En un momento en que un número récord de conversos se encuentra en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en todo el mundo, varios líderes de la Iglesia, durante la conferencia general de octubre de 2025, ofrecieron mensajes sobre la pertenencia.
Los oradores de las sesiones del sábado hablaron sobre los dones espirituales, sobre ser necesario en la Iglesia del Señor, sobre sentirse parte de la familia de Dios, sobre no sentarse solos y sobre animarse mutuamente.
A quienes se sienten sin talento: ‘Tienen dones’
A quienes sienten que no poseen dones ni talentos valiosos, el élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles, ofreció un mensaje tranquilizador al final de la sesión del sábado por la mañana.
“Oh, cuánto desearía poder abrazarlos y ayudarlos a comprender esta gran verdad: Son seres benditos de luz; hijos espirituales de un Dios infinito. Y llevan por dentro un potencial que supera su capacidad de imaginarlo”… Son todo menos ordinarios. ¡Tienen dones!”, dijo.
En Doctrina y Convenios 46:11-12, Dios declaró: “Hay muchos dones, y a todo hombre le es dado un don por el Espíritu de Dios. A algunos les es dado uno y a otros otro, para que así todos se beneficien”.
Los dones espirituales no siempre son ostentosos, pero son importantes, explicó el élder Uchtdorf. Entre estos dones se incluyen el reconocer a las personas que son ignoradas, encontrar motivos para tener gozo, ser pacificadores, dar elogios sinceros, explicar las cosas con sencillez, conectar con los niños y ayudar a los demás a sentirse parte de su comunidad.
“Quizás no vean estos dones exhibidos en una noche de talentos del barrio”, dijo el élder Uchtdorf. Pero espero que puedan ver cuán valiosos son para la obra del Señor y cómo podrían haber tocado, bendecido o incluso salvado a un hijo de Dios con sus dones”.
A los nuevos conversos y a los miembros que regresan: ‘El Señor los necesita’
El élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habló durante la sesión del sábado por la tarde sobre cómo el Señor está acelerando Su obra a pesar de los tiempos difíciles. Destacó el aumento en el número de conversos que se bautizan y participan en la Iglesia.
“Permítanme asegurarles una vez más a todos los nuevos conversos y a quienes regresan a la Iglesia del Señor: los amamos; los necesitamos; el Señor los necesita”, dijo el élder Cook.
El élder Cook indicó que en los últimos 36 meses, casi 900 000 conversos se han unido a la Iglesia. Estos conversos constituyen aproximadamente el 5% del total de la membresía de la Iglesia y provienen de todas partes del mundo.
“En los primeros seis meses de este año, los bautismos de conversos han aumentado más del 20% con respecto al año anterior en Europa, África, Asia, el Pacífico y Latinoamérica”, dijo. “En Norteamérica hemos visto un aumento del 17%”.
A quienes son nuevos en la fe o quienes regresan a ella, el élder Cook les animó: “Sean pacientes con ustedes mismos… Concéntrense en los convenios necesarios para la exaltación”. El conocimiento del Evangelio no es una ordenanza salvadora; es una bendición que se obtiene gradualmente con el tiempo.
“Aprender la doctrina pura de Jesucristo es una búsqueda que dura toda la vida, tanto para comprender la doctrina como para vivir una vida semejante a la de Cristo”, dijo.
El élder Cook recordó a los miembros nuevos y a los que regresan que los miembros de la Iglesia no son perfectos y que todos cometen errores. La expiación del Salvador permite el arrepentimiento diario.
A quienes sienten que no encajan: ‘Todos pertenecen a una familia’
En su mensaje sobre el 30º aniversario (en inglés) de “La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, el élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habló sobre pertenecer a una familia.
“Todos pertenecemos a una familia, ya sean madres, padres, hijas, hijos, nietos, abuelos, tías, tíos, hermanos, hermanas o primos”, enseñó durante la sesión del sábado por la tarde. “Lo más importante es que cada uno de nosotros es, como dice la proclamación, ‘un amado hijo o hija procreado como espíritu por padres celestiales... [con] una naturaleza y un destino divinos’”.
El élder Rasband reconoció que algunos podrían sentir que no encajan con las verdades que se enseñan en la proclamación o que esta no les está funcionando. Recordó a quienes tienen inquietudes que son parte de la familia de Dios.
“Quienes tienen inquietudes, sepan que son hijos de padres celestiales, parte de la familia de su Padre Celestial”, dijo el élder Rasband. “Nadie los conoce mejor ni se preocupa más por ustedes que Él. Acudan a Él, ábranle su corazón, confíen en Él y en Sus promesas. Su Salvador Jesucristo es su familia, quien los ama”.
El élder Rasband les aseguró que los apóstoles del Señor están orando por ellos. “Quédense con nosotros. Viven tiempos difíciles en los que el adversario busca hacerlos suyos. No se dejen distraer. Y si lo hacen, regresen”.
A quienes luchan emocional o espiritualmente: ‘Nadie se sienta solo’
También en la sesión del sábado por la tarde, el élder Gerrit W. Gong, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó que la pertenencia al convenio se profundiza a medida que los Santos de los Últimos Días acuden al Señor y se reúnen unos con otros en “Su mesón”.
Comentó que cada domingo, miembros de la Iglesia y amigos de 195 países y territorios de nacimiento se reúnen en 31 916 congregaciones Santos de los Últimos Días. Hoy en día, quienes son invitados a la casa del Señor provienen de todos los lugares y culturas, dijo.
“Cuando vengan a la Iglesia, si ven a alguien solo, ¿podrían saludarlo y sentarse con él o ella?”, preguntó el élder Gong.
Nadie debe sentarse solo emocional ni espiritualmente, dijo. “Es precisamente porque hemos sido heridos y hemos herido a otros que Jesucristo nos lleva a Su mesón. En Su Iglesia y mediante Sus ordenanzas y convenios, nos acercamos unos a otros y a Jesucristo”.
El élder Gong continuó: “En Su Iglesia restaurada, todos somos mejores cuando nadie se sienta solo. No nos limitemos a adaptarnos ni a tolerar. Demos la bienvenida, reconozcamos, ministremos y amemos genuinamente. Que cada amigo, hermana o hermano no sea un extranjero ni un extraño, sino un hijo en casa”.
Sión no se crea de un día para otro, añadió. “Pero cada ‘hola’, cada gesto cálido, acerca a Sión. … El Señor nos bendice a todos cuando nadie se sienta solo”.
A quienes sienten que es difícil asistir a la Iglesia: ‘Nos animamos unos a otros’
La hermana J. Anette Dennis, primera consejera de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro, enseñó durante la sesión del sábado por la noche que las congregaciones y las familias de los Santos de los Últimos Días pueden ser lugares de reunión donde “nos animamos unos a otros”.
La hermana Dennis compartió una experiencia personal de cuando tenía veintitantos años y luchaba contra la depresión, lo que hizo que le resultara difícil asistir a la Iglesia. Dijo que, en ese tiempo, lo que necesitaba era sentir amor genuino, comprensión y apoyo, no juicio.
“Solo el Señor conoce plenamente el nivel real de dificultad con el que cada uno de nosotros corre la carrera de la vida: las cargas, los desafíos y los obstáculos que enfrentamos, que a menudo los demás no pueden ver”, dijo la hermana Dennis. “Solo Él comprende plenamente las heridas y los traumas que marcaron nuestra vida en el pasado y que aún nos afectan en el presente”.
La hermana Dennis animó a todos a animarse unos a otros en su camino de discipulado sin importar las circunstancias.
“Habrá momentos en la vida de cada uno de nosotros en los que seremos quienes necesitan ayuda y aliento”, dijo. “Comprometámonos ahora a hacer siempre eso los unos por los otros. Al hacerlo, desarrollaremos una mayor unidad y crearemos un espacio para que el Salvador lleve a cabo Su sagrada obra de sanarnos y transformarnos a cada uno de nosotros”.
