Los esfuerzos de ayuda continúan más de un mes después de que incendios mortales y destructivos azotaran el área alrededor de Viña del Mar, Chile. Los incendios mataron a más de 130 personas y dañaron cerca de 15 000 hogares.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha organizado esfuerzos de voluntarios mientras se coordina con el gobierno local y otras organizaciones para brindar ayuda a la comunidad afectada.
El élder Craig C. Christensen, Setenta Autoridad General y presidente del Área Sudamérica Sur de la Iglesia, visitó recientemente el área afectada por los incendios en Viña del Mar. En un comunicado de prensa de ChurchofJesusChrist.org, el élder Christensen agradeció a los amigos y miembros de la Iglesia que se han ofrecido como voluntarios.
“La Iglesia viene contribuyendo con donaciones a favor de familias afectadas”, dijo el élder Christensen. “Estamos coordinando con el gobierno y otras instituciones proveyendo voluntarios y ayuda material con el deseo de llevar asistencia y esperanza a nuestros hermanos que han sido tan impactados por esta catástrofe”.
El élder Christensen también llevó a cabo un devocional en el Centro de Estaca Viña del Mar Achupallas, Chile, el 3 de marzo. En una publicación en la página de Instagram de la estaca, el élder Christensen expresó su amor en español por los miembros y la gente del área y les dijo que mientras sus esfuerzos continúen para ayudarse unos a otros, “vamos a ver milagros”.
La Iglesia también está proporcionando una donación monetaria significativa que será utilizada por el gobierno para ayudar con los esfuerzos de reconstrucción. La contribución no solo proporcionará asistencia material, sino que también brindará consuelo y esperanza, dijo el comunicado de prensa.
En un informe de febrero, los líderes de área de la Iglesia informaron que más de 100 hogares de miembros de la Iglesia en las regiones afectadas también sufrieron daños.
Mientras enfrentan sus propias incertidumbres, muchos Santos de los Últimos Días han estado ayudando a sus vecinos, distribuyendo agua embotellada y suministros, así como limpiando y removiendo escombros.
Sonia Bravo Arévalo es una de las residentes de Viña del Mar que fue afectada por los incendios. Ella dijo: “Nunca pensé que los hermanos de la Iglesia nos iban a apoyar tanto. Para mí, es una felicidad y bendición que ellos estén aquí”.
Algunos de esos esfuerzos han sido de los misioneros de tiempo completo. El presidente de estaca de Achupallas y el presidente de estaca de Viña del Mar Chile compartieron un video juntos agradeciendo a los élderes de la Misión Chile Viña del Mar por el amor y el servicio que brindaron.

