Las donaciones se llevaron a cabo en siete ceremonias especiales en los edificios de barrios y estacas en Buenos Aires, Mar del Plata, Santa Fe, Córdoba, Rosario, La Plata y Mendoza.
Con estas nuevas donaciones, la Iglesia celebró 16 años de trabajo con CILSA, una organización en Argentina que promueve la inclusión de personas con discapacidad — especialmente niños y adolescentes.
Durante esos 16 años de colaboración, la Iglesia ha donado más de 15 000 sillas de ruedas, informó la Sala de Prensa de la Iglesia en Argentina.
Juan Carlos Losa recibió su primera silla de ruedas hace 14 años cuando tenía tres años. Había sido donada por la Iglesia a través de CILSA.
En mayo, el joven de 17 años recibió una nueva silla de ruedas en la ceremonia de donación realizada en el edificio del Barrio La Boca en Buenos Aires.
“Estoy súper contento con mi nueva silla”, dijo Juan. “Me gustaría practicar un deporte, quizás baloncesto. Ustedes no saben la alegría que tengo hoy. ¡Muchas gracias!”
La hermana Ana María López, asesora de organización de área en el Área Sudamérica Sur de la Iglesia, expresó su sincero agradecimiento a CILSA por servir a los pobres y necesitados durante sus 66 años de historia.
“Dios está muy complacido”, dijo en el comunicado de prensa. “Este servicio es la esencia misma de nuestra religión y creencias, como dijo el Salvador Jesucristo: En cuanto lo hicisteis a uno de estos más pequeños, a mí lo hicisteis”.
En una publicación de Facebook del Área Sudamérica Sur, la presidenta de CILSA, Silvia Carranza, dijo que, a lo largo de todos los años de trabajo conjunto, la Iglesia siempre ha brindado sillas de ruedas y artículos ortopédicos de alta calidad para reflejar lo que una persona con discapacidad necesita.






