El Señor ha dado mandamientos y espera que Su pueblo los obedezca, enseñaron los líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días durante la conferencia general de octubre de 2026.
Desde el mandamiento de amar al prójimo hasta hacer la voluntad del Padre Celestial, vivir la ley del ayuno y pagar diezmos y ofrendas, la obediencia a estos mandamientos ayudará a las personas a llevar una vida mejor y a ver las bendiciones de los cielos.
En la sesión del sábado por la mañana, el presidente D. Todd Christofferson, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, habló en contra de los juegos de azar y las apuestas. Por encima de todas las demás consideraciones, dijo, está el hecho de que los juegos de azar y las apuestas son moralmente incorrectos. Se basan en el deseo de obtener algo a cambio de nada.
“Su estructura requiere que cualquier ganancia se produzca a expensas de otros. Es difícil conciliar eso con el mandamiento de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos”, dijo el presidente Christofferson.
Los juegos de azar y las apuestas no producen nada de valor y nos alejan de la senda de Jesucristo, enseñó.
“Hoy suplico a todos nosotros que vivamos una vida más elevada. Dios nos ha concedido vida y albedrío a cada uno de nosotros, y cada uno de nosotros es responsable ante Él por la forma en que vivimos esa vida”, dijo.
En la sesión del domingo por la mañana, el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dijo que el Señor desea que las personas experimenten el gozo de una vida virtuosa.
“El Señor espera que tengamos vidas de virtud e integridad, y que sigamos Sus mandamientos”, dijo el élder Cook. “Él enseñó: ‘¿Por qué me llamáis: Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?’ (Lucas 6:46). En otra ocasión, Él dijo: ‘No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos’ (Mateo 7:21)”.
La ley del ayuno
El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habló sobre la ley del ayuno en la sesión del sábado por la mañana y dijo que ha meditado con espíritu de oración en las sagradas bendiciones que el Padre Celestial y Jesucristo ofrecen a quienes se acercan a Ellos mediante la observancia fiel de esta ley.
“Desde lo más profundo de mi corazón, testifico del santificador poder espiritual que fluye en nuestra vida al procurar vivir esta ley de una manera más elevada y más santa”, dijo el élder Soares.
Habló sobre Isaías 58, donde el Señor reveló el propósito divino y las bendiciones de esta ley. También compartió cómo ha visto las bendiciones del ayuno —y de pagar ofrendas de ayuno— llegar a la vida de las personas.
“En lo personal, he sentido más inspiración y revelación al haber procurado vivir esta ley con mayor sinceridad”, dijo el élder Soares.
Diezmos y ofrendas
El élder Moisés Villanueva y el élder Patricio M. Giuffra, ambos Setentas Autoridades Generales, hablaron sobre pagar fielmente los diezmos y las ofrendas.
En la sesión del domingo por la tarde, el élder Villanueva dijo que cuando los misioneros enseñaron a su madre acerca de la ley del diezmo, ella —aunque era una madre sola que mantenía a ocho hijos— decidió obedecer.
Ella confió en la promesa del Señor que se encuentra en Malaquías 3:10, dijo el élder Villanueva:
“Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”.
Luego leyó Doctrina y Convenios 130:20–21: “Hay una ley, irrevocablemente decretada en el cielo antes de la fundación de este mundo, sobre la cual todas las bendiciones se basan; y cuando recibimos una bendición de Dios, es porque se obedece aquella ley sobre la cual se basa”.
Cuando el élder Giuffra era misionero, enseñó a una mujer de unos 70 años que limpiaba casas y lavaba ropa para pagar el alquiler. Se preguntó si el Señor tendría una excepción para ella en cuanto al pago del diezmo, dijo durante la sesión del sábado por la tarde.
Pero su presidente de misión le dijo: “Élder Giuffra, usted no es nadie para negarle a esta hermana las bendiciones de la ley del diezmo. No hay excepciones a este mandamiento”.
El élder Giuffra dijo que ha visto “innumerables bendiciones”, tanto temporales como espirituales, llegar a su familia a medida que han procurado vivir fielmente la ley del diezmo y las ofrendas.
Las bendiciones llegan a la manera del Señor y en Su debido tiempo, y a veces son sutiles, dijo el élder Villanueva. Pero cuando ha buscado esas bendiciones de los cielos, siempre las ha visto en su vida.
