El 30 de agosto, grupos de jóvenes adultos solteros se reunieron en templos de Centroamérica para participar en las ordenanzas sagradas y en la investigación de la historia familiar.
“Hoy nos acercamos a Dios y nos unimos con nuestras familias y antepasados mediante esta obra de amor”, dijo Gerardo Morán, de la Estaca Sonsonate, El Salvador.

El élder Patricio M. Giuffra, Setenta Autoridad General y presidente del Área Centroamérica, animó a los asistentes a visitar el templo con mayor frecuencia con una invitación inspiradora:
“Si solían venir al templo una vez al año, ahora vengan cada seis meses. Si venían cada seis meses, vengan cada tres meses. Si venían cada tres meses, vengan cada mes. Si venían una vez al mes, vengan cada semana. Y si vienen cada semana, vean cómo pueden ajustar su tiempo para venir siempre que sea posible”, dijo.

Esta reunión en el templo fortaleció el testimonio de los asistentes al renovar su compromiso con Jesucristo. Los jóvenes testificaron del poder del templo para unir a las generaciones y dar sentido a sus vidas, informó la Sala de Prensa de la Iglesia en Honduras.
La Sala de Prensa de la Iglesia en El Salvador informó que 400 jóvenes solteros se reunieron en el Templo de San Salvador, El Salvador (en inglés), con el propósito “Subamos al Monte de Jehová” (Isaías 2:3). Este lema destacó la importancia de la historia familiar, de permanecer en la senda de los convenios y de asistir al templo.
Ricardo Rivas, líder regional de historia familiar y asesor del templo, calificó esta actividad como un éxito y destacó la participación de los jóvenes en las maratones de envío de nombres en FamilySearch y en las ordenanzas del templo para sus antepasados.

Diego Alexander, de la Estaca Apopa, El Salvador, comentó: “Muy contento de ver a otros amigos, que luego de participar de una maratón de participa con FamilySearch, hoy asistimos al templo para realizar las ordenanzas, muy bonita esta actividad”.
Los jóvenes hicieron algunos sacrificios para poder participar en esta actividad espiritual.

Hemos viajado desde el occidente del país y en esta actividad de nuevo conocimos la importancia en nuestras vidas de asistir al templo y vivir los convenios que hacemos, como jóvenes, con el Padre Celestial”, comentó Gabriela Morales, de la Estaca Atiquizaya, El Salvador.
Reyna Urrutia, de la Estaca Soyapango San Salvador, El Salvador, resumió su experiencia y compartió el impacto en su testimonio: “Me ha gustado mucho esta actividad convivir con otros JAS. El asistir al templo nos ayuda a fortalecer nuestro testimonio de este Evangelio y nos acerca a nuestros antepasados al trabajar en historia familiar”.

Ese mismo día, más de 800 jóvenes solteros se reunieron en el Templo de Tegucigalpa, Honduras (en inglés). Participaron en ordenanzas y asistieron a talleres sobre historia familiar, las bendiciones del templo y la salud mental.
Zulma Sevellón, de Siguatepeque, compartió su experiencia espiritual al viajar con otros jóvenes de su ciudad para participar en esta actividad del templo: “Para mí fue una experiencia muy especial sentirme más cerca de mis antepasados. Ellos viven … Hoy pude estar conectada con mis amigos y también con mis antepasados al hacer la obra por ellos en el templo”.


