Nuestropersonal tuvo una reacción similar cuando vieron la gráfica de Church News delas donaciones actualizadas y hechas en las Máquinas de donación de todo elmundo.
Lahoja de barras mencionaba 10 ciudades —Salt Lake City y Orem, en Utah, juntocon la ciudad de New York; Londres; Las Vegas; Denver; Manila, Filipinas; SanJosé, California; Gilbert, Arizona; y Laie, Hawái. Y las barras se extendíanhorizontalmente para mostrar más de 40.000 donaciones en Salt Lake City, hechashasta el 19 de diciembre y con un total de más de 1 millón de dólares; y lasbarras correspondientes a Gilbert, Orem y Las Vegas tenían cada una entre $500.000 y cerca de $ 800.000.
Lalista se hizo al azar — sin un orden alfabético ni rango de donación pornúmeros o por monto.
Aunasí, fue difícil no notar a Manila, Filipinas, y su muy significativa pequeñabarra. El total de las donaciones de Manila era menos que el 1% de las de SaltLake City, y marcadamente menor a las otras ciudades también.

Esohizo que surgiera una pregunta entre el personal: “¿Debemos incluir a Manila?¿No se ve muy raro o embarazoso?”
LasMáquinas de donación son “máquinas de venta”, en funcionamiento los 25 díasprevios a la Navidad, resaltando la temporada de servicio #IluminaElMundo yayudando a otros.
Másbien que recibir algo que se compra de una máquina, una persona hace unadonación “comprando” artículos que van desde $ 2 hasta $ 320 — y desde comida,ropa o medicinas hasta artículos de higiene, equipo deportivo o de ganadería.Los artículos donados son proveídos a través de organizaciones de caridadasociadas con la Iglesia.
Elaño pasado, las Máquinas de donación de cinco ciudades — Salt Lake City, laciudad de Nueva York, Londres, Gilbert y Manila — totalizaron $ 2,3 millones.
Unamirada de cerca a las donaciones de 2019 de Manila, hasta el 19 de diciembre, yuna buena consideración para los que usan las Máquinas de donación en la ciudadcapital de Filipinas, revela por qué nunca se ha pensado seriamente en quitaresa ciudad — o cualquier otra — de la lista.
Algunosfactores que afectan la cantidad de donaciones nos ayudan a mirar la gráfica dediferente manera.
Primero,Manila ha totalizado cerca de 4.000 donaciones hasta el 19 de diciembre — másdonaciones que las ciudades de Nueva York y Londres, y muy cerca de los totalespara San José y Laie.
Yal promediar las contribuciones de Manila menos de $ 2,5 cada una, eso es másuna reflexión de la economía local que de alguna disminución en el deseo dedonar.
Lagran concentración de Santos de los Últimos Días en Salt Lake City, Orem,Gilbert y Las Vegas resulta en una correlación de altas donaciones y montospara esas ciudades.
SaltLake City se beneficia de años de tradición de Máquinas de donación en elEdificio Conmemorativo José Smith, en las oficinas centrales de la Iglesia. Eltotal de dólares donados ahí, hasta el 19 de diciembre, fue cerca del doble dela campaña 2017 de una sola ciudad, que se hizo en Salt Lake City.

Apartede los tres años seguidos en el Edificio Conmemorativo José Smith, los otroslugares de 2019 fueron: El Templo Manhattan Nueva York, en la ciudad de NuevaYork; el centro Summerlin en Las Vegas; la Plaza Writer de Denver; el Christmasin the Park de San José; el Centro Cultural Polinesio en Laie; el UniversityPlace Mall de Orem; la Water Tower Plaza en Gilbert; el Centro de VisitantesHyde Park en Londres; y el TriNoma Mall de Manila.
Manilano tiene un lugar continuo del qué beneficiarse. Es una de las dos únicasciudades donde se pusieron Máquinas de donación como un sitio nuevo, al igualque TriNoma que está a ocho kilómetros al norte del lugar del año pasado, en elSM Mall.
EstoySeguro de que la colocación de las Máquinas de donación es una oportunidad queotras personas quisieran tener en la Ciudad de México, São Paulo, Auckland,Frankfurt, Johannesburgo, Tokio, o en cualquier otro lugar.
Ami modo de ver, trato de imaginar a los donadores en Manila — personas yfamilias, en particular a niños y jóvenes — que estaban deseosos de ayudar aotros. Ellos tal vez tenían menos para contribuir que sus contrapartes en losEstados Unidos o en el Reino Unido, pero no con menos deseo de hacerlo.
Tratode imaginar su satisfactorio altruismo al pensar en los anónimos pollos,zapatos o alimentos para alguien que le hacía falta — sin importar su propiasituación personal o necesidades.
Enresumen, las Máquinas de donación en Manila son para mí como unos versículosdel Nuevo Testamento:
“Yestando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el puebloechaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.
“Yvino una viuda pobre y echó dos blancas, que son un cuadrante.
“Entonces,llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobreechó más que todos los que han echado al arca,
“porquetodos han echado de lo que les sobra; pero esta, de su pobreza echó todo lo quetenía, todo su sustento” (Marcos12:41-44).

Lasdos blancas de la viuda ameritaron ser mencionadas por Marcos y por el Salvador— igual que las donaciones de las Máquinas de donación de Manila merecen serincluidas.
Asíque, las donaciones enlistadas de las Máquinas de donación no son unacompetencia ni una comparación. Más bien son un indicador de oportunidad yvoluntad. Y eso junta a los filipinos con los estadounidenses y británicos, alparticipar en un servicio internacional de varios millones de dólares paraayudar al pobre y al necesitado.

