Muchos líderes de la Iglesia han hablado sobre la importancia de la educación, incluido el élder Dieter F. Uchtdorf, quien entonces servía como segundo consejero de la Primera Presidencia. “Para los miembros de la Iglesia, la educación no es solamente una buena idea, es un mandamiento” (Conferencia general de octubre de 2009).
En los últimos meses, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha buscado llevar la bendición de la educación a más personas participando en varios proyectos humanitarios que apoyan la educación infantil en Centroamérica y Sudamérica.
A continuación, presentamos algunos de estos proyectos.
Donación de aulas en Panamá

El 1 de agosto, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días donó dos aulas y un parque al Centro Educativo Quebrada Cayuco en Bocas del Toro, Panamá, para promover el desarrollo mental y físico en los niños.
“Es un gozo ver el crecimiento educativo de nuestra comunidad”, dijo Herubey H. Jiménez, presidente del Distrito de Changuinola Panamá, quien presentó las aulas a la comunidad junto con sus dos consejeros. “Con nuestras pequeñas acciones, podemos bendecir vidas. Jesucristo es nuestro Salvador y, a través de Él, servimos con alegría a las familias”.

El proyecto fue una colaboración entre la Iglesia y School the World, una organización que se esfuerza por brindar educación de calidad a comunidades remotas de Guatemala, Honduras y Panamá.
Cientos de estudiantes se beneficiarán de estas aulas, informó la Sala de Prensa de la Iglesia.

“Hoy es un día muy especial para nuestra escuela y toda la comunidad”, dijo José Rodríguez, director del Centro Educativo Quebrada Cayuco. “Proyectos como este reflejan el compromiso, la motivación y el poder transformador de la educación. Nuestros niños enfrentan el futuro con esperanza y herramientas, y estas iniciativas dejan huellas imborrables que impactarán para siempre sus vidas”.

En la ceremonia de donación, estudiantes, maestros y padres expresaron su gratitud por las nuevas instalaciones.
“Este es un momento de inmensa alegría para todos”, dijo Berta Ábrego, presidenta de la Asociación de Padres de Familia. “Ver estos sueños hacerse realidad en nuestra comunidad es un verdadero milagro. Gracias a nuestro esfuerzo conjunto, hoy celebramos este logro que beneficiará a nuestros niños”.


Kits escolares en Colombia
Hace varias semanas, miembros de la Iglesia en Bogotá, Colombia, participaron en una jornada de servicio interreligioso, distribuyendo aproximadamente 100 kits escolares junto con artículos de higiene bucal a niños.

“El propósito es servir a quienes el Señor nos ha confiado. Hemos servido a niños de entre 6 y 12 años, y deseamos dar a conocer la Iglesia, sacándola de las tinieblas a la luz a través del servicio”, dijo el obispo John Monje del Barrio Venecia, Estaca Tunjuelito, Bogotá, Colombia.
Además de proporcionar a los niños útiles escolares y de higiene, los voluntarios organizaron actividades recreativas para los niños, informó la Sala de Prensa de la Iglesia.

“La sonrisa de cada niño tenía un significado especial que llenaba nuestros corazones de alegría, permitiéndonos sentir y compartir la caridad que Jesucristo nos dejó en la tierra”, dijo Yurleidys Marques, presidenta de la Sociedad de Socorro del Barrio Los Tejares.
Restauración de una escuela en Costa Rica
Poco más de 50 Santos de los Últimos Días ofrecieron su tiempo como voluntarios para restaurar la Escuela María Amelia Montealegre en Tres Ríos, Costa Rica, del 7 al 9 de julio.

“Fue maravilloso ver a nuestros jóvenes y adultos trabajando juntos, compartiendo y sirviendo con entusiasmo”, dijo Josué Montero, presidente de la Estaca Cartago, Costa Rica. “Esta actividad no solo ayudó a la escuela, sino que también fortaleció la unidad y el deseo de seguir sirviendo”.
La junta de educación local proporcionó los materiales necesarios, mientras que los miembros de la Iglesia limpiaron, pintaron y realizaron reparaciones en la escuela, según la Sala de Prensa de la Iglesia.
“El trabajo fue hermoso”, dijo Daniela Vargas, miembro de la junta de educación. “Estamos profundamente agradecidos”.


