Los proyectos humanitarios y de servicio son una parte esencial de los esfuerzos por amar y cuidar a todos los hijos de Dios.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días anima a sus miembros a seguir el primero y el segundo grandes mandamientos, que son “amar a Dios y amar a tu prójimo”, enseñó el presidente de la Iglesia, Russell M. Nelson, en la conferencia general de octubre de 2019.
Los proyectos humanitarios y de servicio son una parte esencial de ese esfuerzo por amar y cuidar a todos los hijos de Dios en todo el mundo, sin importar la raza, la religión ni la nacionalidad, según un artículo en caring.ChurchofJesusChrist.org. La Iglesia puede cumplir su misión humanitaria al colaborar con otras organizaciones en todo el mundo.
El presidente Dallin H. Oaks, primer consejero de la Primera Presidencia, dijo en la conferencia general de octubre de 2022: “La Iglesia de Jesucristo está comprometida a servir a los necesitados, y también está comprometida a cooperar con otros en ese esfuerzo”.
Esto a menudo implica donar recursos o horas de voluntariado a organizaciones que se especializan en un área específica de ayuda humanitaria. Al trabajar juntos, pueden tener un mayor impacto al brindar ayuda inmediata y fomentar la autosuficiencia de los hijos de Dios.
La Iglesia también sigue principios humanitarios al ofrecer ayuda en todo el mundo y busca organizaciones que compartan valores similares, explicó una publicación de la cuenta de redes sociales Caring de la Iglesia. Ejemplos de esos valores son la humanidad, la neutralidad, la imparcialidad y la independencia.
Al colaborar, la Iglesia busca organizaciones cuyos proyectos humanitarios:
- Procuren ayudar a los más vulnerables, sin importar su raza, religión ni nacionalidad.
- Atiendan las necesidades inmediatas mientras fortalecen a los beneficiarios para que puedan atender mejor sus necesidades futuras.
- Aumenten la sostenibilidad utilizando los recursos locales para abordar las necesidades locales.
Lo que otras organizaciones dicen sobre trabajar con la Iglesia
En la publicación de la Iglesia sobre el cuidado, los líderes de organizaciones que trabajan estrechamente con la Iglesia en todo el mundo compartieron sus pensamientos sobre la colaboración.
Barron Segar, presidente y director ejecutivo de World Food Program USA, dijo: “Durante casi una década, el Programa Mundial de Alimentos y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días han [colaborado] para proporcionar alimentos y otra asistencia esencial a las personas más vulnerables en todo el mundo. En este momento de una necesidad mundial sin precedentes, estamos agradecidos por el apoyo de la Iglesia, que ofrece un salvavidas para millones de personas hambrientas y esperanza en un futuro mejor”.
Kerri Murray, presidenta de ShelterBox USA, dijo: “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días nos permite llegar a las comunidades más vulnerables de todo el mundo con ayuda vital cuando más la necesitan”.
Michelle Nunn, presidenta y directora ejecutiva de CARE USA, dijo: “La colaboración invaluable de CARE con La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha asegurado que podamos continuar llenando brechas críticas y satisfaciendo las necesidades de las comunidades vulnerables. ... Estamos agradecidos por los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que donan con gran generosidad para brindar ayuda y esperanza a otros en este mundo”.
Colaborar con organizaciones de fe
Robert Hokanson, gerente principal de Prioridades Globales de la Iglesia, habló sobre colaborar con otras religiones y organizaciones basadas en la fe para brindar ayuda humanitaria y fomentar la autosuficiencia.
“Una de las cosas implícitas en una comunidad de fe es la confianza”, dijo. “Las personas donarán a su iglesia por una buena causa debido a esa confianza. Cuando esa organización basada en la fe demuestra confianza mediante la colaboración con otra organización basada en la fe, ilustra que podemos superar las diferencias y trabajar con otros en valores compartidos”.
Debido a que la Iglesia es una organización mundial, está conectada con las comunidades locales a través de sus miembros y puede comprender las necesidades locales y responder rápidamente. Cuando la Iglesia no tiene presencia en un área afectada, apoya económicamente a las organizaciones que ya cuentan con procesos establecidos para cuidar de quienes lo necesitan, informó otra publicación en las redes sociales de la cuenta Caring de la Iglesia.
Esforzarse por amar a Dios y amar al prójimo impulsa a la Iglesia a servir a los demás. Una amplia red de líderes locales y relaciones de confianza hace posible esta labor, dijo Hokanson.
“Muchas personas pueden sorprenderse al saber hasta qué punto las organizaciones basadas en la fe nos arremangamos, unimos fuerzas y trabajamos juntas”, dijo.
Lea más acerca de la labor humanitaria de la Iglesia en caring.ChurchofJesusChrist.org y en TheChurchNews.com/humanitarian-efforts

