Menú
EN LAS NOTICIAS
  • Registrarse
  • Iniciar sesión

Instalaciones de Beehive Clothing en todo el mundo producirán 200.000 batas y 1,5 millones de mascarillas para proyecto de alivio del COVID-19

El obispo presidente, Gérald Caussé, observa a una empleada de Beehive Clothing en Salt Lake City cosiendo una bata quirúrgica el viernes, 15 de mayo de 2020. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Una empleada de Beehive Clothing trabaja con material de uso médico para hacer batas a fin de ayudar a abordar las necesidades por el COVID-19. Peggy Cowherd, directora gerente del Departamento de Administración de Materiales de la Iglesia, dijo que Beehi Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Un empleado de Beehive Clothing dibuja una mascarilla clínica de prevención del COVID-19 para un colega a mediados de mayo de 2020 en Luque, Paraguay. En las instalaciones de Beehive Clothing de Luque, se confeccionarán hasta 300.000 mascarillas con tela Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Cajas de cartón con donaciones de mascarillas en las instalaciones de Beehive Clothing de Luque, Paraguay. Las mascarillas clínicas se están distribuyendo a fin de brindar alivio a las personas afectadas por la pandemia del coronavirus en Paraguay. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
A Beehive Clothing employee transfers a pile of pre-cut mask material to baskets in mid-May 2020, in Luque, Paraguay. Four Beehive Clothing locations outside of the United States, including the Luque location, closed during the COVID-19 outbreak but were reopened after local governments allowed the Church to use the plants to sew masks for the community. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
La planta de Beehive Clothing en Salt Lake City, Utah, el viernes, 15 de mayo de 2020. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Una empleada de la planta de Beehive Clothing que posee la Iglesia en Salt Lake City, Utah, arma una bata quirúrgica el viernes, 15 de mayo de 2020. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Hombres y mujeres trabajan el viernes, 15 de mayo de 2020, en Beehive Clothing en Salt Lake City, Utah, donde se están cosiendo batas quirúrgicas durante la pandemia del COVID-19. Crédito: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Se estampan etiquetas en la tela utilizada para coser batas de uso médico en Beehive Clothing en Salt Lake City, Utah, el viernes, 15 de mayo de 2020. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Un empleado de Beehive Clothing en Salt Lake City, Utah, opera una máquina que corta tela el viernes, 15 de mayo de 2020, para hacer batas quirúrgicas durante la pandemia del COVID-19. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Una máquina con láser corta tela para confeccionar batas quirúrgicas en Beehive Clothing en Salt Lake City, Utah, el viernes, 15 de mayo de 2020. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
El Obispado Presidente participa de un recorrido de la planta de Beehive Clothing en Salt Lake City, Utah, donde los empleados están confeccionando batas quirúrgicas para los trabajadores de la salud durante la pandemia del COVID-19 el viernes, 15 de mayo Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
El obispo presidente, Gérald Caussé, y el obispo W. Christopher Waddell, del Obispado Presidente, recorren la planta de Beehive Clothing que posee la Iglesia en Salt Lake City, Utah, donde se están cosiendo batas quirúrgicas durante la pandemia del COVID- Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Stan Howell, de Beehive Clothing, explica el proceso de costura de las batas quirúrgicas al Obispado Presidente en la planta de Salt Lake City, Utah, el viernes, 15 de mayo de 2020. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Bishop W. Christopher Waddell, second counselor in the Presiding Bishopric, tries on a surgical gown sewn at Beehive Clothing in Salt Lake City, Utah, on Friday, May 15, 2020. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
El obispo presidente, Gérald Caussé, verifica cómo queda una bata quirúrgica hecha en Beehive Clothing en Salt Lake City, Utah, el viernes, 15 de mayo de 2020. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Una empleada de Beehive Clothing rodeada de pilas de tela de algodón precortada mientras trabaja armando mascarillas a mediados de abril de 2020, en Ciudad de México, México. Una parte del algodón y el material elástico que se están utilizando para armar Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Una fotografía de la planta de Beehive Clothing en México en la que los empleados trabajan cortando y cosiendo material de algodón para armar aproximadamente 200.000 mascarillas a mediados de abril de 2020 en Ciudad de México, México. Las mascarillas se d Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Cotton fabric inventory at the Beehive Clothing location in São Paulo, Brazil, that is now being used to source material for over 1 million face masks. The completed face masks and pre-cut fabric will be donated to the Brazilian community. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Una empleada de Beehive Clothing cose tela de algodón para armar una mascarilla a finales de abril de 2020 en Filipinas. Los empleados de la fábrica de ropa dejaron de producir ropa sagrada para coser mascarillas a fin de abordar las necesidades por el CO Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Un empleado de Beehive Clothing corta material de algodón a finales de abril de 2020 en Pásig, Gran Manila, Filipinas, para armar mascarillas a fin de donarlas a las personas de Filipinas. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Un empleado de Beehive Clothing transporta rollos de tela de algodón con un montacargas a finales de abril de 2020 en Pásig, Gran Manila, Filipinas. Las instalaciones de Beehive Clothing en todo el mundo le están dando un nuevo uso a los materiales y un n Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
Un empleado de Beehive Clothing corta una mascarilla de tela de algodón siguiendo un molde a finales de abril de 2020 en Filipinas. Se donarán aproximadamente 400.000 mascarillas a las personas afectadas por el brote de COVID-19 en Filipinas. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.
El audio del artículo solo está disponible en inglés.

Se está utilizando media docena de las plantas de Beehive Clothing de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en cinco países diferentes para producir batas y mascarillas quirúrgicas para los trabajadores de la salud.

El miércoles, 20 de mayo, la Sala de Prensa de la Iglesia publicó un video mostrando el proyecto, que es uno de los más de 110 proyectos de ayuda aprobados por la Primera Presidencia en abril en 57 países.

Casi 1.000 empleados en las seis fábricas que posee la Iglesia en Brasil, Paraguay, México, Filipinas y Estados Unidos comenzaron a coser el equipamiento médico a mediados de abril.

Una empleada de Beehive Clothing rodeada de pilas de tela de algodón precortada mientras trabaja armando mascarillas a mediados de abril de 2020, en Ciudad de México, México. Una parte del algodón y el material elástico que se están utilizando para armar las mascarillas proviene de una tela en existencia que fue comprada originalmente a fin de coser ropa sagrada.
Una empleada de Beehive Clothing rodeada de pilas de tela de algodón precortada mientras trabaja armando mascarillas a mediados de abril de 2020, en Ciudad de México, México. Una parte del algodón y el material elástico que se están utilizando para armar las mascarillas proviene de una tela en existencia que fue comprada originalmente a fin de coser ropa sagrada. | Crédito: Intellectual Reserve, Inc.

“Estamos donando nuestro tiempo, nuestro trabajo y nuestra capacidad de costura durante varios meses, dejando de coser prendas sagradas a fin de coser batas quirúrgicas y mascarillas de tela reutilizables para la comunidad”, dijo Peggy Cowherd, directora gerente del Departamento de Administración de Materiales de la Iglesia.

Las dos plantas de Beehive Clothing en EE. UU. — en American Fork y Salt Lake City, Utah — están produciendo las batas de uso médico, mientras que los trabajadores en las plantas internacionales están cosiendo las mascarillas.

Los empleados de Utah trabajan en tres turnos para posibilitar el distanciamiento social, según el informe.

Coser cada bata toma menos de tres minutos. Cowherd le dijo a la Sala de Prensa que las instalaciones de Utah han producido casi 50.000 batas y las otras instalaciones, alrededor de 585.000 mascarillas hasta el lunes, 18 de mayo. Beehive Clothing planea terminar 200.000 batas para finales de junio.

El proyecto brindará 1,5 millones de mascarillas de tela reutilizable a los trabajadores de la salud de todo el mundo.

El Obispado Presidente participa de un recorrido de la planta de Beehive Clothing en Salt Lake City, Utah, donde los empleados están confeccionando batas quirúrgicas para los trabajadores de la salud durante la pandemia del COVID-19 el viernes, 15 de mayo de 2020.
El Obispado Presidente participa de un recorrido de la planta de Beehive Clothing en Salt Lake City, Utah, donde los empleados están confeccionando batas quirúrgicas para los trabajadores de la salud durante la pandemia del COVID-19 el viernes, 15 de mayo de 2020. | Crédito: Intellectual Reserve, Inc.

Intermountain Healthcare, University of Utah Health y la organización benéfica Latter-day Saint Charities donaron el material para las batas. Beehive Clothing está donando el trabajo necesario para completar el proyecto.

En las instalaciones internacionales, los trabajadores cosen mascarillas lavables con tela de algodón que ya estaba disponible para la producción de ropa sagrada.

El obispo presidente, Gérald Caussé, y su segundo consejero, el obispo W. Christopher Waddell, recorrieron la planta de Salt Lake City el viernes, 15 de mayo, y agradecieron a los empleados por su trabajo durante la pandemia del COVID-19.

El Obispado Presidente de la Iglesia supervisa el proyecto.

Un empleado de Beehive Clothing dibuja una mascarilla clínica de prevención del COVID-19 para un colega a mediados de mayo de 2020 en Luque, Paraguay. En las instalaciones de Beehive Clothing de Luque, se confeccionarán hasta 300.000 mascarillas con tela de algodón que se pueden lavar y reutilizar.
Un empleado de Beehive Clothing dibuja una mascarilla clínica de prevención del COVID-19 para un colega a mediados de mayo de 2020 en Luque, Paraguay. En las instalaciones de Beehive Clothing de Luque, se confeccionarán hasta 300.000 mascarillas con tela de algodón que se pueden lavar y reutilizar. | Crédito: Intellectual Reserve, Inc.

Juan Carlos Caballero, un empleado de Beehive Clothing de Paraguay, le dijo lo siguiente a la Sala de Prensa: “Cuando pienso en Cristo y en la verdadera cristiandad, que es servir a los demás, esta es una oportunidad maravillosa de mostrar amor por nuestros semejantes y bendecir su vida al protegerlos por medio de este regalo”.

“Fue [un] pequeño ajuste para nosotros coser tela tejida que no tiene elasticidad. En verdad me encanta estar aquí, sin importar lo que esté cosiendo”, dijo Charlene Johnson, una empleada de Beehive Clothing de Salt Lake City.

Si las regulaciones gubernamentales locales lo permiten, se espera reanudar la producción regular de ropa sagrada para santos de los últimos días en las instalaciones en julio.

BOLETÍN
Reciba los aspectos destacados de Church News gratis en su bandeja de entrada semanalmente. Escriba su dirección de correo electrónico a continuación.