común en ese propósito compartido, y eso ha fomentado una maravillosa comprensión mutua y una sólida amistad”.
Cena interreligiosa en Singapur
Sentados alrededor de una mesa en un centro de reuniones de la Iglesia en Singapur, 50 invitados de distintas religiones compartieron una cena el 12 de junio, según informó la Sala de Prensa de la Iglesia en Singapur (en inglés).
Durante la velada, los asistentes conocieron a los nuevos integrantes de la presidencia de la Estaca Singapur: el presidente Christian Hsieh y sus consejeros, el presidente Paul Chan y el presidente Steven Lesser.
“Gracias por una maravillosa velada de compañerismo y durián”, comentó Kuek Yi Hsing, miembro de la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá’ís de Singapur. “Realmente necesitamos reuniones como esta, donde amigos de diferentes religiones puedan encontrarse, y su Iglesia va por el camino correcto”.
Como parte del programa, se presentó a los invitados FamilySearch, la plataforma gratuita de historia familiar patrocinada por la Iglesia.
“Esta velada fue un recordatorio conmovedor de que, cuando personas de diferentes religiones se reúnen en amistad, crecen el entendimiento y florecen las comunidades”, dijo Lavon Lew, director nacional que preside el Consejo de Comunicaciones de la Iglesia en Singapur. “Estamos agradecidos por las numerosas comunidades religiosas, organizaciones y amigos que nos han recibido con el corazón abierto”.


