Más de 30 000 anillas de latas de aluminio se colocaron en el salón de actividades de un centro de reuniones en Oklahoma City, Oklahoma, cada una de ellas forma parte de un gran esfuerzo por llevar esperanza a mujeres que viven del otro lado del mundo.
Los miembros de la Estaca Norman Oklahoma de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se reunieron para participar en un proyecto de servicio con el fin de apoyar a la fundación Sewing Hope en Uganda. Este proyecto fue dirigido por la hermana Rosemary Nyirumbe, una monja católica, maestra y mentora originaria de Uganda. Es la fundadora de Sewing Hope, una organización que capacita y eleva a mujeres afectadas por la guerra y sus consecuencias duraderas en la sociedad.
A través de la fundación, la hermana Rosemary ayuda a las mujeres a reconstruir sus vidas al enseñarles habilidades prácticas. Una de las herramientas más poderosas que utiliza es una sencilla máquina de coser. Las mujeres no solo aprenden a coser y confeccionar ropa, sino que también aprenden a recomponer sus vidas.

“He visto a estas jóvenes llegar a mí llenas de vergüenza, sin esperanza y cabizbajas, convencidas de que ya no había nada más que se pudiera hacer por ellas y las recibimos con la intención de remendar su quebranto y ayudarlas a coser esperanza junto a otras”, dijo la hermana Rosemary.
Muchas de las mujeres crean prendas de vestir y accesorios utilizando anillas de latas, transformando materiales desechados en piezas significativas. Cada bolso o prenda de ropa requiere cientos de anillas y pueden tardar hasta dos semanas en finalizarlo. La hermana Rosemary recoge los artículos terminados en Uganda y los lleva a los Estados Unidos para venderlos, lo que proporciona ingresos y estabilidad a las mujeres que los elaboran.
El 8 de marzo, la Estaca Norman Oklahoma pudo contribuir a ese esfuerzo durante un evento de servicio a gran escala. Después de que la hermana Rosemary diera un breve mensaje, los asistentes se trasladaron al salón de actividades, donde comenzaron a retirar las anillas de las tapas de latas donadas.
Una planta embotelladora de bebidas de Oklahoma City, donó mangas de tapas de latas nuevas para el proyecto. Los voluntarios retiraron las anillas de miles de tapas en apenas una hora.

Después del proyecto de servicio, la hermana Rosemary habló con jóvenes, misioneros y otros miembros, brindándoles consejo y aliento.
“La hermana Rosemary nos dijo que debemos ser fuertes y valientes”, dijo Addison Nabors, quien ahora sirve en la Misión Inglaterra Londres. “También dijo que no debemos tener miedo, sino simplemente hacerlo. Todos sentimos el espíritu cuando ella nos hablaba”.
Otra futura misionera, Beckett Bailey, compartió una impresión similar.
La hermana Rosemary dijo que debemos recordar que, dondequiera que sirvamos la misión, Dios ya ha ido delante de nosotros”, dijo Bailey. “Añadió que debemos llevar el rostro de Dios. La manera en que nos habló se sintió como una bendición de su parte”.

Cuando se le preguntó cómo las personas pueden servir de maneras simples y significativas, la hermana Rosemary alentó a otros a mirar más allá de sí mismos.
“Tienen que dejar su propia zona de comodidad y pensar en otra persona y como pueden ayudar a transformarla”, dijo. “Hay mucha gente que necesita amor. Hay mucha gente que necesitan cuidado, mucha gente que necesita esperanza. Hay muchas personas que desearían ver el rostro de Dios en ustedes. Simplemente comiencen a ver el rostro de Dios en ellos y a conocerlos”.
Las anillas recolectadas ese día irán a lugares más lejanos que Oklahoma, y pasarán a ser parte de los artículos confeccionados por mujeres en Uganda. La hermana Katee Bailey, directora regional de SirveAhora para el área Oklahoma y miembro de la Iglesia, dijo que el proyecto demostró que actos sencillos de servicio pueden tener un impacto duradero en todo el mundo.


