Tras la donación de dos nuevas instalaciones el 4 de septiembre por parte de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, los alumnos de la Escuela Secundaria Ayirebi, en Ayirebi, Ghana, pueden usar el baño con la tranquilidad de que no los morderán las serpientes.
La Iglesia recibió una solicitud para ayudar a solucionar la situación educativa y logística de la escuela y acordó construir un nuevo edificio con aulas. El nuevo edificio cuenta con seis aulas completamente equipadas. Además, la Iglesia construyó un baño con sanitarios y lavabos para 12 personas. La Iglesia instaló un nuevo sistema séptico y dos tanques de polietileno de 10 000 litros para proporcionar un suministro ininterrumpido de agua potable.
“La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se compromete a garantizar que la nueva generación reciba todo lo necesario para que sus vidas aquí en la tierra sean poderosas y tengan un propósito”, dijo el élder Patrick Appianti-Sarpong, Setenta de Área del Área África Occidental.
Con una población escolar de más de 1500 estudiantes, mucho más de lo previsto, la Escuela Secundaria Ayirebi sufre la falta de espacio para acomodar a todos los estudiantes.
Los laboratorios, originalmente utilizados para enseñar ciencia y tecnología, y los pabellones al aire libre destinados al comedor y las asambleas estudiantiles, se han convertido en aulas generales para dar cabida al creciente número de estudiantes.
Además, la falta de instalaciones sanitarias adecuadas para los niños generó una mayor preocupación. Las instalaciones existentes eran un cobertizo abierto que frecuentemente era invadido por cobras y otras plagas. En lugar de arriesgar sus vidas y temer a las serpientes, muchos niños usaban los arbustos cercanos como retretes. Esto creaba un entorno insalubre y afectaba el aprendizaje en general.

La construcción de esta donación tardó nueve meses en completarse.
La escuela organizó una ceremonia de entrega repleta de discursos de agradecimiento, bailes culturales, presentaciones de tambores y una ceremonia de inauguración. Esta ceremonia marcó el comienzo de una nueva y más brillante etapa para la escuela y los estudiantes de Ayirebi, Ghana.
William Amewuho, director de la escuela, comenzó la ceremonia ofreciendo palabras de agradecimiento por los esfuerzos de la Iglesia para mejorar el entorno de aprendizaje de los estudiantes. Según la Sala de Prensa de la Iglesia en África, señaló que sin las donaciones, la escuela seguiría teniendo dificultades para proporcionar una base sólida para el crecimiento educativo.
El élder Appianti-Sarpong, quien representó a la Iglesia en la ceremonia, se dirigió a los asistentes compartiendo su testimonio del amor de Dios y su propósito de crear una vida mejor en el futuro.
“En La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, sabemos con certeza que todas las personas, todos los seres humanos, hombres y mujeres, son hijos de un amoroso Padre Celestial”, dijo el élder Appianti-Sarpong. Creemos firmemente que todos estamos conectados como hermanos y hermanas porque tenemos un Padre Celestial que nos ama. Y debido a Su amor por nosotros, Él desea que nuestras vidas aquí en la tierra estén llenas de gozo para que podamos prepararnos para una vida aún mejor mañana”.
La Iglesia continúa apoyando iniciativas educativas en todo el mundo y, en todo Ghana. En julio, más de 144 estudiantes en Ghana se graduaron de BYU-Pathway Worldwide. Asimismo, el 18 de agosto, la Iglesia donó 20 máquinas de coser industriales, 20 máquinas manuales y 15 planchas al Instituto Técnico Essipun en Sekondi-Takoradi, Ghana.
