Miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se congregaron en el Kauffman Stadium en Kansas City, Misuri, para la tercera noche anual de SirveAhora durante el partido de las Grandes Ligas de Béisbol de los Kansas City Royals, el jueves 9 de abril.
Los asistentes participaron en proyectos de servicio previos al Partido, realizados en el área de estacionamiento y 150 misioneros de tiempo completo de la Misión Misuri Independence cantaron el himno nacional de los Estados Unidos.
Se entregó un reconocimiento de SirveAhora a la organización local sin fines de lucro Kansas City Heroes, la cual utiliza voluntarios de SirveAhora para apoyar a personas que se esfuerzan por conseguir una vivienda más estable y mejorar su salud. En los proyectos de servicio realizados antes del partido, los voluntarios —incluyendo jóvenes misioneros de servicio de la Iglesia, miembros locales y amigos— prepararon bolsas con artículos para que Kansas City Heroes las distribuya.

La plataforma SirveAhora es un sitio web y una aplicación gratuitos, proporcionados por la Iglesia, que publican las necesidades de voluntariado de diversas organizaciones. Tan solo en Kansas City, hay más de 5000 usuarios registrados en SirveAhora.
El élder G. Michael Ortiz, Setenta de Área en el Área Estados Unidos Central, realizó el lanzamiento ceremonial de la primera bola antes del partido contra los Chicago White Sox.
“La velada fue un poderoso recordatorio de lo que puede suceder cuando una comunidad se une en torno al servicio”, dijo el élder Ortiz. “Fue muy significativo reconocer a Kansas City Heroes por su compromiso de fortalecer y edificar a las personas del área. Disfruté especialmente ver a tantos miembros y amigos participando, y escuchar a los misioneros de tiempo completo cantar el himno nacional; sonó increíble”.

Los asistentes vistieron camisetas con los lemas “SirveAhora” y “América 250” para destacar las iniciativas que la Iglesia está llevando a cabo en honor al 250º aniversario de la nación, que se celebra este año.
Sandra Millett, de la Estaca Liberty Misuri, ha vivido en el área durante 20 años y comentó que ha sido testigo de un gran crecimiento de la Iglesia. Ella asistió al partido y a los eventos previos con su familia.
“La fiesta previa al partido fue una manera muy divertida de reencontrarme con viejos amigos de diferentes barrios de toda el área metropolitana”, dijo Millett. “Mi familia también disfrutó de los juegos, la música y la deliciosa comida. Espero que esta sea una tradición que podamos repetir durante muchos años más”.
La primera noche de SirveAhora en 2024 incluyó el lanzamiento de honor a cargo del élder Gary E. Stevenson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y a los misioneros entonando el himno nacional. En 2025, el élder Jeremiah J. Morgan, entonces Setenta de Área y ahora Setenta Autoridad General, realizó el lanzamiento de honor, y un coro juvenil interreligioso cantó. En ambos años, las personas participaron en proyectos de servicio y SirveAhora rindió homenaje a una organización sin fines de lucro sobre el terreno de juego.
Una experiencia conmovedora para muchos misioneros
El élder Rhett Anderson, oriundo de Lyman, Wyoming, creció amando y jugando al béisbol desde que tenía tres años. Los misioneros se alinearon a lo largo de la línea de la tercera base al momento de cantar — una zona del campo que resulta muy familiar para el élder Anderson, ya que jugó en esa posición durante la escuela secundaria y en equipos itinerantes.

Mientras competía activamente a los 14 años, se le diagnosticó osteomielitis multifocal recurrente crónica, una enfermedad autoinflamatoria que provoca dolorosas lesiones óseas. Posteriormente, un año más tarde, sufrió una grave lesión en su brazo de lanzar. Tras someterse a una cirugía, no sabía si volvería a poder lanzar una pelota.
“Estaba atravesando una etapa muy difícil en mi vida y me sentía bastante enojado con el Padre Celestial”, dijo el élder Anderson. “Lo culpaba a Él de todo lo que me estaba sucediendo. ¿Cómo podía Él permitir esto? Él sabía que mi plan consistía en ir a la universidad y jugar al béisbol. ... Ese había sido mi sueño durante años y no quería renunciar a él”.
Sin embargo, tomó una decisión: “Decidí que debía confiar en el plan que el Padre Celestial tenía para mí”, dijo. “Mediante la oración y diversas experiencias espirituales, el Padre Celestial me hizo saber que debía servir en una misión. Esta ha sido la mejor decisión que podría haber tomado”.
Aunque desconoce lo que le depara el futuro, ser misionero ha sido la mejor etapa de su vida, dijo.
“Todas las dificultades por las que he pasado me han traído hasta aquí. Poder salir al terreno de juego de los Royals y verlos jugar me hizo sentir como en casa — una experiencia que jamás habría vivido de no estar aquí, sirviendo al Señor”.

Otros misioneros también compartieron sus impresiones sobre la velada.
El élder Christian Haskett, de Syracuse, Utah, dijo: “Entrar al campo de juego fue una experiencia surrealista. Al pisar el mismo lugar donde han pisado los profesionales para cantar el himno nacional, sentí orgullo por mi país y gratitud hacia los hombres y mujeres que luchan por mis derechos. Sobre todo, me sentí agradecido por la mano de Dios al preparar un lugar donde soy libre”.
El élder Rhett Gardner, de Hinesburg, Vermont, dijo: “Cantar en el partido de los Royals será uno de los momentos inolvidables de mi misión. Me encantó poder cantar el himno nacional en un coro de 150 misioneros de tiempo completo. El Espíritu era palpable”.

El élder Tyler Mauchley, de South Jordan, Utah, y el élder Matthew Croasmun, de Kaysville, Utah, escribieron: “Íbamos caminando a buscar nuestra comida cuando un hombre se nos acercó, muy entusiasmado de vernos. Nos contó que había servido una misión allí hacía mucho tiempo y dijo que le parecía genial vernos a todos nosotros, los misioneros, en ese lugar. Era la primera vez que regresaba al área desde que había servido su misión, y estaba muy feliz de estar de vuelta. Hubo muchas personas que parecían sentirse atraídas por nuestra luz. Querían saber quiénes éramos y a qué Iglesia pertenecíamos. La gente, sin duda, percibía que había algo diferente allí”.
— Amanda Volk, directora adjunta de comunicaciones de la Iglesia en el área de Kansas City, y Corrie Clasen, directora de SirveAhora para el área de Kansas City, contribuyeron a este artículo.





