Cuando estuve en Le Chesney, Francia, en abril, un periodista francés le preguntó al élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, acerca de los jóvenes en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
“Me refutaría a aquellas personas que dicen que tenemos un problema con nuestra generación milenial”, dijo el élder Rasband. “Nuestra generación milenial es fuerte y vibrante y una gran parte del futuro de nuestra Iglesia”.
Él le contó al periodista cómo la Iglesia tiene más de 65 000 jóvenes misioneros de proselitismo y servicio que se ofrecen como voluntarios con sus propias finanzas y su propio tiempo para servir dondequiera que sean llamados, al igual que su propia misión hace 50 años.

Durante ese viaje ministerial a Francia, seguido de Alemania, Armenia y Sudáfrica, el élder Rasband se reunió con grandes grupos de jóvenes, jóvenes adultos y misioneros, entre los que se encontraban dos de sus propios nietos (en inglés) sirviendo en misiones.
El élder Rasband y su esposa, la hermana Melanie Rasband, tienen 29 nietos, muchos de los cuales son adolescentes. “Ellos son lo que yo llamo mi consejo asesor de jóvenes”, dijo el élder Rasband. Él y la hermana Rasband a menudo hablan con ellos sobre lo que es importante para los adolescentes y los problemas que enfrentan.
“Estamos con ellos. Los conocemos”.
El élder Neil L. Andersen, del cuórum de los Doce Apóstoles, dijo que es un milagro y un testimonio del evangelio restaurado de Jesucristo que tantos jóvenes depositen su confianza en Él durante dos años o 18 meses.
Él publicó un video en las redes sociales (en inglés) con su nieto Jason Ebert, quien ha sido llamado a servir en la Misión Italia Milán.
El élder Andersen le preguntó a Jason, “¿Por qué iría a una misión?”.
Jason respondió que en el mundo ahora mismo hay ira, violencia y odio. Pero el mensaje de la Expiación de Jesucristo tiene la capacidad de traer luz y amor.
“Necesitamos centrarnos en ese amor por el Salvador. Ese es el centro de todo”, dijo Jason.
En reuniones con jóvenes y jóvenes adultos en Suiza, en octubre de 2022, el élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dijo que deseaba poder decirles, a cada uno, cuánto los ama el Señor.
“En un mundo que está cada vez más loco y perplejo, no estamos solos”, dijo él, enseñando cómo los convenios y las ordenanzas en el templo conectan a las personas con el Cristo viviente.
Durante una sesión de preguntas y respuestas, algunos de los jóvenes adultos le preguntaron al élder Bednar qué podían hacer si los miembros de su familia ya no asistían a la Iglesia ni guardaban sus convenios. Los jóvenes adultos estaban preocupados por ellos y por lo que significaba para el futuro.
Él respondió que los jóvenes adultos son un eslabón de una cadena larga y eterna, y a medida que guarden sus propios convenios, fortalecerán toda la cadena. Si bien no pueden controlar las decisiones de los demás, ellos mismos pueden “seguir adelante en la obra del Señor”. Su conexión de convenio con el Salvador también bendecirá a los miembros de su familia.
El élder Bednar explicó cómo los convenios que han hecho los conectan individualmente con el Cristo vivo y resucitado y les da una fuerza superior a la suya.
Los convenios también traen descanso, enseñó el presidente Russell M. Nelson en la conferencia general de octubre de 2022.
“A pesar de las distracciones y distorsiones que se arremolinan a nuestro alrededor, ustedes pueden encontrar un verdadero descanso, es decir, alivio y paz, incluso en medio de sus problemas más agobiantes”, dijo el presidente Nelson.
Él continuó, “El Salvador nos eleva por encima de la atracción de este mundo caído al bendecirnos con mayor caridad, humildad, generosidad, bondad, autodisciplina, paz y descanso”.
Al enfatizar este mensaje, la presidenta general de las Mujeres Jóvenes, Bonnie H. Cordon, recientemente invitó a un público joven a unirse a ella para cantar “Paz en Cristo”.

Durante sus comentarios a los jóvenes adultos de BYU-Idaho y a los misioneros del Centro de Capacitación Misional de Provo, en Provo, Utah, miles de voces cantaron juntas:
“Siempre en Cristo hay paz
al andar con Él...
Si no hay paz aquí,
siempre en Cristo hay paz”.
La presidenta Cordon les dijo a los jóvenes adultos que podrían vivir a la altura de su pleno potencial al reconocer que el Padre Celestial y Jesucristo los conocen y los aman.
“Ustedes son una fuerza para el bien o para el mal, según los caminos que elijan y la visión que tengan por sí mismos”, dijo ella, “la visión que Dios ve de ustedes”.









