Resumen del discurso
Mientras estaba en un vuelo a Perú, élder Nash invitó a un ateo a leer el Libro de Mormón y mientras estaba en un aeropuerto en Nigeria, invitó a un joven a reunirse con los misioneros. “En ambos casos, mi responsabilidad — mi oportunidad — fue la misma: sostener la luz del Evangelio — amar, compartir e invitar a cada uno de ellos de una manera normal y natural”.
Conocer las verdades del Evangelio cambia la vida. “Cuando una persona aprende el glorioso propósito de la vida, llega a comprender que Cristo perdona y socorre a quienes lo siguen, y luego elige seguir a Cristo en las aguas del bautismo, la vida mejora — incluso aunque las circunstancias de la vida no cambien”.
Compartir el Evangelio puede traer gozo, esperanza, acceso al poder de Dios, protección contra la tentación y sanación en la vida. “Todo esto, y más — (incluyendo el perdón de los pecados) — destila sobre nosotros como bendiciones del cielo a medida que compartimos el Evangelio”.
Muchos solo se mantienen alejados de la verdad porque “no saben dónde hallarla” (Doctrina y Convenios 123:12).
“Mi invitación de hoy es sencilla: compartan el Evangelio. Sean ustedes y sostengan la luz. Al hacerlo, oren pidiendo la ayuda del cielo y sigan las impresiones espirituales. Ámen a Dios con todo su corazón y a su prójimo como a ustedes mismos”.
Lea el discurso completo: Alcen su luz

Acerca del élder Nash
- Marcus Nash nació el 26 de marzo de 1957 en Seattle, Washington— donde su padre, Brent Nash, estudió odontología y luego se estableció con su esposa, Beverly, para criar a sus dos hijos y tres hijas.
- Él y su futura esposa, Shelley Hatch, crecieron como amigos y vecinos. Se casaron el 29 de mayo de 1979 en el Templo de Salt Lake.
- Después de graduarse con un título en derecho de BYU, trabajó en un prominente bufete de abogados en Seattle hasta que fue llamado como Setenta Autoridad General en 2006.
