Tras las recientes inundaciones y deslizamientos de tierra en Arequipa, Perú, miembros y líderes locales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se están movilizando para brindar ayuda.
El jueves 19 de febrero, lluvias torrenciales provocaron el desbordamiento de corrientes de agua, lo que inundó varias zonas de la ciudad del sur de Perú. Se registraron daños significativos, según un comunicado de prensa del 21 de febrero emitido por la Sala de Prensa de la Iglesia en Perú.
Los líderes locales de la Iglesia reunieron durante la noche a voluntarios de servicio para apoyar a las familias cuyas viviendas resultaron gravemente afectadas por los deslizamientos de tierra. Voluntarios de la Estaca Arequipa Umacollo, Perú, se congregaron para prestar ayuda en las zonas afectadas.

“En respuesta a la emergencia, la Sociedad de Socorro comenzó a coordinar esfuerzos para llevar ayuda inmediata a los hogares más afectados, muchos de los cuales perdieron prácticamente todas sus pertenencias”, señala el comunicado.
Muchas personas colaboraron en las labores desde aproximadamente las 5:30 p.m. de ese día hasta las 2 a.m. del siguiente, ayudando a retirar materiales dañados y recuperar pertenencias perdidas.
Según un informe del 20 de febrero de Associated Press, al menos dos personas han fallecido debido a las inundaciones.
En las primeras horas de la mañana del 20 de febrero, miembros de la presidencia de la Estaca Umacollo y de la Sociedad de Socorro organizaron un centro de acopio para reunir y clasificar donaciones, según un comunicado de prensa del 23 de febrero de la Sala de Prensa de la Iglesia en Perú.

El 21 de febrero, desde las 9 a.m. hasta altas horas de la noche, Santos de los Últimos Días locales y misioneros participaron en una jornada de ayuda y limpieza en los distritos de Yanahuara y Cayma para apoyar a las familias afectadas.
Los voluntarios — atendiendo el llamado de la presidencia de estaca para brindar ayuda — se reunieron con herramientas y equipo para retirar agua, lodo y escombros de las viviendas. También trabajaron para limpiar y reconstruir las viviendas.
La jornada de limpieza del 21 de febrero se dividió en dos turnos, uno por la mañana y otro por la tarde, a fin de proporcionar mano de obra y dedicar el tiempo necesario a las extensas labores.

Los esfuerzos incluyeron el apoyo de aproximadamente 25 jóvenes adultos de entre 18 y 35 años. Miembros del Centro JAS Arequipa, un grupo local de la Iglesia para jóvenes adultos solteros de toda la ciudad, se sumaron a las labores de limpieza y ayuda.
Según el comunicado del 23 de febrero, “personas de la comunidad —incluidas aquellas sin contacto previo con la Iglesia— valoraron el compromiso y la disposición de los voluntarios para ayudar en medio de la adversidad, brindando apoyo y esperanza en un momento de necesidad”.
La Sala de Prensa de la Iglesia en Perú agregó en un informe del 26 de febrero que se ha habilitado un refugio temporal en un edificio local de la Iglesia, ubicado en la avenida Zamacola, en el distrito de Yanahuara, zona de Umacollo.

La Municipalidad Provincial de Arequipa proporcionó al centro de reuniones 50 camas, cada una con colchón y manta, así como un suministro considerable de agua.
Se prevé que funcione durante tres días, brindando protección inmediata, mientras las autoridades del gobierno local preparan otra instalación para estadías más prolongadas.
Además, las Sociedades de Socorro locales también han estado preparando almuerzos para los voluntarios de limpieza y las familias afectadas.




