En una sesión de preguntas y respuestas con tres estudiantes de BYU–Pathway Worldwide, el élder Edward Dube, de la Presidencia de los Setenta, compartió cómo la educación y la fe en el Señor Jesucristo transformaron su vida. Asimismo, habló sobre la importancia de tener integridad y confiar en el Señor.
El élder Dube comenzó el devocional de BYU–Pathway Worldwide el viernes 5 de junio señalando que, al reflexionar sobre su vida, recuerda el pasaje de Proverbios 4:7: “Y con todo lo que adquieras, adquiere entendimiento”.
Nació en la zona rural de Zimbabue, en el sur de África, de padres agricultores, y creció en una época colonial marcada por la segregación, cuando la educación era un lujo, explicó. Sin embargo, sus padres comprendieron el poder transformador de la educación y la convirtieron en una prioridad.
Cuando él se unió a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días a los 22 años, el élder Dube dijo que encontró un ancla y una visión clara para su vida.
La educación no se limita a lo académico, explicó el élder Dube, también tiene que ver con el carácter, la resiliencia y la confianza en el plan del Señor — y situar a Jesucristo en el centro de la vida es la clave para alcanzar el éxito educativo.
Ser íntegros
Alfred Tlokotsi, un estudiante de BYU–Pathway perteneciente a la Estaca Soweto, Sudáfrica, preguntó al élder Dube qué desafíos había enfrentado en su propia educación y cómo los había superado.
El élder Dube respondió que equilibrar los estudios con el trabajo para mantener a su familia a una edad temprana fue un reto. “Pero aprendí por experiencia que, con determinación, integridad y fe, pueden surgir oportunidades”.
A los 16 años, el élder Dube habría podido utilizar el apellido de su tío para conseguir empleo en una empresa siderúrgica de Zimbabue que ofrecía puestos a los hijos de sus empleados. Aunque esta práctica era habitual, su padre le aconsejó encarecidamente que no lo hiciera. Esto le enseñó al élder Dube lo que es la integridad.
“Mis queridos amigos jóvenes, sean quienes son. Sean íntegros. A lo largo de mi vida, esto me ha resultado muy útil y me ha sido de gran ayuda. Les aconsejo que mantengan la concentración, busquen ayuda cuando la necesiten y confíen en que el Señor preparará el camino”.
Confiar en el Señor
Latham Swartz, un estudiante de BYU–Pathway de la Estaca Johannesburgo Sur, Sudáfrica, preguntó cómo la educación, combinada con la fe en Jesucristo, ha ayudado al élder Dube y a su familia.
El élder Dube respondió citando Doctrina y Convenios 130:18–19, que dice: “Cualquier principio de inteligencia que logremos en esta vida se levantará con nosotros en la resurrección; y si en esta vida una persona adquiere más conocimiento e inteligencia que otra, por medio de su diligencia y obediencia, hasta ese grado le llevará la ventaja en el mundo venidero”.
Este pasaje de las Escrituras ha motivado al élder Dube a dar prioridad al aprendizaje, y señaló que él y su familia han recibido bendiciones al priorizar la fe y la educación. Esto también ha profundizado su confianza en Jesucristo.

Luyanda Mavuma, una estudiante del Barrio JAS de Johannesburgo, Sudáfrica, preguntó cómo el élder Dube ha visto la ayuda de Dios para conseguir empleo.
Él respondió: “Mi consejo es buscar guía, ser paciente y confiar en que el Señor está obrando entre bastidores. Al guardar los mandamientos, Él nos ayudará a alcanzar el éxito y a encontrar maneras de ahorrar y proveer”.
Cuando se le preguntó qué otro consejo tenía para los estudiantes de BYU–Pathway, el élder Dube dijo que hay que aprovechar la oportunidad de aprender con ambas manos y sacar el máximo partido a esta ocasión para aprender y crecer.
“Mantengan la curiosidad, mantengan la humildad y mantengan el enfoque en sus metas. Busquen conocimiento, sirvan a los demás y confíen en el plan del Señor”.

