Con motivo del Día Internacional de la Mujer, miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Argentina celebraron una ceremonia de reconocimiento titulada “Mujeres que iluminan”, festejando las contribuciones de tres mujeres que han tenido un impacto significativo en sus comunidades. El evento destacó el servicio que estas mujeres brindan a quienes las rodean.
La rabina Silvina Chemen, de la Comunidad Bet El; Cecilia Blanco de Di Lascio, miembro del Movimiento de los Focolares de la Iglesia Católica; y Sümeyra Nur Korkut, directora ejecutiva del Centro de Diálogo Intercultural Alba, recibieron los galardones el 19 de marzo.
Según la Sala de Prensa de la Iglesia en Argentina, todas ellas se encuentran unidas bajo un mismo propósito: unir a las comunidades a través de la fe, el servicio y la interacción mutua.

Durante el evento, la rabina Chemen reflexionó sobre el concepto de la luz.
“Se requiere mucho esfuerzo para oscurecer una habitación: cerrar las ventanas, apagar las luces, cubrir cada espacio. Pero para iluminarla, basta con una pequeña llama”, dijo.
Asimismo, invitó a los asistentes a reflexionar sobre la sociedad actual.
“Se nos ha hecho creer que la oscuridad triunfa sobre la luz. Pero estamos aquí para testificar, una y otra vez, que la luz no es una utopía ni un discurso religioso aislado; es una responsabilidad”, dijo.
La rabina Chemen habló sobre la necesidad de compartir valores como la justicia, el amor, la compasión y la paz con todas las personas, especialmente con aquellas que necesitan un motivo para seguir adelante.
Blanco habló sobre el importante papel que desempeñan las mujeres en la transformación social. Gracias a su experiencia en el ámbito del trabajo social, aportó su punto de vista sobre cómo se produce este proceso.
“Creíamos que estábamos construyendo casas ... pero nos dimos cuenta de que, en realidad, estábamos construyendo hogares”, dijo.
También subrayó que el amor constituye una cualidad esencial.
“El amor es aquello que percibe la grandeza en lo pequeño; es lo que reconoce lo invisible y lo transforma en esperanza”.
Korkut compartió sus pensamientos sobre la luz y su relación con las personas de todas las confesiones religiosas.
“En el Islam, creemos que la luz proviene de Dios. Nosotros no somos la fuente; somos instrumentos de esa luz”. Ella continuó: “Esa luz se traduce en actos de amor, misericordia y servicio a los demás. Iluminar es vivir de tal manera que esa luz sea compartida”.
Jorgelina Benavidez, asesora de organizaciones de área en el Área Sudamérica Sur de la Iglesia, ofreció las palabras de apertura de la ceremonia de reconocimiento.
Ella dijo: “Toda mujer, desde su propio lugar, tiene la capacidad de influir, edificar y transformar a quienes la rodean”.

El élder Alan R. Walker, Setenta Autoridad General y primer consejero en la presidencia del Área Sudamérica Sur, también ofreció unas palabras. Concluyó la reunión con una invitación a las mujeres presentes.
“El mundo necesita su luz, su fe, su fortaleza y su capacidad de servir. Su influencia trasciende lo visible”.
Entre los asistentes al evento se encontraban representantes de la Secretaría de Asuntos Religiosos de la Nación y de la Ciudad, autoridades diplomáticas, líderes y miembros de diferentes religiones, así como representantes de los ámbitos académico y social. Todos ellos destacaron la importancia del evento para fortalecer el diálogo y la convivencia entre personas de distintas religiones y orígenes.
Chile
Los Santos de los Últimos Días en Chile celebraron una ceremonia de reconocimiento similar en marzo, en la que se rindió homenaje a las contribuciones de Judith Marín, Ministra de la Mujer y la Equidad de Género de Chile, por su compromiso con el servicio público a lo largo de su carrera, según informó la Sala de Prensa de la Iglesia en Chile.

El élder Eduardo Gavarret, Setenta Autoridad General y segundo consejero en la presidencia del Área Sudamérica Sur, presidió la ceremonia junto a su esposa, la hermana Norma Gavarret; ambos señalaron que el evento sirvió para poner de manifiesto cómo la trayectoria de Marín ha estado marcada por su compromiso con la familia, el servicio y la comunidad.
Marín expresó gratitud por el reconocimiento recibido.
Ella dijo: “Agradezco este reconocimiento. Es una gran responsabilidad trabajar por todas las mujeres de este país”.

En sus palabras, destacó la importancia del papel que desempeñan las mujeres en la sociedad. Parte de ese importante papel reside en la unidad entre mujeres de diferentes credos, la cual contribuye a iluminar a las comunidades.
Asimismo, el evento hizo hincapié en la importancia del diálogo interreligioso y en la manera en que este contribuye a fortalecer a las familias y al resto de la sociedad.
Al evento celebrado en Chile asistieron también autoridades gubernamentales, parlamentarios, representantes interreligiosos y miembros de la sociedad civil.

