REXBURG, Idaho — En 2030, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días conmemorará el bicentenario de la organización de la Iglesia. También conmemorará el comienzo del ministerio mortal del Salvador hace 2000 años.
“Esta convergencia brindará una oportunidad única en la vida”, señaló el Élder Gérald Caussé del Cuórum de los Doce Apóstoles.
Como enseñó el élder Gary E. Stevenson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, en la conferencia general de octubre de 2024, “Estos acontecimientos darán lugar a oportunidades extraordinarias para servir, unirse a los miembros y amigos, y presentar La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días a más personas que nunca”.
A miles de estudiantes de BYU–Idaho reunidos en el auditorio del I–Center el domingo 14 de junio, el élder Caussé les hizo una invitación sencilla: “Estén preparados”.
“Ustedes son los hijos de la Restauración”, declaró. “A su generación se le ha llamado para ayudar a guiar esta obra hacia adelante. Ustedes están entre aquellos que el Señor ha escogido para esta época extraordinaria. Llevarán la luz de la Restauración a los próximos cien años, con fe y con gozosa determinación.”
El élder Caussé también invitó a los estudiantes a ser testigos más activos de la Restauración: “adoptando, expresando y compartiendo sus creencias de maneras personales y visibles”.
Con fe, creatividad y devoción, “ayudarán a hacer avanzar esta obra de maneras que nunca hemos visto antes”, prometió.
Acompañado por su esposa, la hermana Valérie Caussé, en el devocional del domingo por la noche, el élder Caussé destacó los acontecimientos fundamentales y las verdades distintivas que se hallan en la Iglesia restaurada de Jesucristo e invitó a los oyentes a reflexionar sobre cómo esas verdades son un “don extraordinario”.
Verdad restaurada n.º 1: La verdadera naturaleza de la Deidad

La Primera Visión de José Smith reveló la verdadera naturaleza de la Deidad, dijo el élder Caussé. José aprendió que el Padre Celestial y Jesucristo son dos Seres distintos, que cada uno tiene un cuerpo glorificado de carne y huesos y que Ellos desean que cada persona crezca, aprenda y tenga éxito.
“Cuán agradecidos estamos de saber que Dios nos conoce personalmente, que nos ama y que podemos hablar con Él directamente. No está distante. Él es consciente de nosotros y se preocupa, incluso por los detalles más pequeños de nuestra vida”, dijo el élder Caussé.
Verdad restaurada n.º 2: El papel de Jesucristo y Su Expiación
Durante siglos de confusión espiritual, parte del significado más profundo de lo que el Salvador hizo en Getsemaní y en el Gólgota se perdió o se obscureció, dijo el élder Caussé. Sin embargo, el Libro de Mormón enseña “con una claridad notable” verdades acerca de la Expiación del Salvador.
Por ejemplo, el Libro de Mormón enseña que Jesucristo no solo sufrió por los pecados, sino también por los dolores, las debilidades, las enfermedades y las aflicciones.
El Libro de Mormón también enseña que, mediante Su Expiación, el Salvador nos proporciona poder habilitador. “Jesucristo dio Su vida no solo por aquellos que han pecado, sino también por las personas fieles que se esfuerzan sinceramente por ser mejores cada día”, dijo el élder Caussé.
Verdad restaurada n.º 3: El plan de salvación de Dios

Los Santos de los Últimos Días son bendecidos con el conocimiento —restaurado por medio del profeta José Smith— del plan de salvación y exaltación de Dios, dijo el élder Caussé. “Sabemos que vivíamos con Dios antes de esta vida, que nuestro breve tiempo en la tierra tiene un propósito divino y que ‘por los méritos, la misericordia y la gracia del Santo Mesías’ (2 Nefi 2:8), algún día podremos ser resucitados y volver a la presencia de nuestro Padre Celestial".
Este conocimiento “da dirección, propósito y esperanza a la vida”, dijo. “Nos ayuda a concentrarnos menos en lo que es temporal —aquello que podríamos perder— y más en lo que es eterno. Da forma a nuestras decisiones y guía nuestra vida diaria”.
Verdad restaurada n.º 4: Llaves del sacerdocio y la naturaleza eterna de las familias
Poco antes de casarse, el élder y la hermana Caussé fueron brevemente tomados como rehenes durante un robo a mano armada. Afortunadamente, no sufrieron ningún daño.
Durante esos largos minutos del robo, “Supliqué a Dios que nos preservara la vida para que pudiéramos estar unidos en Su santa casa y sellados juntos por la eternidad, que nada nos separara”, recordó el élder Caussé.
Gracias a la restauración de las llaves del sacerdocio, el poder divino de sellar está una vez más sobre la tierra. “Esta verdad me brinda una paz y un gozo profundos”, dijo. “Me resulta imposible imaginar el cielo sin la presencia de mi amada compañera eterna y nuestra familia.”
Verdad restaurada n.º 5: La revelación continua

Al acercarse al púlpito para compartir la quinta verdad restaurada, la hermana Caussé habló sobre la muerte de los apóstoles de Cristo y cómo las llaves y la autoridad del sacerdocio se perdieron con el tiempo. Ella dijo: “Pero Dios no olvidó a Sus hijos”. “Por medio de la Restauración, una vez más somos guiados por profetas vivientes”.
En un mundo lleno de confusión, “los profetas y apóstoles vivientes nos ayudan a mantenernos anclados en la verdad y a fortalecer nuestra fe en Cristo”, dijo la hermana Caussé.
El élder Caussé señaló: “Cuando estas bendiciones están constantemente ante nuestros ojos, puede ser fácil darlas por sentadas. Con el tiempo, podemos perder nuestro sentido de asombro y gratitud por lo que realmente representan”.
Su esperanza, dijo el élder Caussé, “es que descubran o redescubran qué bendición es ser parte de esta dispensación, la dispensación del cumplimiento de los tiempos”.



