"Los cimientos personales, como muchas actividades que valen la pena, generalmente se construyen lentamente — una capa, una experiencia, un desafío, una adversidad y un éxito a la vez", dijo el élder Quentin L. Cook en un devocional del CCM de Provo.
Jesucristo ‘enseñó que nosotros, también, podemos resurgir de las profundidades de nuestros desafíos individuales…. Todo esto es posible en virtud de Su misericordia y gracia’, dice el presidente Russell M. Nelson.