Inspirada en el concepto hawaiano de kuleana, que significa responsabilidad, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se esfuerza para que sus propiedades en la Costa Norte de Oahu, Hawái, alcancen la autosuficiencia energética para 2026.
Entre estas propiedades se encuentran la Universidad Brigham Young–Hawái, el Templo de Laie, Hawái y el Centro Cultural Polinesio.
Según el presidente de BYU–Hawái, John S.K. Kauwe III, kuleana tiene sus raíces en la antigua cultura hawaiana y se refiere, “tanto a la responsabilidad como al deber de administrar la tierra para bendecir la vida de los demás”.

El concepto de kuleana, continuó, está “muy bien alineado con las pautas del evangelio que dicen que tenemos que ser justos administradores del mundo natural que proviene de nuestro Salvador Jesucristo”.
Con este espíritu, las propiedades de la Iglesia en la isla están trabajando juntas para implementar varias prácticas sostenibles.
“Nos hemos asociado [y] compartimos información [y] datos”, dijo Greg Maples, vicepresidente de los servicios alimentarios del Centro Cultural Polinesio. “Estamos trabajando juntos para reducir esa huella aquí mismo, en este lado de la isla”.

BYU–Hawái: A la vanguardia de la eficiencia energética
En un informe publicado el 24 de marzo, la Iglesia señaló que BYU–Hawái ya tiene instalados un poco más de 1.5 hectáreas de paneles solares en los techos del estacionamiento cubierto de la universidad y en los techos de los edificios, con un total de tres baterías de almacenamiento energético.
Kevin Schlag, vicepresidente de operaciones de BYU–Hawái, dijo que estos paneles solares cubren cerca de un tercio de las necesidades de energía eléctrica de la universidad. Aun así, se espera que un parque solar de casi 3 hectáreas, con ocho baterías de almacenamiento adicionales aumente el acceso de la universidad a la energía solar y cubra el 100 % sus necesidades de electricidad, así como también las del templo de Laie y del Centro Cultural Polinesio.

Además de mejorar la sostenibilidad energética de la Iglesia en la isla, el presidente Kauwe dijo que la instalación de los paneles solares en el campus de BYU–Hawái ha sido algo “muy práctico” y una solución que ha resultado beneficiosa en muchos sentidos.
“Si se fijan en el aspecto de nuestros paneles solares, verán que no son ‘invasivos’ [del entorno]”, dijo. “[También,] a la gente le gusta el hecho de que su auto esté a la sombra y protegido de los elementos, hasta cierto punto”.

Siguiendo los pasos de la Universidad en cuanto a dar prioridad a la sostenibilidad, el Centro Cultural Polinesio también ha comenzado a instalar paneles solares en sus edificios, como en el techo de su teatro, el Pacific Theater y el edificio de los servicios de mantenimiento del centro.
De acuerdo con Maples, “[los paneles] se han colocado con el objetivo de compensar parte de los costos, reducir nuestra demanda y minimizar nuestro impacto en la red eléctrica principal”.

Otras medidas que la universidad ha tomado para mejorar su eficiencia energética, son el uso de un sistema centralizado de agua fría para climatizar los edificios; un diseño de las nuevas residencias de estudiantes que maximiza la ventilación natural; y la instalación de luces LED con sensores de movimiento.
Al hablar sobre las repercusiones que tendrán estos esfuerzos, el presidente Kauwe dijo: “Mi idea para la BYU–Hawái del futuro es que estemos a la vanguardia de las estrategias y soluciones que harán de Hawái, de toda Asia y del Pacífico un lugar más sano, luminoso y mejor para las generaciones venideras”.

Predicar con el ejemplo
Jenica Sedgwick, la gerenta de sostenibilidad de la Iglesia dijo, en una reciente entrevista con Church News (en inglés), que el enfoque de la Iglesia en la sostenibilidad ha llevado a sus instituciones educativas, entre ellas los campus de BYU, a llevar a cabo algunos “proyectos realmente interesantes y creativos”, incluso proyectos dirigidos por estudiantes.
De acuerdo con el presidente Kauwe, “Nuestros estudiantes pueden beneficiarse enormemente si nos ponemos a la vanguardia en los esfuerzos de sostenibilidad, ya que pueden volver a sus hogares y a sus comunidades y bendecir la vida de los demás”.

Por ejemplo, Eddie Heng, un estudiante de BYU—Hawái originario de Camboya, en su deseo de devolver algo a la universidad, al medio ambiente y a su comunidad, solicitó un puesto para trabajar en el huerto de hierbas del comedor Banyon Dining Hall de la universidad; lo contrataron para que cuidara de las plantas situadas afuera de la cocina.
“Aquí hago experimentos en línea y personales con la propia planta” explicó Heng.
Gracias a sus investigaciones, experimentos y el consejo de sus padres desde su país, Heng ha “transformado una zona descuidada en un próspero huerto”, informó la Iglesia, un huerto que proporciona ingredientes frescos para el comedor de la universidad y para el disfrute de todos los estudiantes.

Ser parte de algo más grande
Los esfuerzos de BYU–Hawái por adoptar energías renovables y otras prácticas sostenibles reflejan el “compromiso más amplio” de la Iglesia de cuidar la tierra y conservarla para las futuras generaciones, según las indicaciones del presidente Russell M. Nelson.
En otro informe de su Sala de Prensa (en inglés), la Iglesia dijo que adoptar prácticas de energía renovable utilizando sistemas de energía solar en los nuevos centros de reuniones del Pacífico Sur está mejorando la eficiencia de costos y la confiabilidad de los sistemas. Estos resultados son muy importantes en lugares como Papúa Nueva Guinea donde cerca del 85 % de la población no tiene acceso a la electricidad.
“Al incorporar la energía solar” afirma el informe, “estos centros de reuniones se convierten en faros de luz, tanto espiritual como física, para la comunidad”.
Escuche este episodio del podcast de Church News (en inglés) para saber más sobre cómo la Iglesia está adoptando la energía renovable y otras prácticas de sostenibilidad, como la conservación del agua y la utilización de los residuos (en inglés) en sus operaciones en todo el mundo.

