La guía de estudio “Ven, sígueme” de esta semana presenta el Antiguo Testamento, que los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días leerán a lo largo de 2026.
A continuación, se presentan algunas citas de líderes de la Iglesia, tanto del pasado como del presente, sobre el estudio del Antiguo Testamento.
Una invitación específica

“Amigos, Jesucristo es tanto el propósito de nuestro enfoque como la meta de nuestro destino. Para ayudarnos a permanecer firmes y en la dirección correcta, el Salvador nos invita a ver nuestra vida a través de Él para ver más de Él en nuestra vida. He llegado a comprender mejor esta invitación específica mediante mi estudio del Antiguo Testamento.
“La ley de Moisés se dio a los israelitas de antaño como un Evangelio preparatorio, cuyo designio era preparar al pueblo para una más elevada relación por convenio con Dios a través de Jesucristo. La ley, rica en un simbolismo que dirigía a los creyentes a ‘esperar anhelosamente la venida’ y la expiación de Jesucristo (Alma 25:15), tenía por objeto ayudar al pueblo de Israel a centrarse en el Salvador al ejercer la fe en Él, Su sacrificio y Sus leyes y mandamientos en su vida — con la intención de llevarlos a un mayor entendimiento de su Redentor.
“Tal como hoy en día, se invitó al pueblo de Dios de la antigüedad a ver su vida a través de Él para ver más de Él en su vida”.
— Hermana Tracy Y. Browning, segunda consejera de la presidencia general de la Primaria, conferencia general de octubre de 2022, “Ver más en cuanto a Jesucristo en nuestra vida”
‘Su obra y Su gloria’

“Hermanos y hermanas, somos la esencia del plan del Padre Celestial y la razón de la misión de nuestro Salvador. Cada uno de nosotros, individualmente, es Su obra y Su gloria.
“Para mí, ningún libro de Escritura ilustra esto más claramente que mi estudio del Antiguo Testamento. Capítulo tras capítulo descubrimos ejemplos de cómo el Padre Celestial y Jehová se involucran de manera íntima en nuestras vidas”. …
“El Antiguo Testamento está repleto de milagros y tiernas misericordias que son una característica distintiva del plan del Padre Celestial. En 2 Reyes 4, la frase “aconteció que un día” aparece tres veces para hacerme ver que los acontecimientos importantes suceden de acuerdo con el tiempo de Dios, y que no hay detalle que sea demasiado pequeño para Él. …
“Testifico que este año podemos aprender más sobre el plan de Dios para nosotros en el Antiguo Testamento. Ese libro sagrado enseña sobre la función de los profetas en tiempos de incertidumbre y acerca de la intervención de la mano de Dios en un mundo que estaba confundido y a menudo lleno de contención. También habla de humildes creyentes que esperaban fielmente la venida de nuestro Salvador, al igual que nosotros esperamos y nos preparamos para Su segunda Venida — Su largamente profetizado regreso glorioso”.
— Élder Michael T. Ringwood, Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2022, “De tal manera nos amó Dios”
La luz y el poder sanador del Salvador

“Este año estamos estudiando el Antiguo Testamento, Escrituras sagradas que llenan de luz nuestra alma. Al leer el Antiguo Testamento, siento que empleo el tiempo con guías de confianza: Adán, Eva, Enoc, Noé, Abraham y muchos otros. …
En la antigüedad, cuando los hijos de Israel siguieron la guía del Señor dada por medio del profeta Moisés, fueron bendecidos con seguridad y libertad. En la actualidad, al seguir la guía del Señor dada por medio de nuestro profeta viviente, … somos igualmente bendecidos con conversión en el corazón y protección en nuestro hogar”.
— Hermano Mark L. Pace, entonces presidente general de la Escuela Dominical, conferencia general de abril de 2022, “Nuestra meta es la conversión”
El Antiguo Testamento enseña sobre una especia o ungüento aromático que se usaba para curar heridas, y que se hacía de un arbusto que crecía en Galaad. En la época del Antiguo Testamento, el ungüento llegó a conocerse como el ‘bálsamo de Galaad’. El profeta Jeremías se lamentó por las calamidades que observó entre su pueblo y tenía la esperanza de que hubiese sanación. Jeremías preguntó: ‘¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico?’ (Jeremías 8:22). En la literatura, la música y el arte, a menudo se ha hecho referencia al Salvador Jesucristo como el Bálsamo de Galaad debido a Su notable poder sanador”.
— Élder Brent H. Nielson, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2021, “¿No hay bálsamo en Galaad?”
‘Serán blancos como la nieve’

“El tinte escarlata del Antiguo Testamento no solo era de un color muy vivo sino además inalterable, lo que significa que su vivo color se fijaba a la lana y no se desteñía sin importar cuántas veces se la lavara. Satanás usa ese razonamiento para derrotarnos: la lana blanca teñida de escarlata nunca puede volver a ser blanca. Pero Jesucristo declara: “mis caminos [son] más altos que vuestros caminos’ (Isaías), y el milagro de Su gracia es que, cuando nos arrepentimos de nuestros pecados, Su sangre escarlata nos devuelve la pureza. No es lógico, pero sin embargo es cierto.
“‘Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana’ (Isaías 1:18). El Señor dice enfáticamente: ‘quien se ha arrepentido de [sus] pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más’ (Doctrina y Convenios 58:42). En esencia: Ven, razonemos juntos. Has cometido errores; todos fallan alguna vez; ven a mí y arrepiéntete; no recordaré más el pecado; puedes volver a estar bien, tengo una obra para ti. Cristo emblanquece la lana”.
— Hermana Sharon Eubank, entonces primera consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de abril de 2019, “Cristo: La luz que resplandece en las tinieblas”
‘Joyas preciadas de verdad’

“¿Cómo utilizas tú las Escrituras? ¿Marcas tus ejemplares? ¿Pones notas en el margen para recordar un momento de guía espiritual o una experiencia que te haya enseñado una profunda lección? ¿Utilizas todos los libros canónicos, incluso el Antiguo Testamento? Yo he encontrado verdades muy preciadas en las páginas del Antiguo Testamento que son partes claves para la plataforma de verdad que me guía y me sirve como recurso cuando trato de compartir un mensaje del Evangelio con los demás. Por esa razón, amo el Antiguo Testamento. He encontrado joyas preciadas de verdad esparcidas a lo largo de sus páginas”.
— El difunto élder Richard G. Scott, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2011, “El poder de las Escrituras”
“Al hacer referencia al corazón compungido como un ‘sacrificio de antaño’, es probable que Kipling haya pensado en las palabras del rey David, del Salmo 51: ‘Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; [el] corazón contrito y humillado’ (versículo 17). Las palabras de David demuestran que desde la época del Antiguo Testamento, los del pueblo del Señor ya entendían que debían entregar sus corazones a Dios, que solamente las ofrendas de holocausto no eran suficientes”.
— El difunto élder Bruce D. Porter, entonces Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2007, “Un corazón quebrantado y un espíritu contrito”
“Amo los significativos y profundos relatos del Antiguo Testamento, así como a sus grandes profetas que testifican de la venida de Cristo. … El primer testamento de Cristo es el Antiguo Testamento de la Biblia, que predijo y profetizó la venida del Salvador, Su vida trascendente y Su Expiación liberadora”.
— El difunto presidente M. Russell Ballard, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2007, “El milagro de la Santa Biblia”
Milagros del Antiguo Testamento

“También se pueden leer pasajes del Antiguo Testamento34 y los libros de Moisés y de Abraham de la Perla de Gran Precio. El estudio de esas Escrituras antiguas es aún más esclarecedor después de que uno se ha familiarizado con la investidura del templo. Esos libros evidencian la antigüedad de la obra del templo”.
— El difunto presidente Russell M. Nelson, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2001, “La preparación personal para recibir las bendiciones del templo”
“Piensen en los milagros del Antiguo Testamento. Recuerden a Moisés al dividir el Mar Rojo. Para todas las generaciones futuras de israelitas, los grandes milagros que llevaron a su liberación de Egipto proporcionaron una prueba innegable de la existencia de Dios y de Su amor por ellos”.
— La hermana Sydney S. Reynolds, entonces primera consejera de la presidencia general de la Primaria, conferencia general de abril de 2001, “Un Dios de milagros”
Jehová y los profetas antiguos

“Jesucristo fue y es el Jehová del Antiguo Testamento, el Dios de Adán y de Noé, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Jehová se manifestó y habló a los antiguos profetas, y al hacerlo, habló en el nombre de Su Padre y dijo lo que Su Padre habría dicho. El Jehová del Antiguo Testamento es el Jesucristo del Nuevo Testamento que vino al mundo como un ser mortal”.
— Élder Robert E. Wells, entonces Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 1995, “Nuestro mensaje al mundo”
“A medida que leemos en las páginas de las Escrituras sobre el plan de la vida en la tierra, vemos que nuestro Padre Celestial les hizo saber a sus profetas del Antiguo Testamento que un Salvador, su Hijo Unigénito, vendría a la tierra. Isaías, el Profeta, dijo que ‘una virgen concebirá, y dará a luz un hijo” (Isaías 7:14), y “el principado [estará] sobre su hombro’ (Isaías 9:6), y más adelante dijo que ‘Jehová, el cual creó los confines de la tierra’ (Isaías 40:28) es ‘el Santo de Israel’ (Isaías 43:3), aún el ‘Redentor … que lo hace todo’ (Isaías 44:24; véase Isaías 40–45). Jeremías, Zacarías, Job, Moisés y otros profetas tuvieron revelaciones acerca del Cristo y de que Él vendría a abrirnos el camino para que todos regresáramos a nuestro Padre Celestial. Estos profetas dejaron sus testimonios para que los estudiemos, oremos sobre ellos y recibamos nuestro propio testimonio del Salvador que se ‘esperaba’ en el Antiguo Testamento”.
— El élder James M. Paramore, ya fallecido, entonces Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 1990, “Los muchos testigos de Jesucristo y de Su obra”
Los palos de Judá y Efraín

“Debo hablarles de una obra que ha avanzado silenciosamente en la Iglesia, prácticamente inadvertida. Tuvo su comienzo en los tiempos del Antiguo Testamento y es el cumplimiento de una profecía de Ezequiel, quien escribió:
“Y vino a mí la palabra de Jehová, diciendo:
“Y tú, hijo de hombre, toma ahora un palo y escribe en él: Para Judá, y para los hijos de Israel, sus compañeros. Toma después otro palo y escribe en él: Para José, palo de Efraín, y para toda la casa de Israel, sus compañeros:
“‘Júntalos luego el uno con el otro, para que sean uno solo, y serán uno solo en tu mano’ (Ezequiel 37:15–17).
“Los palos, por supuesto, son registros o libros. En el antiguo Israel, los registros se escribían en tablillas de madera o en rollos enrollados en palos. El registro de Judá y el registro de Efraín, según la profecía, debían convertirse en uno solo en nuestras manos. …
“El palo o registro de Judá —el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento— y el palo o registro de Efraín —el Libro de Mormón, que es otro testamento de Jesucristo— están ahora entrelazados de tal manera que al estudiar uno, nos sentimos atraídos por el otro; al aprender de uno, somos iluminados por el otro. Son, en verdad, uno solo en nuestras manos. La profecía de Ezequiel se ha cumplido”.
—El difunto presidente Boyd K. Packer, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 1982, “Las Escrituras” (en inglés)
Un Dios que habla

“Leemos acerca del Señor inmutable en las santas escrituras. En la Biblia, que proclamamos ‘ser la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente’ (Artículos de Fe 1:8), los profetas del Antiguo Testamento, desde Adán hasta Malaquías, testifican de la divinidad del Señor Jesucristo y de nuestro Padre Celestial. Jesucristo fue el Dios del Antiguo Testamento, y fue Él quien conversó con Abraham y Moisés. Fue Él quien inspiró a Isaías y a Jeremías; fue Él quien predijo, por medio de esos hombres escogidos, los acontecimientos del futuro, incluso hasta el último día y hora.”
— El difunto presidente Spencer W. Kimball, entonces presidente de la Iglesia, Conferencia General de abril de 1977, “Revelación: La palabra del Señor a Sus profetas” (en inglés)
“En la antigüedad, el Señor demostró Su disposición a hablar con el pueblo al levantar una larga serie de hombres inspirados que sirvieron como Sus portavoces, desde los días de Adán hasta Juan el Bautista. Conocemos sus nombres, como Isaías, Ezequiel, Moisés y Zacarías, por mencionar solo algunos. Sus escritos conforman el Antiguo Testamento, una de las colecciones de literatura y revelación más grandiosas que se conocen”.
— El difunto élder Mark E. Petersen, entonces miembro del Consejo de los Doce, conferencia general de octubre de 1972, “Otro profeta ha venido” (en inglés)

