Tras el terremoto de magnitud 7.7 en Myanmar, que también afectó a Tailandia, la presidencia del Área Asia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días emitió la siguiente declaración el 31 de marzo:
“Estamos profundamente entristecidos por los recientes terremotos que han azotado Myanmar y Tailandia, causando destrucción y sufrimiento generalizados. Nuestras más sinceras condolencias y oraciones están con todos aquellos que han perdido sus vidas, sus hogares y su sentido de seguridad. Durante este período de dolor e incertidumbre, nos unimos a todas las comunidades afectadas y nos comprometemos a brindar nuestra ayuda a quienes la necesitan. Que todos los afectados encuentren fortaleza y consuelo en la compasión y el apoyo de quienes los rodean”.
El comunicado se publicó el lunes, 31 de marzo, en la Sala de Prensa de la Iglesia en Hong Kong (en inglés) y en la Sala de prensa de la Iglesia en Tailandia, (en tailandés). La presidencia del Área Asia está compuesta por el élder Benjamin M.Z. Tai, presidente del área; y sus consejeros, los élderes Kelly R. Johnson y Michael John U. Teh, todos Setenta Autoridades Generales.
Al menos 2000 personas murieron, más de 3400 resultaron heridas y casi 150 están desaparecidas en el terremoto del viernes, 28 de marzo, según informes recientes. El epicentro se situó cerca de Mandalay, la segunda ciudad más grande de Myanmar, donde continúan las labores de rescate. A 1280 kilómetros de distancia, en Bangkok, Tailandia, los rescatistas trabajaban para encontrar a 75 personas desaparecidas tras el derrumbe de un rascacielos todavía en construcción, según informes de la prensa.
La Iglesia tiene tres áreas administrativas en Asia: el Área Asia Norte, que incluye Japón, Mongolia y Corea del Sur; el Área Filipinas; y el Área Asia. En Asia, hay casi 1.3 millones de miembros de la Iglesia en 2113 congregaciones, según las estadísticas de la Iglesia.




