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El anterior pícher de Ligas Mayores, Jeremy Guthrie, habla del campo de béisbol vs el campo misional a medida que el Día de Inauguración se acerca

El audio del artículo solo está disponible en inglés.

El gran jugador de béisbol Joe DiMaggio, dijo una vez que él disfrutaba su Día de Inauguración de deportes “como una fiesta de cumpleaños cuando eres un chico; piensas que algo maravilloso va a pasar”.

El presidente de la Misión Texas Houston Sur, Jeremy Guthrie, sabe exactamente acerca de lo que hablaba “Joltin Joe”.

Por 15 temporadas como un jugador profesional de béisbol, Guthrie quería hacer la cuenta regresiva de los días finales de marzo que precedían al Día de Inauguración, el comienzo de una nueva temporada con todas sus posibilidades.

El pícher de los Royals de Kansas City, Jeremy Guthrie (11), lanza contra los Yanquis de Nueva York durante la primera entrada de un juego de béisbol el lunes, 25 de mayo de 2015, en Nueva York. | Julie Jacobson, PA

“Los juegos de práctica de primavera podían empezar alrededor de los primeros días de marzo”, dijo a Church News. “Ese era siempre un tiempo emocionante, porque tú podías salir, trabajar y asegurarte que todas las partes móviles estaban todavía funcionando apropiadamente, y estar listo para la temporada a través de la competencia contra otros jugadores”. 

Para los pícheres como Guthrie, los días y semanas de marzo que precedían el Día de Inauguración eran a menudo definidos por la presión.

“Pero yo aceptaba el desafío de intentar hacer lo mejor durante ese corto periodo. Tienes como cuatro semanas para ser probado, y algunas veces menos, para mostrar a un equipo de lo que eres capaz de hacer y ganar una oportunidad de pichar en las Ligas Mayores”.

El entrenamiento de primavera también ofrecía al exmisionero inolvidables momentos para reconectarse con sus compañeros de equipo, jugando algunas rondas de golf y disfrutando con su familia y amigos de la calidez de los atardeceres de Florida o Arizona

Marzo de 2019 ha sido “completamente diferente” para el que tiene ahora 39 años de edad, que una vez empezó el Juego 7 en una Serie Mundial.

“Una de las mayores diferencias entre ser un presidente de misión y un jugador de béisbol, es que, como un jugador de pelota, estás acostumbrado a los días de asueto y a las temporadas en que no hay juegos”, dijo. “Pero en la obra del Señor, en la obra misional en particular, no hay días de asueto. La obra nunca se pone lenta”.

El presidente de la Misión Texas Houston Sur, Jeremy Guthrie, se une a otros msioneros en bicicleta para compartir el Evangelio con investigadores potenciales. | Cortesía del presidente Jeremy Guthrie

Los días de marzo del pícher Guthrie eran ajetreados con los entrenamientos, los juegos de pretemporada y ejercicios con los entrenadores y receptores. Ahora, el calendario de marzo del presidente Guthrie está lleno de conferencias de zona, capacitaciones, entrevistas, bienvenidas a nuevos misioneros, organizando despedidas para las hermanas y élderes que salen y coordinando con los líderes del sacerdocio del Área de Houston.

Cuando él y su esposa, y compañera de misión, la hermana Jenny Guthrie, son testigos del trabajo mancomunado de los misioneros, se acuerdan de la camaradería que se encuentra en un bien aceitado equipo de béisbol.

“Los compañerismo a menudo desarrollan la amistad que dura para siempre porque pasan mucho tiempo juntos, justo igual que los compañeros de equipo de béisbol”, dijo.

Para los Guthries, encontrar tiempo para estar juntos es difícil en el campo misional. Sus tres hijos en edad escolar están ocupados con sus respectivas actividades, y la hermana Guthrie es generalmente quien los lleva a la escuela y a otras actividades. El trabajar con 140 misioneros de tiempo completo requiere mucho del tiempo del presidente Guthrie.

“Mi esposa me acompaña en todas las conferencias y capacitaciones durante el día, pero ella está en casa para cuando los niños regresan de la escuela”.

Houston, desde luego, es una ciudad de Ligas Mayores, con los Astros jugando en el parque Minute Maid del centro. Hay mucho barullo a través de la “Ciudad espacial”, acerca de la temporada de béisbol de 2019. Al presidente Guthrie le faltan unas cuantas semanas para cumplir 40 años. Él parece estar listo para saltar del bullpen y lanzar unas cuantas entradas. Pero él no lucha contra la nostalgia al aproximarse el Día de Inauguración.

El pícher emergente de los Royals de Kansas City, Jeremy Guthrie, elimina al jugador Jason Kipnis de los Cleveland Indians en la primera base, después de una fallida bateada en la cuarta entrada de un juego de béisbol el miércoles, septiembre 16 de 2015, en Cleveland. | Tony Dejak, PA

“No tengo tiempo de pensar en el béisbol”, dice. “Amo mi carrera y amo el béisbol, Pero tengo una buena habilidad para compartimentar y seguir adelante. Cuando me jubilé estaba en lo que seguía”.

Pero él todavía guarda un guante en su auto y siempre está listo para jugar con sus hijos, con los misioneros o con cualquiera que quiera lanzar una pelota de béis con alguien que ha ganado una ronda en las Series Mundiales (con los Royals de Kansas City en 2015)

“Un gran tipo de Kansas City me reconoció y se aproximó a mí”, dijo. “Era un anterior jugador de béisbol del colegio; así que vino un día y jugó como receptor, y los misioneros le enseñaron. Él se ha convertido en un amigo”.

¿Entonces el pícher-convertido-en presidente todavía tiene un “brazo vivo”?

“No”, dijo riéndose; “mi brazo está tan cerca de morir como podría estarlo”.

Muy pocos misioneros de tiempo completo fueron alguna vez jugadores de pelota en Ligas Mayores. Pero el presidente Guthrie acepta que cada élder y hermana bajo su mayordomía ha dejado atrás oportunidades y seres amados para servir al Señor. Ellos están haciendo inapreciables sacrificios.

“Los misioneros llegan con tanta fe y con tanta esperanza de bendecir y servir a los demás”, dijo. “Eso realmente habla a esta generación de hombres y mujeres jóvenes que están dispuestos a sacrificar mucho para venir y servir”.

El presidente Jeremy Guthrie disfruta conversando con las hermanas misioneras de la Misión Texas Houston Sur. El presidente de misión jugó béisbol profesional por 15 años. | Cortesía del presidente Jeremy Guthrie

Poco después de recibir su llamamiento como presidente de misión el año pasado, el presidente Guthrie le dijo a Deseret News que él era “ la prueba viviente de que al Señor le gusta trabajar con el sencillo y débil algunas veces”.

A medida que el primer aniversario de servicio misional en Houston del presidente Guthrie y la hermana Guthrie se aproxima, el presidente Guthrie cree más fuertemente que nunca en esa declaración, al tiempo que luchan para apoyar a los misioneros y ayudarles a encontrar respuestas correctas.

“he llegado a ser humilde en un grado en el que nunca estuve en toda mi vida... Ciertamente me siento incluso más sencillo y más débil desde que fui llamado”.

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