Nota del editor: Este artículo fue publicado originalmente por Deseret News en inglés y traducido al español por el equipo de Church News.
Dos miembros de los ‘Black 14’ encendieron ceremoniosamente la ‘Y’ en la montaña sobre el estadio LaVell Edwards el sábado por la noche antes del partido BYU-Wyoming, convirtiéndose en dos de los “encendedores de la Y” menos probables en la historia del fútbol de BYU.
“Es un milagro”, dijo el director de deportes de BYU, Tom Holmoe. “Si la gente quiere ver un milagro, hemos visto uno esta noche”.
Mel Hamilton, John Griffin y una docena de otros afroamericanos jugadores de fútbol de Wyoming fueron expulsados de su equipo, que estaba entre los 20 mejores, un día antes de su partido con BYU en 1969. Fueron expulsados por ir a preguntar a su entrenador si podían llevar brazaletes negros durante el partido para protestar contra la prohibición, ahora levantada, de que los afroamericanos poseyeran el sacerdocio en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la cual patrocina a BYU.
Griffin y Hamilton pasaron los últimos cuatro días hablando con el equipo de fútbol americano de BYU, los estudiantes y los administradores, y culminaron el sábado por la noche encendiendo la ‘Y’ antes de la victoria de 38-24 de BYU en el puesto 19 sobre Wyoming.
“El hecho de que estemos en este estadio es surrealista para mí y para Mel”, dijo Griffin. “No me he sentido tan bien en mucho tiempo. Se está sumando a la sanación que ha estado en marcha durante muchos años”.
Los ‘Black 14’ se reconciliaron con la Iglesia en 2020, cuando colaboraron para proporcionar cientos de miles de dólares en alimentos a las despensas de las ciudades natales de los jugadores.
Ser expulsados de su equipo fue increíblemente doloroso para los 14 jugadores afroamericanos. Griffin albergó su ira durante una década. Hamilton dejó de ver el deporte que amaba y se dedicó a protestar frente al Instituto de los Santos de los Últimos Días, junto al campus de Wyoming.
“Eso fue hace 53 años”, dijo Griffin. “Ahora, es totalmente diferente. Queremos trabajar juntos para ayudar a la humanidad. Somos hermanos y hermanas. Somos amigos”. El coordinador de alimentos de los SUD en Colorado, somos los mejores amigos. Me ha ayudado a luchar contra la inseguridad alimentaria”.

Griffin dijo que recibió grandes abrazos el sábado por la noche en la cancha de parte del entrenador de Wyoming, Craig Bohl, y del entrenador de BYU, Kalani Sitake. También recibieron vítores de 60 042 aficionados.
Sitake dijo: “Estoy muy orgulloso de ustedes”, informó Griffin.
La Universidad de Wyoming se disculpó con los 14 afroamericanosfe en 2019.
“Ahora estamos trabajando en conjunto con la Iglesia, con BYU, con Wyoming”, dijo Griffin.
Y no hemos terminado, añadió él.
“El resto de la historia no se ha contado todavía”, dijo Griffin. “Tenemos planes para hacer algunas cosas bastante especiales. ... La historia va a continuar. Simplemente estamos cobrando fuerza”.

Aunque el élder S. Gifford Nielsen, un Setenta Autoridad General y ex mariscal de campo de BYU y la NFL que ha sido el enlace de la Iglesia con los “Black 14”, él ha sido asignado a África, Griffin dijo que ha pasado los últimos tres días trabajando en una estrategia para que los “Black 14” hagan más con la Iglesia a través del élder Randall K. Bennett.
Los élderes Nielsen y Bennett asistieron al partido y el élder Nielsen empujó a Hamilton en su silla de ruedas al campo de juego antes de la ceremonia.
“No puedo divulgarlo ahora mismo, pero ocurrirá en los próximos seis meses y ayudará a mucha gente”, dijo Griffin.
El hijo de Hamilton se unió a la Iglesia de Jesucristo y su nieta es misionera en Barbados, donde ella está ayudando a limpiar después del huracán Fiona, dijo la esposa de Hamilton, Carey.
La esposa de Griffin, Gilda, también lo acompañó en el viaje a BYU.
“En los días en que jugaba aquí, había mucha animosidad desde estas gradas aquí”, dijo Hamilton. “Hoy sentí el amor que tienen y me empapé de todo ello. Espero que todo este estadio pueda sentir mi amor y gratitud”.
La visita de Hamilton y Griffin a BYU fue patrocinada por la nueva Oficina de Pertenencia de BYU.
Ambos hombres han utilizado su fe en Jesucristo para describir cómo la Iglesia y los 14 afroamericanos han cambiado las cenizas por la belleza.
“Dios nos unió”, dijo Griffin el viernes por la noche después del estreno del nuevo documental, “‘Black 14’: Sanando corazones y alimentando almas”, realizado por estudiantes de periodismo de BYU. “Todo lo que hemos hecho hasta hoy, incluso estar aquí, es obra de Dios”.
“Dios miró a nuestro favor”, dijo Hamilton.
Lo mismo sintieron ellos el sábado por la noche en el campo de juego.
“Es una sensación fantástica”, dijo Griffin. “Puedo resumir esta semana en una palabra, y es compañerismo”.


