El año 2021 fue uno en el que muchos países sufrieron la pandemia de COVID-19, desastres naturales, pobreza, guerra, disturbios políticos y otras pruebas. La ayuda y el alivio llegaron a través de donaciones de la Iglesia, Latter-day Saint Charities (en inglés), voluntarios que se organizaron a través de SirveAhora (en inglés) y miembros de la Iglesia que estaban dispuestos a trabajar y servir a los demás.
Ayuda durante la pandemia de COVID-19
El 26 de febrero, Latter-Day Saint Charities (en inglés), el brazo humanitario de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, anunció una donación de US$20 millones al Fondo Internacional de Emergencia para la Infancia de las Naciones Unidas, o UNICEF, para ayudar a garantizar un acceso seguro, rápido y equitativo a las vacunas contra el COVID-19 en todo el mundo. Esta donación convirtió a Latter-Day Saint Charities en el mayor donante del sector privado hasta la fecha en apoyo a UNICEF Acelerador del acceso a las herramientas contra el COVID-19 (en inglés) y el Fondo de Acceso Global para Vacunas COVID-19 llamado COVAX (en inglés).
Una semana después, el 5 de marzo, el obispo presidente Gérald Caussé agradeció a UNICEF por su trabajo a través de un mensaje en video, y luego el director ejecutivo de UNICEF también expresó su agradecimiento a los miembros y amigos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días por los esfuerzos combinados para combatir el COVID-19.
En mayo, la Iglesia anunció una donación de US$4.15 millones para el alivio de COVID-19 en la India. El dinero se utilizó para adquirir concentradores de oxígeno, ventiladores y otros equipos médicos en toda la nación asiática para ayudar a aliviar la pesada carga que sienten los trabajadores de la salud de primera línea, los pacientes y los trabajadores migrantes desplazados.

Los miembros de la Iglesia también se preocuparon por sus vecinos cansados de la pandemia a nivel local. Por ejemplo, el 1 de febrero, los miembros de la Estaca Tyhee Pocatello Idaho pasaron el día organizando y distribuyendo 1.300 cajas de comida (en inglés) a los residentes de la reserva indígena de Fort Hall y otros.
Apoyo a los refugiados
El 7 de mayo, la Iglesia entregó un gran cargamento de comida, agua y otras provisiones a una instalación en el área de Houston operada, entre otros, por Interfaith Ministries for Greater Houston y Caridades Católicas. Fue una de las muchas entregas a casi una docena de organizaciones benéficas en la región de Houston para ayudar a los refugiados reasentados que han escapado de la persecución en sus respectivos países de origen.
Latter-day Saint Charities anunció el 3 de junio una donación de US$5 millones para ayudar a nueve agencias de reasentamiento de refugiados. Se esperaba que el dinero beneficiara a más de 9.000 refugiados e inmigrantes para cubrir el costo de vida básico, obtener capacitación laboral y recibir capacitación educativa complementaria, entre otras cosas.
A finales de junio, el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y la hermana Sharon Eubank, primera consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, participaron virtualmente en 2021 AMAR Windsor Dialogue Conference [Conferencia de Diálogo AMAR Winsor 2021]. Hablaron sobre la salud mental y emocional de millones de personas en los campos de refugiados — y el apoyo que necesitan para expresar su fe religiosa.

La difícil situación de los refugiados afganos salió a la luz durante el verano y el otoño tras semanas de disturbios y conflictos en la nación. El 1 de septiembre, la Iglesia compartió cómo Latter-day Saint Charities proporciona ayuda de emergencia a miles de refugiados afganos en Alemania, Estados Unidos y Catar.
A medida que los refugiados comenzaron a llegar a Estados Unidos, muchos proyectos y socios de SirveAhora encontraron formas de reunir los suministros necesarios para establecer nuevos hogares, incluyendo la recolección de kits de cocina en el norte de California y otros suministros para el hogar en el norte de Virginia.
Una organización sin fines de lucro llamada ShelterBox explicó a Church News cómo su asociación con Latter-day Saint Charities los había ayudado durante todo el año — y años anteriores — a proporcionar herramientas y refugio a cientos de miles de personas desplazadas en todo el mundo.
Respuestas a huracanes, tornados y tormentas
Honduras fue duramente golpeado por los huracanes Eta e Iota a finales de 2020. La Iglesia envió un gran cargamento de alimentos después, y luego, el 1 de febrero, la Iglesia presentó una gran donación a los líderes de la ciudad de San Pedro Sula, Honduras, para beneficiar a más de 20.000 personas afectadas por las poderosas tormentas. La donación incluyó cinco contenedores con 17.009 kilos de ropa y 77.640 kilos de comida con un valor de más de US$210.000.
El 25 de enero, un tornado azotó Alabama (en inglés). Luego, al menos 10 tornados más pasaron por el estado el 25 de marzo. Los esfuerzos de limpieza comenzaron de inmediato. Barry R. Sadler, presidente de la Estaca Birmingham, Alabama, dijo: “El sábado probablemente tuvimos 40 miembros de la estaca y 20 misioneros haciendo limpieza en tres lugares diferentes”.

En agosto, el huracán Ida azotó Luisiana y causó muchos daños. Miles de voluntarios Santos de los Últimos Días de Manos que Ayudan trabajaron para quitar los escombros.
A finales del verano se produjeron inundaciones históricas y devastadoras en Europa. En las semanas posteriores a las inundaciones, los voluntarios y los miembros de la Iglesia en Alemania, Bélgica y Luxemburgo limpiaron hogares y negocios, donaron ropa y ofrecieron bombas de agua, alimentos y apoyo. Los habitantes de una zona de Alemania comenzaron a llamar a los misioneros “Engel unterwegs” (“ángeles en movimiento”).
Las Islas Británicas fueron azotadas por la tormenta Arwen el 26 de noviembre, y los peores vientos en cuatro décadas azotaron las costas orientales de Escocia y el norte de Inglaterra. Esto llevó a los miembros de la Iglesia a prestar servicio a los más afectados por la tormenta.
La noche del 10 al 11 de diciembre, tornados arrasaron el medio oeste y el sur de Estados Unidos. Posteriormente, Manos que Ayudan y los miembros de la Iglesia respondieron a la destrucción. Los miembros de la Iglesia todavía estaban limpiando los escombros en los días previos a Navidad, y muchos habían dejado la Iglesia el domingo para salir y servir. “Hay un momento para ser cristiano”, explicó un obispo local.
El 20 de diciembre, el tifón Rai azotó Filipinas. Más de 50 centros de reuniones de la Iglesia se abrieron como refugios después de que los vientos y la lluvia dañaron hogares y cortaron el suministro eléctrico.
Iniciativas y proyectos humanitarios
La primera Deseret Industries fuera del oeste de Estados Unidos (en inglés) — ubicada en Houston, Texas — se dedicó y abrió al público el 24 de marzo. Deseret Industries tiene como objetivo lograr un cambio duradero (en inglés) a través de capacitación laboral, mejora de habilidades y asesoramiento profesional.
Dos días después, el 26 de marzo, Latter-day Saint Charities publicó su informe anual, que incluía más de 3.600 proyectos en 160 países. De esos proyectos, el esfuerzo de ayuda para el COVID-19 incluyó más de 1.000 proyectos en 150 países y territorios — el esfuerzo humanitario más grande de la Iglesia hasta la fecha. Otros proyectos incluyeron el apoyo a los refugiados y el trabajo voluntario a través de SirveAhora.
El 14 de junio, la Primera Presidencia y los líderes de la NAACP anunciaron iniciativas educativas y humanitarias como parte de una colaboración continua entre las dos organizaciones.

A principios de junio, Latter-Day Saint Charities describió todo el trabajo que ha estado haciendo para aliviar el sufrimiento en Sudán. Las devastadoras inundaciones y la afluencia de refugiados que llegaban de los países vecinos significaron que la nación necesitaba más ayuda humanitaria en 2021.
La Iglesia también trabajó en la lucha contra la anemia en África Occidental y en la educación de las familias sobre cómo mejorar la nutrición infantil.
Y un nuevo Family Transfer Center comenzó a brindar ayuda humanitaria a las familias migrantes que llegaban a Houston. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días proporcionó fondos, así como voluntarios de entre las 23 estacas y 70.000 miembros de la Iglesia en Houston, la cuarta ciudad más grande de EE. UU.
La hermana Eubank habló en la conferencia general de octubre de 2021 sobre todas las formas en que la Iglesia había estado involucrada en la labor humanitaria en todo el mundo.
“La Iglesia de Jesucristo está bajo el mandato divino de cuidar de los pobres. Es uno de los pilares de la obra de salvación y exaltación”, dijo la hermana Eubank. Ella compartió cuatro ejemplos para ilustrar los esfuerzos: la ayuda por el COVID-19 en Sudáfrica, la costura de tradicionales prendas musulmanas para mujeres refugiadas de Afganistán, una joven en Haití edificando a otros después del terremoto y misioneros en Alemania respondiendo a las oraciones de un comerciante católico después de las inundaciones.
El servicio durante todo el año
Los miembros de la Iglesia se sirvieron entre sí y a sus vecinos en grandes y pequeñas formas a lo largo de 2021, y la mayor parte de ese servicio no se informó o se realizó en silencio y sin reconocimiento. Pero Church News informó sobre muchos esfuerzos que llamaron su atención.
Un programa humanitario de múltiples socios llamado “Feed My Sheep” [Apacienta mis ovejas] bendijo innumerables vidas en Arizona (en inglés) el año pasado. La iniciativa de alimentos se basa en personas con mentalidad caritativa, incluyendo misioneros de tiempo completo de cuatro misiones de Arizona que brindan sustento vital a muchas familias vulnerables.
El 8 de mayo fue un día de servicio para miles de jóvenes y jóvenes adultos en St. George, Utah. Dedicaron unas 11.500 horas de trabajo y recogieron más de 3.000 bolsas de basura. También en mayo, los jóvenes Santos de los Últimos Días en Virginia terminaron de crear una obra de arte que representa 10.000 actos de servicio.
Uno de los eventos de servicio más importantes se produjo el 11 de septiembre, cuando los miembros de la Iglesia de todo el país y Canadá se reunieron para un Día Nacional de Servicio y Conmemoración (en inglés) para conmemorar el aniversario N.°20 de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. SirveAhora.org fue una de las casi 100 organizaciones que colaboraron con el Día del 11 de septiembre (en inglés) para organizar proyectos de servicio comunitario e interreligioso y oportunidades de voluntariado.

A finales de octubre, cientos de personas condujeron a 27 lugares el mismo día para dejar 4.200 animales de peluche para la organización benéfica de la Casa de Ronald McDonald de San Diego.
Noviembre y diciembre estuvieron llenos de servicio a través de la iniciativa anual de Navidad #IluminaElMundo, con el tema “Ilumina el Mundo con Amor”. Se publicó un nuevo video, así como un calendario de servicio diario y un calendario de servicio para niños.
Uno de esos eventos de #IluminaElMundo fue una donación de sangre masiva de un solo día con casi 50 ubicaciones en Florida. Otros países y regiones del mundo realizaron eventos #IluminaElMundo como en África, Filipinas y México.
Miembros del programa de las Mujeres Jóvenes también compartieron cómo #IluminanElMundo a través del servicio y el amor. Los jóvenes durante todo el año utilizaron SirveAhora para bendecir a otros (en inglés) — y a ellos mismos — desde Alaska hasta Australia. Es algo que el gerente global de SirveAhora, Heath Bradley, mencionó en un episodio del podcast de Church News (en inglés) en diciembre: “Nuestras diferencias realmente no son diferencias mientras servimos … y siento que esta herramienta ayudará al mundo a prepararse para el regreso de nuestro Señor y Salvador”.






















