El élder Ronald A. Rasband del Cuórum de los Doce Apóstoles visitó y se reunió con cientos de Santos de los Últimos Días durante su ministerio en la Región de Bicol de Filipinas en febrero. Esta región incluye la parte sur de la isla Luzon. Tambén ministró en Iloilo y en Ciudad de Cebú en las islas centrales; además en Urdaneta y Manila en la parte norte de Luzon.
Al dirigirse a cientos de Santos de los Últimos Días reunidos en el Centro de Estaca Legazpi Filipinas, en el Bicol, provincia de Albay para un devocional, el élder Rasband invitó a la congregación a reflexionar sobre por qué el Señor está construyendo tantos templos en Filipinas.
En la actualidad hay 13 casas del Señor ya sea en funcionamiento, en proceso de construcción o anunciadas en Filipinas. Entre estas se incluyen los templos ya dedicados de Manila, Ciudad de Cebú y Urdaneta; los que se están construyendo en Alabang, Davao, Bacolod, Cagayan de Oro y Ciudad de Tacloban; y los que han sido anunciados para Tuguegarao, Naga, Santiago, Iloilo y Laoag (todos los enlaces en inglés).
El élder Rasband alentó a los miembros a que redediquen su vida como preparación para la construcción de templos que se llevará a cabo y les instó a “no perderse la majestuosidad de este momento”.
Además, habló sobre el papel que desempeñan las familias, en especial muchas de las familias pioneras en el fortalecimiento de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Mencionando a sus propios antepasados pioneros, animó a los miembros a reflexionar sobre cómo sus descendientes seguirán su ejemplo cuando tengan que enfrentar desafíos y desalientos.
“Ustedes son los pioneros de su familia”, dijo.
Lo que aprendieron los miembros
Ese enfoque en la familia dejó una profunda impresión en muchos de los asistentes al devocional, según un comunicado de prensa de la Sala de Prensa de la Iglesia en Filipinas (ambos enlaces en inglés).
“El mensaje del élder Rasband realmente me hizo reflexionar sobre mi papel en la obra del Señor”, dijo Bae Martina Adelle. “Es fantástico saber que no soy un simple espectador, sino que tengo un papel importante que desempeñar en el recogimiento de Israel”.
Juna Magno invitó a su madre, que no es miembro de la Iglesia, a asistir al devocional.
“De todas las personas que invité a escuchar el mensaje del élder Rasband, solo mi madre estuvo dispuesta a acompañarme”, dijo Magno. “Estuve orando por una experiencia como esta; volvimos a casa sintiéndonos en paz y felices. Mi madre dijo que había aprendido mucho. Espero que pronto quiera saber más de los misioneros. El élder Rasband nos enseñó a no ‘perdernos la majestuosidad del momento’ y ese fue mi momento anoche”.
A Jacqueline Bellen le pidieron que diera su testimonio durante el devocional; dijo que, al principio “estaba paralizada por el miedo”.
“Pero lo superé cuando me di cuenta de que mi testimonio es el resultado de las muchas bendiciones que el Padre Celestial ha derramado sobre mí y mi familia en crecimiento”, dijo.
Durante una reunión combinada de misioneros y líderes en la Ciudad de Legazpi, Albay, el élder Rasband enseñó sobre la importancia de cumplir con el propósito misional. Explicó que el éxito de un misionero no se mide solo por el número de conversos bautizados sino también por el bien que hace y el que deja tras su partida.
Celebración de las donaciones de Ilumina el Mundo
El élder Rasband también presidió un evento en el cual se hicieron entrega de las donaciones de Ilumina el Mundo a las organizaciones participantes en Filipinas.
Durante la temporada navideña de 2024 se instalaron siete máquinas de Ilumina el Mundo en tres ciudades de Filipinas: Ciudad de Cebú, Davao y Manila. Este tipo de máquinas expendedoras especiales (parecidas a las que vemos todos los días), permiten a la gente elegir algo para dárselo a una persona necesitada —en su propio vecindario o en cualquier parte del mundo— a través de organizaciones sin fines de lucro locales e internacionales.
Más de 6300 personas hicieron donaciones a través de estas máquinas expendedoras de caridad ubicadas en Filipinas durante la época navideña de 2024, según un comunicado de prensa publicado en la Sala de Prensa de Filipinas (ambos enlaces en inglés).
El élder Rasband felicitó a las organizaciones por sus esfuerzos y sacrificios para ayudar a los compatriotas filipinos.
“Quiero que sepan que la Iglesia valora los vínculos [que tenemos con ustedes]”, dijo.
El élder Rasband también dijo que “dar es una prioridad fundamental” para la Iglesia ya que bendice muchas vidas, incluso la de niños y jóvenes.
“Hacemos esto para beneficiar y bendecir a la nueva generación en toda Filipinas y en todo el mundo”, afirmó el élder Rasband.
Las donaciones que se hicieron a través de las máquinas instaladas en Filipinas sumaron más de 750 000 pesos filipinos durante la iniciativa 2024. La iglesia donó 500 000 pesos adicionales a cada organización, para cubrir los costos administrativos y de operaciones de las máquinas.
