PROVO, Utah — El élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, tenía 15 años cuando su hermano mayor, Joe Cook, se enfrentó a la elección entre estudiar medicina o servir en una misión para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Tras hablar sobre el asunto, los hermanos sintieron que la decisión debía depender de tres preguntas —preguntas que el élder Cook llamaría más tarde “piedras angulares de la fe”:
- ¿Es Jesucristo divino?
- ¿Es el Libro de Mormón la palabra de Dios?
- ¿Es José Smith el profeta de la Restauración?
Los hermanos decidieron que, si las tres respuestas eran afirmativas, la misión no podía esperar — ni siquiera por los estudios de medicina.
Esa noche, el joven Quentin oró “fervientemente y con verdadera intención”, y el Espíritu Santo confirmó cada verdad de una manera “innegablemente poderosa”. Fue una experiencia “fundamental” para fortalecer el testimonio que ha marcado cada decisión importante de su vida, recordó el apóstol.
Al dirigirse a los misioneros en un devocional celebrado el 1 de septiembre en el Centro de Capacitación Misional de Provo, el élder Cook enseñó que “la verdadera conversión es el resultado de aceptar conscientemente la voluntad de Dios, y podemos ser guiados en nuestras acciones por el Espíritu Santo”.
Animó a los misioneros a nutrir y cultivar esas tres piedras angulares de la fe y a testificar de ellas a lo largo de su servicio.
El élder Cook estuvo acompañado por su esposa, la hermana Mary Cook. Sus palabras se transmitieron a los CCMs de todo el mundo.
Lecciones de Wilford Woodruff
El élder Cook calificó a Wilford Woodruff, el cuarto presidente de la Iglesia, como uno de los misioneros más exitosos de esta dispensación. “Es importante que sepan más sobre su servicio”, dijo a los misioneros.
El élder Cook señaló que 10 de los primeros 15 años de Woodruff en la Iglesia los pasó sirviendo en misiones en los Estados Unidos y Gran Bretaña; durante ese tiempo bautizó a más de 2000 personas, destacándose especialmente los bautismos realizados entre los miembros de la congregación de los United Brethren [Hermanos Unidos] en la granja de John Benbow, en Herefordshire, Inglaterra.
El élder Cook dijo que algunos de los consejos que Woodruff dio a los misioneros siguen siendo aplicables hoy en día. Woodruff escribió: “Nunca procedan a hacer nada sin antes esforzarse en oración y recibir el Espíritu Santo. Dondequiera que el Espíritu les indique ir o hacer, eso será lo correcto”.
Woodruff escribió que seguir al Espíritu Santo conduce a la conversión: “Predicamos el mismo evangelio, con toda su sencillez y claridad, que predicó Jesús, y el Espíritu Santo reposa sobre aquellos que lo reciben”.
El élder Cook reprodujo una grabación histórica de 1897, realizada en un fonógrafo Edison, en la que el presidente Woodruff, de 90 años, testificaba: “José Smith fue un verdadero profeta de Dios, ordenado por Dios para establecer los cimientos de Su Iglesia y Reino en la última dispensación y en la plenitud de los tiempos”.
El élder Cook invitó al presidente del CCM de Provo, Stephen W. Owen —descendiente directo de Wilford Woodruff y quien lleva su segundo nombre— a compartir su testimonio.
José Smith y el Libro de Mormón
Una de las asignaciones apostólicas memorables del élder Cook en los últimos años fue leer y revisar los documentos y las investigaciones de los Documentos de José Smith que condujeron a la publicación de la serie de varios tomos titulada Santos.
“Mi testimonio y mi admiración por el profeta José Smith se han fortalecido y enriquecido enormemente tras leer los detalles inspiradores de su vida y de su ministerio profético preordenado”, dijo. “La traducción del Libro de Mormón realizada por José mediante el don y el poder de Dios fue fundamental para la Restauración”.
Con la ayuda de Brandon Metcalf, archivista del Departamento de Historia de la Iglesia, el élder Cook mostró a los misioneros páginas tanto del manuscrito original como del manuscrito del impresor del Libro de Mormón, así como una primera edición — una de las 5000 impresas en Palmyra, Nueva York, en 1830. También se invitó a Metcalf a compartir su testimonio.
El élder Cook dijo: “Testifico que José Smith fue justo, lleno de fe e instrumento en las manos del Señor para sacar a la luz el Libro de Mormón”.
Los cuatro amores de la obra misional
El élder Cook concluyó compartiendo lo que él llama “los cuatro amores de la obra misional”, ilustrando cada uno de ellos con historias y ejemplos personales.
- Amen a sus compañeros.
- Amen a las personas del lugar donde has sido llamados a servir.
- Amen a su presidente de misión y a su esposa.
- Amen al Señor Jesucristo.
Al finalizar con su testimonio, el élder Cook dijo: “Testifico que Jesucristo vive y que, mediante la obra misional, podemos llevar luz y esperanza a un mundo que tiene gran necesidad de ello. Que todos nos esforcemos por ser verdaderos discípulos de Jesucristo, compartiendo Su evangelio con todas las personas con las que entremos en contacto y llevando las bendiciones de Su amor y gracia a todo el mundo”.
Lo que aprendieron los misioneros
Posteriormente, los misioneros compartieron lo que habían aprendido del Espíritu durante el devocional.
La hermana Allison Wright, de Layton, Utah, asignada a la Misión Ohio Columbus, valoró los cuatro amores de la obra misional del élder Cook, destacando que la palabra clave es “amor”.
“Eso es lo que Cristo es y eso es lo que Él hace. Él expió nuestros pecados porque nos ama”, dijo ella. “Estamos realizando Su obra porque amamos a todos, amamos a Jesús y queremos difundir Su evangelio”.
Su compañera, la hermana Scarlett Brock, de Coalville, Utah, quien también se dirige a la Misión Ohio Columbus, aprendió sobre la importancia de escuchar y actuar conforme a las impresiones del Espíritu Santo.
“Cualquier cosa que el Espíritu nos invite a hacer, eso es lo que debemos seguir”, dijo.
