Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Venezuela están recurriendo a su fe en Jesucristo mientras trabajan para recuperarse y reconstruir sus comunidades tras los dos mortales terremotos que sacudieron el país el miércoles 24 de junio.
El presidente de la Estaca Caracas Venezuela, Fidel Alberto Castillo Gómez, escribió a Church News que los terremotos tuvieron un impacto significativo dentro de los límites de su estaca. Aproximadamente seis edificios colapsaron dentro de sus límites y muchas otras viviendas resultaron afectadas.
Pero, a pesar de la incertidumbre que enfrentan muchas familias, los miembros han confiado en el Señor actuando con “fe, prudencia y amor cristiano”, dijo el presidente Castillo.

“Durante estos días, hemos recordado que confiar en el Señor no significa que no tendremos pruebas; significa que no estamos solos al afrontarlas”, dijo el presidente de estaca. “Una de las maneras más poderosas en que hemos sentido la presencia del Señor ha sido al servirnos unos a otros”.
Los terremotos, de magnitudes 7.2 y 7.5, sacudieron el país la noche del miércoles 24 de junio. Según informó The Associated Press, para el lunes 6 de julio el número de fallecidos había ascendido a 3535, mientras que otras 16 740 personas habían resultado heridas y decenas de miles permanecían desaparecidas.
En la zona más afectada, La Guaira, muchas familias se han visto obligadas a excavar y buscar por sí mismas entre los escombros a sus seres queridos desaparecidos, sin acceso a grúas ni a otros equipos de gran tamaño.
Según el presidente Castillo, muchas familias también han sentido temor debido a las réplicas y a la posibilidad de que se produzcan más daños. Sin embargo, “muchos miembros han respondido con generosidad, aun cuando ellos mismos también han sentido temor o incertidumbre”, afirmó.

Se han formado comités y grupos de apoyo para inspeccionar viviendas, acompañar a las familias afectadas y coordinar la recolección y distribución de suministros de emergencia.
El presidente Castillo dijo que la forma más eficaz de brindar ayuda en este momento es identificar las necesidades específicas y responder de manera organizada.
“Hay familias que necesitan alimentos no perecederos, agua potable, medicamentos, artículos de higiene personal y apoyo básico mientras no pueden regresar a sus hogares”, dijo. “Nuestra prioridad es actuar con prudencia, proteger la vida y servir al prójimo como lo haría el Salvador”.

Para líderes locales de la Iglesia como el presidente Castillo, el servicio ha incluido escuchar las preocupaciones de las familias, organizar ayuda para los afectados, abrir los edificios de la Iglesia como refugios temporales, identificar las necesidades más urgentes y coordinar la asistencia.
“Servir durante esta prueba me ha permitido sentir paz, sentir la compañía del Señor y sentir que, aun en circunstancias difíciles, Él puede convertirnos en instrumentos en Sus manos”, dijo.
La fe en Jesucristo ha sostenido al presidente Castillo, y él dijo que también está sosteniendo a otras personas.

“A pesar de todo lo que ha sucedido, siento que el Señor está al tanto de Sus hijos en Venezuela”, dijo. “Él conoce nuestras cargas, nuestras pérdidas y nuestros temores. Y también sé que nos dará la fortaleza que necesitamos para seguir adelante. Para mí, eso ya es un milagro”.
Coordinación para la entrega de alimentos y suministros médicos
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días está trabajando en coordinación con el Viceministerio de Religión y Culto y otras autoridades médicas del Gobierno Bolivariano de Venezuela.

La Iglesia y funcionarios del Gobierno entregaron suministros médicos a cinco hospitales públicos de Caracas como parte de la respuesta a la emergencia. Según un comunicado de prensa publicado el 29 de junio en la Sala de Prensa de la Iglesia en español, la entrega también incluyó comidas preparadas, cuya distribución se extendería durante 10 días.
Parte de la ayuda incluyó medicamentos, soluciones intravenosas, insumos médicos y quirúrgicos, y otros recursos destinados a fortalecer la capacidad de respuesta de los hospitales ante el aumento de la demanda.
Día de servicio
El 1 de julio, miembros de la Iglesia de toda Venezuela también unieron esfuerzos con el Viceministerio de Religión y Culto del Gobierno Bolivariano de Venezuela para prestar servicio a los afectados en el estado La Guaira.
Según un comunicado de prensa publicado en la Sala de Prensa de la Iglesia en español, esta jornada de servicio incluyó la coordinación de suministros necesarios, como colchones, para las familias que los necesitaban.

El élder Juan F. Zorrilla, Setenta de Área, dijo que seguir a Jesucristo significa estar al lado de quienes atraviesan momentos difíciles.
“Nuestro deseo es que esta ayuda represente no solo un alivio material, sino también un recordatorio de que Dios ama a Sus hijos y de que, unidos, podemos llevar esperanza a quienes más la necesitan”.
Equipos de comunicación
Otra donación de la Iglesia al Viceministerio de Religión y Culto facilitará la comunicación y la coordinación de la respuesta de emergencia en las comunidades más afectadas.
La Iglesia donó un moderno sistema de internet satelital que será instalado de inmediato en el Centro de Operaciones de Emergencia del Viceministerio, ubicado en el estado La Guaira.
Este sistema permitirá que el centro de operaciones mantenga una comunicación continua, según un comunicado de prensa en la Sala de Prensa de la Iglesia en español.


