La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha donado dos mamógrafos digitales de última generación a dos de los centros de salud más grandes de Montenegro, una donación que, según los líderes de la salud, salvará vidas.
En un país con tan solo 34 Santos de los Últimos Días y una rama, donde la Iglesia lleva establecida tan solo 15 años (en inglés), esta donación ejemplifica la iniciativa de la Iglesia para ayudar a mujeres y niños de todo el mundo.
El cáncer de mama es el tipo de cáncer más común entre las mujeres de esta nación del sudeste europeo, representando casi un tercio de todos los diagnósticos de cáncer en mujeres. La Organización Mundial de la Salud informa (en inglés) que el cáncer de mama es una de las principales causas de muerte en las mujeres montenegrinas.
Durante años, la falta de equipos adecuados y el acceso limitado han dejado a muchas mujeres montenegrinas sin opciones de detección fiables. Pero el 2 de julio, eso empezó a cambiar.
En una ceremonia celebrada en el Centro Clínico de Montenegro en Podgorica, el Ministro de Salud montenegrino, Vojislav Šimun, recibió formalmente el equipo en nombre del país y expresó su profunda gratitud a la Iglesia por su apoyo, según (en esloveno) un comunicado publicado en el sitio web de la Iglesia en Eslovenia.

Šimun explicó que se trata de “un paso importante hacia una mejor salud para las mujeres de Montenegro”.
Los dos dispositivos — uno para el Centro Clínico de Montenegro y otro para el Hospital General de Nikšić — están valorados en USD$485 000 e incorporan tomo síntesis digital, una tecnología que permite realizar exploraciones tridimensionales de la mama.
“Nos complace especialmente que el Hospital General de Nikšić sea ahora el primer centro de salud, además del KCCG (Centro Clínico de Montenegro), en contar con un mamógrafo para tomo síntesis, una tecnología que permite una detección del cáncer de mama invasivo un 65 % más eficiente en comparación con las mamografías 2D clásicas”, declaró Šimun.
La hermana Lisa Allan, una de las misioneras humanitarias de mayor antigüedad de la Iglesia que sirve en Montenegro, explicó: “Nikšić es la segunda ciudad más grande de Montenegro, con una población de aproximadamente 73 000 habitantes. Sin embargo, durante los últimos años, los servicios de mamografía no han estado disponibles porque sus equipos analógicos no funcionaban y no se podían reparar”.
Šimun enfatizó las amplias implicaciones de la donación.
“Junto con nuestros colaboradores, profesionales de la salud y toda la sociedad, estamos estableciendo un sistema en el que ninguna mujer se verá privada de atención médica de calidad”, afirmó. “Hoy, gracias a esta importante contribución, estamos aún más cerca de alcanzar este objetivo”.
En el evento, Šimun entregó una carta de agradecimiento al élder y a la hermana Allan, quienes han trabajado en estrecha colaboración con líderes locales y representantes de la Iglesia para facilitar la donación. Se espera que las máquinas reduzcan significativamente los tiempos de espera para las pruebas de detección y proporcionen imágenes de mayor calidad, ambos factores clave para el éxito de los tratamientos.

Davide Lotito, director regional de Servicios de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia en el Área Europa Central, reflexionó sobre el propósito más profundo de la donación.
“Este día no solo es importante por la entrega de los mamógrafos, sino también por el compromiso compartido, entre nuestra Iglesia y el pueblo de Montenegro, con la salud, la dignidad y el bienestar de las mujeres y las familias de este hermoso país”, dijo Lotito.
El élder Paul Picard, Setenta de Área, también ofreció una perspectiva espiritual sobre la importancia de la donación.
“Como seguidores de Jesucristo, vivimos según sus enseñanzas. Cuando le preguntaron a Jesús sobre el gran mandamiento, respondió que debemos ‘Amarás, pues, al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas’”, dijo Picard. “Luego añadió el segundo gran mandamiento: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. Este amor es el motor de nuestro propósito y comienza en nuestras familias”.

Los mamógrafos son solo la última de una larga lista de iniciativas humanitarias de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en todo el mundo. A través de proyectos de agua potable, socorro en casos de desastre, donaciones médicas, seguridad alimentaria, asistencia a refugiados y más, la Iglesia busca seguir el ejemplo del Salvador al cuidar de los necesitados.
Con la puesta en funcionamiento de las máquinas en Podgorica y Nikšić, la contribución de la Iglesia se erige como un símbolo de compasión cristiana.
En sus palabras de clausura, Šimun instó a las mujeres de Montenegro a hacerse una prueba de detección gratuita y a monitorear su salud con regularidad.

