PROVO, Utah — Alguien que sinceramente busque la verdad, podría leer en el Nuevo Testamento la descripción que hace el Salvador de la “puerta estrecha y el “camino angosto” que “llevan a la vida eterna” (Mateo 7:13-14 y Lucas 13:24) y sentirse desconcertado y con muchas preguntas.
¿Qué preguntas podría tener el lector? Esto es lo que el élder W. Mark Bassett invitó a considerar a cientos de misioneros durante un devocional el martes 5 de mayo en el Centro de Capacitación Misional de Provo.
“¿Qué significa esto? ¿Qué es la puerta? ¿Dónde está la puerta? ¿Qué debo hacer?” dijo el Setenta Autoridad General y director ejecutivo del Departamento Misional de la Iglesia.
Las respuestas se encuentran en el Libro de Mormón, señaló el élder Bassett, al citar 2 Nefi 31:17-20, que dice en parte: “Porque la puerta por la cual debéis entrar es el arrepentimiento y el bautismo en el agua; y entonces viene una remisión de vuestros pecados por fuego y por el Espíritu Santo. Y entonces os halláis en este estrecho y angosto camino que conduce a la vida eterna”.
Estos versículos describen los elementos clave de la doctrina de Cristo: fe en Jesucristo y en Su Expiación, arrepentimiento, bautismo por inmersión, recibir el don del Espíritu Santo y perseverar hasta el fin.
“La doctrina de Cristo: ese es nuestro mensaje. Para un misionero, ese es el punto central”, explicó el élder Bassett. “Invitar a las personas a ejercer fe en Jesucristo, a tener el deseo de conocerlo, de entenderlo y de aprender de Él, eso es lo que despierta en ellas el deseo de cambiar”.
Al enseñar con las escrituras y con “Predicad Mi Evangelio: Una guía para compartir el Evangelio de Jesucristo”, el élder Bassett hizo hincapié en la necesidad de que los misioneros enseñen la doctrina de Cristo, la importancia del bautismo, el significado de la Santa Cena y cómo seguir la senda del evangelio puede conducir al templo y a la vida eterna. Estuvo acompañado por su esposa, la hermana Angela Bassett, quien dirigió unas palabras a la audiencia.
El significado de la Santa Cena
En Juan 6:53, dice que muchos de los seguidores no lograron comprender cuando Jesucristo dijo: “Si no coméis la carne del Hijo del Hombre ni bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros”.
Se obtuvo una mejor comprensión cuando Jesucristo instituyó la Santa Cena durante la Última Cena (Mateo 26). El Señor resucitado también enseñó acerca de esta sagrada ordenanza durante Su visita a los nefitas en el continente americano.
“De todas las invitaciones que extiendan, espero que no tarden en invitar a las personas a venir a adorar a Jesucristo con nosotros [en la reunión sacramental], para que puedan ser testigos del poder de la divinidad mediante la ordenanza de la Santa Centa”, dijo el élder Bassett.
“Nuestro propósito como misioneros es invitar a las personas a vivir la doctrina de Cristo, enseñarles dónde está la puerta, llevarlos hasta la senda y ayudarles a participar de la Santa Cena. … Cerciórense de que su experiencia sacramental sea personal y de adoración”.
‘Permanezcan con Él’ una hora
Mas adelante, en Mateo 26, se narra cuando el Salvador y Sus discípulos van a Getsemaní. En los versículos 37-40, Jesucristo le pide a Pedro, Santiago y Juan: “Quedaos aquí y velad conmigo”. Una hora más tarde, el Salvador volvió y los encontró dormidos, entonces le dijo a Pedro: “¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?”
“¿Cuánto dura la reunión sacramental?” preguntó el élder Bassett.
“Ustedes y yo tenemos la bendición de permanecer con Él una hora —debemos dejar de lado el dispositivo móvil e incluso las escrituras en ese momento, con el fin de enfocarnos únicamente en Él y recordarlo, y recordar las promesas que estamos haciendo al Padre. Permanezcan con Él al menos una hora cada semana e inviten a las personas a unirse y participar en esto”.
El élder Bassett citó investigaciones que sugieren que una persona tiene muchas más probabilidades de bautizarse si asiste a la reunión sacramental durante la primera semana en que se reúne con los misioneros.
“Algo sucede, y cuanto más pronto le ocurra a esa persona, es más probable que entre por esta puerta estrecha y la senda del convenio, lo cual conduce a la vida eterna”, dijo.
El élder Bassett concluyo dando su testimonio del Salvador.
“Inviten a todos a venir y hacer todo lo posible para ayudarlos a entrar por esta hermosa puerta que conduce a la vida eterna”, dijo.
Ayuden a las personas a recordar
En su discurso, la hermana Bassett preguntó: “¿Cuándo supieron que servirían una misión? ¿Cuándo comenzaron a prepararse para servir una misión?”
La hermana Bassett citó Doctrina y Convenios 138:56, donde se enseña que las personas comenzaron a recibir sus primeras lecciones como espíritus en el mundo premortal.
“Todos nosotros elegimos seguir a Jesucristo, y gran parte de lo que harán como misioneros es ayudar a las personas a recordar esa decisión que tomaron”, dijo.
La hermana Bassett dio su testimonio del amor y el poder divino del Salvador, así como del amor que el Padre Celestial tiene por los misioneros.
Lo que aprendieron los misioneros
El élder Joshua Hobby, de Sídney, Australia, asignado a la Misión Perú Lima Este, dijo que valoraba el énfasis del élder Bassett en “permanecer” con el Salvador una hora cada semana durante la reunión sacramental.
“He desarrollado un fuerte testimonio y amor por la Santa Cena los domingos. Encuentro gran consuelo en la Santa Cena. Puedo sentir Su amor”, dijo. “Siento que eso es muy importante. A veces podemos distraernos”.
La hermana Clara Chappell, de Graham, Washington, asignada a los Sitios Históricos de Ohio y a la Misión Texas San Antonio, dijo que se sintió inspirada cuando el élder Bassett compartió el relato de cuando el Salvador alimentó a los 5.000. El relato ilustra cómo el Salvador puede tomar la pequeña contribución de una persona y utilizarla para bendecir muchas vidas.
“Al ofrecer lo que tengo para dar, Jesucristo suplirá la diferencia … para satisfacer las necesidades de todas las personas que conozca”, dijo. “Eso me da consuelo”.
